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Corea del Norte amenaza también a Seúl tras lanzar otro misil

Es el sexto proyectil lanzado desde el lunes

AGENCIAS

Corea del Norte ha amenazado con una posible respuesta militar contra Corea del Sur y ha declarado que ya no se ve vinculada al el armisticio firmado por ambas naciones al término de su guerra en 1953, según informó la agencia norcoreana KCNA.

El régimen comunista de Pyongyang reaccionó así a la decisión del Gobierno de Seúl de participar plenamente en la iniciativa estadounidense contra el tráfico de armas de destrucción masiva, PSI y aseguró que la península coreana 'volverá a un estado de guerra'.

Un portavoz del Ejército norcoreano, citado por la KCNA, dijo en que la plena participación surcoreana en PSI será considerada como 'una declaración de guerra' contra Corea del Norte y añadió que responderá con un ataque militar inmediato y potente a cualquier acto hostil.

Según el portavoz militar norcoreano, si el armisticio pierde su vigencia la península volverá pronto a una 'situación de guerra'.

Estados Unidos ha celebrado la decisión de Corea del Sur de participar plenamente en su iniciativa antiproliferación, lo que Pyongyang considera un incumplimiento de los términos del armisticio de 1953.

Corea del Norte aseguró que si se inspecciona alguna de sus naves en base a la PSI, que contempla el abordaje de barcos sospechosos de participar en la proliferación de armas de destrucción masiva, lo interpretará como un acto hostil.

Pyongyang dijo que considerará las inspecciones y vigilancia de sus barcos en misión pacífica como 'una violación intolerable contra su soberanía' que será respondida con un ataque militar.

Igualmente el régimen comunista norcoreano anunció que no garantiza la seguridad de los barcos en las aguas del Mar Occidental (Mar Amarillo) después de prohibir la circulación de a las naves norcoreanas desde el 25 hasta hoy, miércoles, en una zona concreta de la costa occidental de la provincia de Pyongyang del Sur, por lo que tampoco se descartan más disparos de proyectiles.

La amenaza a Seúl se ha producido tras el lanzamiento norcoreano esta madrugada de un nuevo misil de corto alcance en su costa oriental, informaron fuentes oficiales surcoreanas citadas por la agencia Yonhap.

El lunes el régimen comunista norcoreano efectuó una prueba nuclear subterránea y disparó tres misiles balísticos, que fueron seguidos ayer martes a media tarde por el lanzamiento de otros dos misiles de corto alcance.

Fuentes de la Casa Presidencial de Corea del Sur dijeron además a Yonhap que, poco después de las 21.00 hora local (12.00 GMT) del martes, Corea del Norte disparó otro misil desde tierra hacia el Mar del Este.

El test nuclear anunciado el lunes por el régimen norcoreano ha originado una grave crisis internacional y el Consejo de Seguridad de la ONU prepara una nueva resolución de condena que podría incluir más sanciones para un régimen ya aislado.

Además del ensayo nuclear, estimado en unos 20 kilotones por fuentes rusas, Corea del Norte ha lanzado desde el pasado lunes un total de seis misiles de corto alcance en su costa oriental, la más cercana a Japón.

Fuentes surcoreanas dijeron además a Yonhap que el régimen de Kim Jong-il estaría preparando más lanzamientos adicionales en su costa occidental de misiles anticrucero 'KN-01', similares a los Silk Worm y con un alcance máximo de 160 kilómetros.

Corea del Norte prohibió la navegación de barcos desde el día 25 hasta hoy en una zona concreta de la costa occidental de la provincia de Pyongan del Sur, por lo que no se descartan más disparos de proyectiles.

Fuentes de la defensa surcoreana estiman que Corea del Norte tiene en total unos 800 misiles, entre ellos algunos de largo alcance Taepodong, como el que lanzó en 2006, y unos 200 Rodong, con un rango de 1.300 kilómetros.

El régimen comunista norcoreano efectuó el lunes su segunda prueba nuclear, después de la de octubre de 2006, y el Consejo de Seguridad respondió ese mismo día con una condena unánime y el aviso de que evaluará la imposición de sanciones y una nueva resolución, que países como Japón o Rusia consideran inevitable.

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