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De La Guindalera al Patio Maravillas, 15 años de desalojos

Centenares de personas protestan en Madrid por la operación policial que ha acabado con el centro social de la calle Acuerdo

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El desalojo del Patio Maravillas, en el barrio de Malasaña, realizado hoy por la Policía por orden judicial y duramente criticado por sus responsables, ha sido uno de los pocos efectuados esta década en la ciudad de Madrid, después de un final de siglo más movido en este aspecto, protagonizado por los okupas de la Guindalera y el Laboratorio.

En julio de 1994, la Policía desalojó a unos jóvenes que llevaba tres semanas en el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música del Ministerio de Cultura (INAEM), un viejo y abandonado inmueble de la Ronda de Atocha de Madrid, y que finalmente fueron absueltos en un juicio que apenas duró cinco minutos.

Tres años después, en marzo de 1997, 155 jóvenes fueron detenidos a causa de los incidentes registrados tras el desalojo de La Guindalera, una fábrica abandonada en la calle Marqués de Ahumada, en el distrito de Salamanca, que okupaban desde hacía más de un año.

Ya en febrero de 1998, 10 jóvenes fueron desalojados de un inmueble de la calle de Salamanca, en el que se habían metido hacía tres años. La medida provocó una protesta de alrededor de medio centenar de simpatizantes que invadieron la Junta Municipal de Tetuán en contra del desalojo.

Un mes después, en marzo, 57 jóvenes fueron detenidos tras unos enfrentamientos en Malasaña entre miembros de las fuerzas de seguridad y jóvenes del movimiento okupa, que protestaban por unos desalojos llevados a cabo unos días antes en Centro. En mayo de ese mismo año, la Policía cargó igualmente contra los aproximadamente 100 okupas que minutos antes habían desalojado el antiguo hotel Avenida de la Gran Vía, tras más de cuatro horas encerrados.

En junio de 1998, el desalojo y posterior derribo del edificio de la avenida de Peña Prieta número 19, conocido popularmente como El Pesebre y okupado ilegalmente por cinco personas, se saldó con la detención de unas treintena de jóvenes que les apoyaban.

Ya casi finalizando el año, el 22 de diciembre, la policía desalojó 'sin incidentes' a unos 20 okupas de El Laboratorio.

Se trataba de un edificio abandonado situado en el número 68 de la calle Embajadores, junto al barrio de Lavapiés, y perteneciente al Ministerio de Economía y Hacienda. Allí se desarrollaban actividades culturales.

El mismo colectivo protagonizó otras tres ocupaciones en años sucesivos en la misma zona y el 6 de febrero de 1999 se hizo con un bloque de pisos en la plaza de Cabestreros en el que instaló el Laboratorio 2 y que fue desalojado en agosto de 2001.

En febrero de 2002 ocupó también un local vacío y abandonado en la calle Amparo, que se convirtió en el Laboratorio 3 y que fue desalojado por la policía el 6 de junio de 2003.

Tres días después, el 9 de junio de 2003, los 'ocupas' instalaron el Laboratorio 4 en una antigua sede del PSOE en la calle Ministriles, que había sido vendida a una inmobiliaria y se encontraba vacía, y fueron expulsados el 14 de julio siguiente.

El Laboratorio fue un símbolo de resistencia del movimiento okupa

En marzo de 2000, la Policía desalojó a una decena de personas que residían desde hacía un año y medio en un edificio okupado de la calle Fray Ceferino González, también en Lavapiés, donde además de residir habitualmente, guardaban unos 5.000 libros que constituían una biblioteca popular.

También ese año, en mayo, la Policía, con ayuda de los bomberos, desalojó un edificio ocupado en el numero 22 de la calle de Alonso Castrillo en Tetuán, sin que se produjeran incidentes y sin practicar ninguna detención. Y, ahora, el citado desalojo del Patio Maravillas, en la calle del Acuerdo, que provocó la reacción de la asamblea de este centro social, que emitió este comunicado poco después de la irrupción de la Policía en sus instalaciones de Conde Duque.

Los responsables del Patio Maravillas han convocado a la ciudadanía a una manifestación en la plaza del 2 de Mayo en protesta por el desalojo que tuvo lugar esta mañana tras la irrupción de la Policía en el edificio de la calle Acuerdo, situada en las inmediaciones del cuartel de Conde Duque.

Centenares de personas se han congregado en la plaza madrileña, situada en el barrio de Malasaña, en el centro de la capital. La protesta comenzó a las ocho de la tarde y tiene un carácter pacífico (ver vídeos). Según miembros del Patio Maravillas, no se trataba de un centro social okupado, sino de un espacio en el que se han realizado 'más de 1.000 actividades, cientos de charlas, de conciertos, de proyecciones y debates'. Durante la concentración no ha habido presencia policial y tampoco se produjeron incidentes, informa Pablo Machuca. Los presentes, entre los que se encontraba la dirigente de Izquierda Unida Pilar Sabanés, corearon lemas como 'El Patio vive, la lucha sigue', además de otras consignas clásicas: Espe, Espe, Espe... especulación o Un desalojo, otra okupación.

En un comunicado difundido hoy a través de su web y que fue leído durante la protesta, explican que por el local de la calle Acuerdo 'han circulado decenas de miles de personas'. Críticos con la política inmobiliaria en Madrid, los congregados desplegaron una pancarta que rezaba: Madrid no especula. El Patio vive.

'Desalojan el espacio que ha sido la sede durante dos años consecutivos del nodo local del Foro Social Mundial. Desalojan un espacio que cuenta con el apoyo de un centenar de entidades sociales, políticas y culturales', recordaron los responsables del Patio, que han negado el ofrecimiento del Ayuntamiento de Madrid de una parcela para llevar a cabo sus actividades. 'Tienen edificios que nosotros conocemos, ¿por qué no alojar el patio en el espacio que ellos tienen?', argumentan los portavoces del centro social, que denuncian la falta de voluntad política de las autoridades municipales.

Tras la manifestación, partió un cortejo hasta la calle Pez 21, cuyo inmueble fue ocupado por los allí congregados. Es, según la asamblea, la nueva sede del centro social.

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