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Izquierda Unida desahucia a Arenas

Valderas y Lara descartan por completo una solución a la extremeña, que pueda facilitar el Gobierno de la Junta al PP // La federación asegura que ha "entendido" el mensaje de las urnas y que los andaluces quieren un cambio

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Extremadura no es ni será la plantilla para Andalucía. Izquierda Unida no facilitará con su abstención que el Gobierno pase a manos del PP. La opción queda 'descartada' por completo. Mensaje unívoco y pronunciado sin fisuras durante todo el día de ayer por todos los altavoces posibles de la federación. Javier Arenas puede dar pues por descontado que no será el primer presidente conservador de la Junta. 'A Arenas lo han desahuciado las urnas, así que no vamos a ir nosotros a salvarlo', resumían desde el aparato federal.

Ya lo advirtió de buena mañana Diego Valderas, el coordinador regional de IU. No tiene sentido mezclar 'agua y aceite', dijo. O sea, que no existe ni existirá convergencia con quien está en las antípodas. Por la tarde, tras una reunión con la Comisión Ejecutiva Federal en Madrid, presidida por Cayo Lara y en la que también participó el candidato asturiano, Jesús Iglesias, se lacró a fuego ese compromiso de no dejar entrar al PP al palacio de San Telmo. Fue en una larga rueda de prensa (casi una hora) cargada de una expectación inusitada, con muchísimos más medios de comunicación de lo habitual.

¿Descarta IU totalmente que se repita el escenario de Extremadura? 'Lo han descartado las urnas en Andalucía. He sido claro y directo en la campaña. IU y la derecha y las políticas de derechas son como el agua y el aceite. Siempre van cada una a su sitio', respondió Valderas. A partir de esa declaración de principios, el líder andaluz martilleó esa idea: Arenas 'iba de sobrado' en la campaña, el proyecto de IU está en 'confrontación directa y total con el PP', se ha vencido a los que despliegan 'políticas miserables' (Mariano Rajoy, María Dolores de Cospedal y Arenas, citó expresamente) y a los que 'en tiempos pasados querían emular esas políticas de derechas' –en referencia al PSOE–, la federación actuará con 'lealtad a una Andalucía que se rebela desde la izquierda'. Valderas se hartó de repetir que IU 'ha entendido el mensaje de las urnas' y que va a 'seguirlo', y no es otro que los ciudadanos de la comunidad más grande de España 'quieren un giro de la política a la izquierda'. El 25-M, culminó, ha evidenciado 'una total rebeldía frente a la política de Rajoy, Arenas y Cospedal, una total rebeldía. Será difícil que una fuerza de izquierdas siga el camino contrario a la rebeldía cuando ha llamado a la rebeldía'. El candidato, además, refrendó que su federación y él mismo se sienten 'ligados al proyecto federal y de Estado' que defiende IU, y en el que no cabe ningún tipo de alianza con el PP. 

Lara: 'No vamos a defraudar a los ciudadanos. Es el compromiso de IU'

Lara también lo expresó con claridad meridiana: 'No vamos a defraudar a los ciudadanos. Es una garantía que les damos. Ese es el compromiso de IU, tanto en Andalucía como a nivel federal'. En todo momento, el coordinador federal insistió en que no son parangonables la situación en Extremadura, cuya decisión de conceder el Gobierno al PP fue desautorizada, y en Andalucía, que se ha situado en 'otro camino'. 'Que en Despeñaperros se ha parado la ola azul, no cabe duda', resumió. Así que lo de Extremadura es 'agua pasada', reiteró todas las veces que se le inquirió. 

Sentada esa premisa, aún queda por resolver una gran incógnita: si IU se integrará o no en el Gobierno que lidere José Antonio Griñán. Ni Valderas ni Lara despejaron la duda. Aún es pronto. Para empezar, la prioridad estos días se centra en la huelga general, que con los resultados del 25-M 'ya se ha empezado a ganar', según enfatizó el líder andaluz. Después vendrán las conversaciones.

Valderas subraya que lo importante son las políticas, y no 'los sillones'

En ese estadio, Valderas subrayó que lo importante son las 'políticas', 'por encima de los sillones, que nadie se llame a engaño'. Explicó que a los andaluces no les interesa si él va a ser o no consejero, sino si se va a reducir el paro al 50% o si se van a mantener los cimientos del Estado del bienestar. 'Con IU no habrá políticas de derechas en Andalucía, ni para quien las representa ni para quien las ha practicado. Pondremos propuestas y otros tendrán la oportunidad de rectificar'. Recordó que su formación ha firmado ante notario un contrato con los ciudadanos para comprometerse a empujar por medidas de izquierdas, al tiempo que el Estatuto andaluz aprobado en 2006 con apoyo de PSOE, PP e IU, muy ambicioso socialmente, marca la otra guía ineludible. De modo que todo acuerdo habrá de articularse sobre las 'propuestas' para una salida social a la crisis, para 'regenerar las instituciones' y 'acabar con la corrupción al precio que sea necesario'. 'La pregunta no es qué vamos a hacer nosotros, es qué van a hacer los otros', verbalizó, tirando la pelota al tejado de los socialistas.

¿Qué proceso se seguirá a partir de ahora? 'Nadie va a marcar el ritmo a IU, nadie. No nos van a poner nerviosos', sentenció, con la evidente intención de frenar las eventuales prisas del PSOE. De hecho, no ha habido más contacto formal que una conversación de 15 segundos con Griñán, que le llamó para felicitarle por sus resultados. Valderas relató que primero consultará a 'las 24 organizaciones' que han colaborado en la confección del programa del 25-M. Después, se reunirán las direcciones federal y andaluza para adoptar una decisión 'colegiada'. Asimismo, se hablará con la militancia y, si IU se inclinara por un pacto de Gobierno con los socialialistas, se preguntará a las bases en referéndum, como obliga el artículo 42. 2 de los Estatutos regionales

De nuevo, emergió la diferenciación expresa con el caso extremeño. Si se celebrara una consulta interna, se consultará 'sobre políticas', y no 'si les gusta el primo hermano o el primo segundo'. Dicho de otro modo: no se inquirirá pacto sí o pacto no con el PSOE, si Griñán o Arenas, sino que se someterá a votación si las políticas preacordadas con los socialistas son suficientes para entrar en el Ejecutivo. En Extremadura, en cambio, la dirección preguntó si preferían a Guillermo Fernández Vara o a José Antonio Monago como presidente de la Junta. ¿Podrá revertirse de hecho esa situación en Extremadura, podrá cuajar una moción de censura entre PSOE e IU? 'Cualquier cambio de política se debe producir por un cambio de correlación de fuerzas en la organización', contestó escueto Lara.

Habrá consulta a la militancia si se acordase un pacto de gobierno con los socialistas

Sin embargo, las negociaciones se prevén duras. El camino no está andado, ni mucho menos, y por si acaso el líder andaluz previno que tiene 'dudas razonables' de que el PSOE vaya a rectificar. Valderas y Lara sancionaron que las urnas habían castigado las políticas de ajusto duro de Rajoy y especialmente su reforma laboral, como también habían dicho no a las medidas de recorte obradas por el PSOE. Tan 'indefendibles' son las 'políticas de derechas' desplegadas por los socialistas como las impulsadas por el PP, y ambas han sido 'derrotadas'. A Griñán le pidió Valderas una 'reflexión muy profunda', por todo el 'crédito que ha sido capaz de dilapidar' y que deje atrás la 'prepotencia'.

El calendario no aprieta por ahora. Pasada la huelga general, en plena Semana Santa, comenzarán los primeros contactos 'discretos' con el PSOE, según especificaron fuentes de la dirección andaluza. El 19 de abril se constituirá el Parlamento, y aún pasarán unos días hasta la investidura del nuevo presidente de la Junta. 

Una frase vertida por un dirigente federal esta tarde podría servir de corolario de una jornada en la que IU avanzó sus primeras señales de un posible entendimiento con el PSOE: 'Aquí no hay fuego que apagar, por lo que no hacen falta los bomberos'. Lo dicho, que no habrá segunda parte del difícil trago de Extremadura. 

De la larga rueda de prensa a tres bandas en Madrid, la estrella ineludible fue Diego Valderas, toda vez que la izquierda ha resistido mejor en Andalucía y que allí IU ha sellado unos excelentes resultados: de seis a doce escaños, y del 7,06% al 11,34% de voto. Pero en Asturias también brillaron los números: la federación creció en diputados (de cuatro a cinco) y en sufragios: del 10,28% al 13,78%. O sea, 3,5 puntos porcentuales más, convirtiéndose en la fuerza política que más ha engordado. 'Un magnífico resultado', evaluó el candidato, Jesús Iglesias, que habría sido mayor aún de ser otra la ley electoral y no se fragmentara el Principado en tres circunscripciones. 

Así las cosas, ha sido la derecha la que ha sufrido un 'importante varapalo', pues Foro Asturias, la formación de Francisco Álvarez-Cascos, perdió tres escaños y el PP no consiguió capitalizar ese desgaste. 

El escenario sigue incierto. Por ahora, la derecha dispone de mayoría, y habrá que ver si el PP 'se somete a las exigencias de Foro, y que explique por qué ahora es posible el acuerdo y no antes'. Pero todavía faltan por escrutar los votos de los emigrantes, que podrían arrebatar un acta a FAC para concedérsela al PSOE, en cuyo caso habría empate entre las derechas (PP y Foro) y las izquierdas (socialistas e IU) a 22 escaños. La llave la tendría en ese caso UPyD. Iglesias ve complicado en tal tesitura el entendimiento con la formación magenta: 'Para mí UPyD está en la derecha y me parece harto dificultoso alcanzar un acuerdo con ellos'. 

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