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Un Manhattan para Bilbao

Este martes arranca un proyecto que prolonga el cambio que abrió el Guggenheim para la ciudad

GUILLERMO MALAINA

Comienza la construcción del futuro Manhattan de Bilbao. La capital vizcaína se encuentra a las puertas de afrontar su segunda gran transformación urbanística, tras la regeneración que desde 1992 ha tenido como icono el Museo Guggenheim.

El nuevo reto consiste en transformar la península de Zorrotzaurre en una isla en medio de la Ría. Las excavadoras entrarán el martes para iniciar los trabajos con la demolición de ocho edificios industriales desocupados.

Si el esplendor de la pinacoteca neoyorquina ha servido como elemento tractor para, durante la última década, convertir aquel Bilbao negro e industrial en una ciudad distinta, diáfana y abierta al turismo, éste nuevo Manhattan se antoja a priori un proyecto mucho más ambicioso y atractivo: crear una isla con 5.680 viviendas -el 50% de protección oficial-, un paseo ribereño de siete kilómetros, un gran jardín central de 40.000 metros cuadrados y un parque para empresas innovadoras en tecnología punta, entre otros proyectos.

Estos son los ejes estrella del plan, diseñado por la prestigiosa arquitecta anglo-iraquí Zaha Hadid, para transformar en una moderna isla lo que hoy se conoce como península de Zorrotzaurre, una zona en continuo declive desde 1970, donde apenas viven ya 400 personas y cuyo destino ha estado ligado fundamentalmente a la actividad del tráfico portuario, suspendido en 2006.

De hecho, la península de Zorrotzaurre ni siquiera es natural. Su alargada forma, de unos 200 metros de ancho y dos kilómetros de largo, es consecuencia de la excavación de un canal para crear nuevos muelles en respuesta a la pujanza del sector naviero.

Eran otros tiempos. Ahora que Bilbao ha dejado de ser una ciudad industrial y que casi toda la actividad portuaria se desarrolla fuera de la Ría, en el puerto exterior, ha llegado la hora definitiva para la regeneración urbanística de Zorrotzaurre.

La demolición de los primeros ocho edificios industriales desocupados, a partir de este martes, es el inicio simbólico de una ambiciosa operación que comenzó a gestarse en 2002.

Tan sólo un año después, la Comisión Gestora para el Desarrollo Urbanístico de Zorrotzaurre encargó a Zaha Hadid el diseño de la isla. Su trabajo no ha sido fácil. Ni los vecinos de Zorrotzaurre, ni las propias instituciones se dejaron deslumbrar por las primeras ideas que planteó Hadid en 2004, precisamente el año en que se convertía en la primera mujer en recibir el prestigioso Premio Pritzker de arquitectura.

Pasados los años, el futuro de Zorrotzaurre ya está prácticamente definido. Aparte de la transformación urbanística, otro reto relevante consistirá en la rehabilitación de los 47 edificios de viviendas existentes -ninguno tiene ascensor-, así como en la regeneración social y económica
de la zona.

La tasa de paro es del 9%, el triple de la media de Euskadi. Aún deberán transcurrir más de diez años para que pueda visualizarse buena parte de esta transformación, pero la Comisión Gestora asegura que ésta ya no tiene vuelta atrás.

En dos días comenzará la demolición de edificios industriales; en 2009, se iniciará la construcción de los primeros proyectos y en 2010, arrancará la compleja obra de excavación para desgajar la península, abrir el canal y, en definitiva, convertir Zorrotzaurre en una isla. Es la gran oportunidad de Bilbao.

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