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Monumental bronca de Micheletti a los mediadores

El presidente de facto de Honduras reprueba a los miembros de la OEA que no hayan "investigado lo que pasó antes del golpe"

DANIEL LOZANO

La tormenta de rayos, centellas y acusaciones que el presidente golpista, Roberto Micheletti, ha dirigido a los mediadores de la OEA echó por tierra las ya pocas expectativas existentes en el llamado Diálogo de Guaymuras.

"Agradecemos la buena voluntad (de mediadores y observadores). Pero debemos de hablar de algo serio, de la verdad. Ni ustedes saben toda la verdad ni quieren escucharla. ¿Por qué no se investiga lo que pasó antes del 28 de junio (día del golpe de Estado)?... A nosotros ustedes nos enjuiciaron sin haber escuchado ni una razón de las que teníamos".

Y esto sólo fue el principio. Micheletti realizó un despliegue demoledor de reproches sin fin, sorprendiendo a los enviados de la OEA con su tono atronador de los mejores días, como el de un maestro de escuela abroncando a sus discípulos díscolos. "El retorno de Zelaya provocó la vuelta del delito, se provocó la sedición, se asaltaron negocios y empresas", acusó el presidente de facto.

"¡Se van a celebrar las elecciones del 29 de noviembre! Sólo que nos invadan, es la única forma con la que nos van a detener", remató el presidente en su discurso-bronca, salpicado de acusaciones de corrupción contra Zelaya, desde el famoso caballo del presidente derrocado, "que comía con sueldo del estado" y la persona que lo cuidaba, "que cobraba 27.000 lempiras mensuales (unos 1.100 euros) hasta los 220 millones de euros"que no saben dónde fueron".

"No vayan a ser malos y dejen a mi país sin la posibilidad de reconocer las elecciones, un país que no se merece el cierre de préstamos y ayudas. Hagan una reflexión sobre el daño que están haciendo a este país", continuó el presidente de facto.

El látigo acusador de Micheletti fue recibido con caras de circunstancias, ojos al suelo, miradas al tendido y juego constantes de quita y pon de gafas por los delegados, con Insulza a la cabeza. Las buenas palabras de todo el día quedaban así reducidas a la realidad: Micheletti no está dispuesto a dejar el poder para devolvérselo a Zelaya. La única posibilidad que permite es la de una tercera persona (José Alfredo Saavedra, el actual presidente del Congreso) que asuma el poder, algo que ya trasladó a Zelaya y que éste no contempla.

"Sólo que nos invadan, es la única forma con la que nos van a detener"

Micheletti no dejó ni la menor duda de cuáles son sus intenciones: "Que quede claro, los acuerdos deben ser enmarcados dentro de la Constitución y las leyes", lo que impediría el retorno de Zelaya al poder. Pero no siquiera contempla la amnistía: "Me sorprende, no podemos hablar de amnistía. La amnistía depende del Poder Judicial".

Ni siquiera los que no se encontraban en la misma sala que Micheletti se libraron de su reprimenda bíbilica. "Este adefesio (tal y como definió Óscar Arias a la Constitución hondureña) ha podido mantener la paz y la tranquilidad en el país" por casi 30 años.

Los comisionados de Micheletti, que mantuvieron un diálogo sin crispación con los enviados del presidente derrocado, apostaron desde el primer momento por la celebración de las elecciones, frente al primer punto del otro lado del ring: la restitución de Zelaya. "Si yo soy un obstáculo para que regrese la paz al país, me hago a un lado. Pero sí exijo que se haga a un lado este señor... Yo no estoy desesperado por estar aquí., estoy desesperado porque llegue el 27 de enero y dejar este cargo. Pero no puedo fallarles (a los hondureños)". Muchas palabras en lenguajes distintos.

Micheletti no está dispuesto a dejar el poder para devolvérselo a Zelaya

Los diálogos de la primera jornada se habían saldado con la aprobación de unos mecanismos puramente formales: un moderador rotatorio y la solicitud de de colaboración logística a la OEA. Incluso rápidamente se avanzó los temas a tratar: la firma del Acuerdo de San José, con la integración de posibles modificaciones y la necesidad de un futuro pacto la político-social.

A su vez, Insulza pidió públicamente a Micheletti que se mejoren las condiciones de vida y de trabajo de Zelaya en la Embajada de Brasil, incluso "la posibilidad de trasladarle a otro lugar más confortable". El secretario general de la OEA también abrió una reflexión sobre los estados de sitio, que no movió ni un centímetro la postura del político que impuso durante ocho días la restricción de libertades constitucionales. Es más, Micheletti se jactó de haber logrado la paz en las calles y de cerrar dos medios de comunicación desde los que "se llamó a la sedición, a la guerra en el país".

El secretario de Estado para Iberoamérica español, Juan Pablo de Laiglesia, destacó hoy la satisfacción de su país y de la Unión Europea (UE) por el inicio del diálogo hoy en Honduras para buscar una solución a la crisis política tras el derrocamiento del presidente, Manuel Zelaya.

Durante el acto de inauguración de las conversaciones, De Laiglesia enfatizó "la satisfacción por la inauguración de la vía de diálogo directo entre los hondureños y la voluntad de ayudar" por parte de España y la Unión Europea.

"La Unión Europea desde el principio de esta situación ha demostrado estar al lado plenamente de la Organización de Estados Americanos (OEA)" y "comparte el análisis de la situación que hace la OEA y los estados miembros, y los elementos identificados para superarla", enfatizó De Laiglesia.

El alto funcionario español es miembro de la misión de cancilleres y representantes de 11 países del continente americano y España que hoy llegó hoy a Honduras en el marco del proceso de diálogo para una solución negociada a la crisis política que vive la nación centroamericana.

"La Unión Europea lo que busca es que se den las condiciones para poder extraer todo el potencial que tiene la relación con Honduras, en beneficio de toda la sociedad hondureña, pero particularmente de los más desfavorecidos. Creo que este es un elemento que podría integrar en su resolución", acotó el secretario de Estado español.

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