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Prohíben el 'burkini' en una piscina pública de París

Sus responsables aseguran que el veto no responde a motivos políticos o religiosos, sino de higiene

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El burkini (traje de baño que sólo deja al descubierto los pies, las manos y la cara) ha quedado prohibido en una piscina de Emerainville, a las afueras de París, y ha dado paso a una nueva fase en la polémica surgida en Francia en torno al burka.

La protagonista de este caso es Carole, una mujer musulmana de 35 años, a la que el pasado día 1 se le impidió el acceso a la piscina a la que solía acudir con el argumento de que la dirección de las instalaciones no acepta el burkini, según la información publicada hoy por el diario Le Parisien.

La mujer, que había podido utilizarlo sin ningún problema en días anteriores, se dirigió entonces a la comisaría de policía más cercana para dejar constancia de lo ocurrido porque, en su opinión, se trata de un caso de 'segregación', relata el diario.

'Entiendo que es algo que puede sorprender, (pero) lo que más me molesta es que me han querido hacer entender que se trataba de un problema político', añade la afectada, quien tiene intención de presentar una demanda judicial.

Sin embargo, uno de los responsables de las instalaciones, Yannick Decompois, asegura al diario que no se trata, 'de ninguna manera', de un problema de político o religioso, sino 'simplemente de higiene'.

'Esta mujer puede venir con velo a la biblioteca. No tendremos ningún inconveniente', según Decompois, quien precisa que el error fue el haberle permitido usar el burkini en ocasiones precedentes.

Sus argumentos cuentan con el apoyo de André Gerin, diputado comunista y miembro de la comisión parlamentaria que analiza la proliferación del uso del burka en Francia, quien considera este caso como una muestra más de 'provocación militante'.

 'No podemos aceptar eso', subraya Gerin, quien considera que la reacción que tuvo la mujer al acudir a la policía y anunciar su intención de recurrir a los tribunales prueba que se trata de una cuestión política y militante.

Para él, es 'ridículo' ese tipo de trajes de baño, que recuerdan a los de neopreno que usan los buceadores, pero además incluyen una túnica de hechura suelta y una capucha que cubre el cuello.

El burkini fue creado por la australiana de origen libanés Aheda Zanetti, una musulmana amante de los deportes, y las que decidan ponérselo pueden elegir entre diversas hechuras (recatada, deportiva o ajustada), en función del largo de la túnica superior y el ancho de los pantalones.