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Las reformas desatan la violencia en Atenas

Manifestantes y policías protagonizan una batalla campal a las puertas del Parlamento

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Un campo de batalla. El centro de Atenas no fue, durante la tarde de ayer, muy diferente al de las ciudades que están en plena guerra. Las barricadas se sucedían una tras otra en las principales calles que salen de la plaza de Syntagma, no circulaban los coches, los comercios se mantuvieron cerrados y las granadas lacrimógenas lanzadas durante más de 24 horas por la Policía seguían haciendo el aire irrespirable. La de ayer fue la segunda jornada consecutiva de huelga general contra los recortes que aprobó el Parlamento. La tregua entre algunos manifestantes y los agentes apenas duró 12 horas, después de que el martes los disturbios se prolongaran hasta la una de la madrugada.

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Sobre las 13.30 horas, cientos de miles de manifestantes protestaban pacíficamente a las puertas del Parlamento. De pronto, un grupo perfectamente organizado comenzó a lanzar objetos contra los agentes que custodiaban la Cámara, que respondieron con gases lacrimógenos. Las mascarillas están a la orden del día. Todos los vecinos y visitantes del centro de la ciudad, independientemente de su edad o condición social, las llevan.

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El hedor de la basura acumulada se suma a la de los gases lacrimógenos

"Sois perros de vuestros jefes y no hijos de los trabajadores", gritaba un grupo de jóvenes a otro de policías a los pies del Ministerio de Finanzas, en la plaza Syntagma. En otra parte de la plaza, a las puertas del Parlamento, varios jóvenes lanzaban cócteles molotov, piedras, adoquines, sillas y todo tipo de objetos contra los agentes, que respondieron con gases y porrazos.

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La violencia más cruda estalló poco después de las tres de la tarde, una vez que los parlamentarios dieron su visto al plan del Gobierno. Varios manifestantes comenzaron a atacar los edificios de la plaza. Un hotel tuvo que ser evacuado. El fuego alcanzó a una oficina postal situada en la parte baja de la sede ministerial y también se produjo un incendio en un edificio de oficinas de Eurobank, que fue evacuado.

La Policía empleó para tratar de disolver a los violentos un gas naranja que, según apuntaron varios testigos, podría tratarse de algún tipo de arma química. Al menos dos diputados fueron atacados por los manifestantes cuando salían de la votación, pero no fueron heridos por la actuación de sus compañeros, informa Efe.

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Dos diputados fueron atacados por los manifestantes tras la votación

Por la tarde, la plaza estaba completamente bloqueada por los disturbios. "No podemos entrar ni podemos llegar en metro, porque en la estación de Syntagma han echado gases lacrimógenos", se quejaba Eva Nella, estudiante universitaria en la plaza Monastiraki, a unos 500 metros del Parlamento.

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Los turistas desaparecieron por un día del centro de la capital y del barrio de Plaka, que estaba literalmente tomado por los manifestantes que aguardaban para entrar en Syntagma, ataviados con sus máscaras y bien provistos de un protector estomacal que alivia las consecuencias de los gases.

Los disturbios llegaron hasta la plaza de Omonia, donde se prendió fuego a la basura que se amontona en toda la ciudad como consecuencia de la huelga general, que ayer tuvo un mayor seguimiento que el martes.

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La protesta que estaba prevista para las seis de la tarde no pudo alcanzar Syntagma. Tampoco pudo hacerlo la manifestación de la mañana, organizada por el Frente de Todos los Trabajadores Militantes (PAME). Varios participantes se confesaron "enfadados" con los políticos y no descartaron nuevas movilizaciones. Al cierre de esta edición, los detenidos por los disturbios superaban la treintena. También hubo cientos de heridos.

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