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El SPD quiere arrebatarle el sillón a Merkel

Los socialdemócratas alemanes prometen fustigar a directivos y especuladores bursátiles en su programa electoral

GUILLEM SANS MORA

Frank-Walter Steinmeier proclamó ayer su aspiración a arrebatarle el sillón a Angela Merkel en las elecciones del 27 de septiembre y defendió un programa que incluye regalos fiscales a los pequeños contribuyentes y aprieta las tuercas a directivos de empresas y especuladores bursátiles. La dirección del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) aprobó el sábado el programa, que se votará en un congreso en junio.

"Quiero ser canciller", proclamó ayer Steinmeier ante unos 2.500 compañeros y simpatizantes reunidos en el Tempodrom, una sala de conciertos de Berlín.

A pesar del tradicional prestigio del cargo de ministro de Asuntos Exteriores, que el político socialdemócrata ejerce desde otoño de 2005 en la gran coalición de Angela Merkel, sólo el 22% de los alemanes votaría a Steinmeier si se pudiera elegir directamente al jefe de Gobierno, decía la semana pasada una encuesta del instituto demoscópico Infratest Dimap. fust

En su programa, el SPD ofrece una prima fiscal de 300 euros a los asalariados sin ingresos adicionales que no estén obligados a hacer la declaración de renta, si renuncian a presentarla. Promete también cobrarles más impuestos a los ricos y crear una tasa para los ingresos de operaciones bursátiles. El ala izquierda del partido no logró colar en el programa su reivindicación de reintroducir el impuesto al patrimonio, que dejó de existir en 1991.

De aquí a las federales de septiembre, Alemania celebra una serie de elecciones europeas, municipales y regionales en las que el SPD del candidato Steinmeier luchará por dar un vuelco a las encuestas. El sondeo de Infratest Dimap pronosticaba al SPD un magro 25% en intención de voto, frente a un 35% para los democristianos de Merkel.

Otra gran coalición

La canciller apostará por una coalición con los liberales, mientras que el SPD quiere gobernar otra vez con los verdes, pero lo más probable es una reedición de la gran coalición entre democristianos y socialdemócratas.

Hay una mayoría de izquierdas en el arco parlamentario, pero el SPD se niega a colaborar con el partido Die Linke (La Izquierda) del desertor socialdemócrata Oskar Lafontaine. El partido ronda el 10% de intención de voto y no está sacando provecho de la crisis financiera porque el SPD le come terreno con propuestas que sugieren un giro a la izquierda.

Los socialdemócratas quieren concluir el plan de abandono de la energía nuclear y prohibir el partido neonazi NPD. También prometen implantar una cuota femenina del 40% en los consejos de vigilancia de las empresas, dado que en Alemania las mujeres ganan el 23% menos que los hombres de igual cualificación, según un estudio de la OCDE.

 

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