El placer de viajar sin prisa ninguna
Viajar a bordo de un tren temático permite descubrir diversas zonas de nuestro país y disfrutar de una experiencia 360º donde disfrutar del paisaje, la cultura y la gastronomía.
CP
Lo importante no es el destino, sino el camino. Este dicho popular, que hace hincapié en saborear cada etapa del trayecto, bien podría aplicarse a una de las propuestas que RENFE pone al alcance de sus usuarios y que mayor popularidad ha cosechado en los últimos años. Se trata de los trenes temáticos, una escapada de un día que ofrece el tren como hilo conductor de visitas culturales en las que se incluyen museos y patrimonio, degustaciones culinarias o paseos en barco, entre otras experiencias.
Los trenes temáticos brindan sensaciones únicas y además guiadas. Porque se trata de un viaje perfectamente organizado de principio a fin para que el viajero se centre únicamente en lo verdaderamente importante. Es un todo en uno que, además del trayecto de ida y vuelta al destino, incluye visitas guiadas, degustación de productos locales, descuentos en lugares de interés o espectáculos teatralizados a bordo, lo que sirve asimismo para acercar parte de la historia de España a los niños y niñas que van a bordo, uno de los colectivos que más suelen disfrutar del plan. Una propuesta de las llamadas 360º con las que descubrir en profundidad, sin prisa ninguna, varias zonas de nuestro país y que no suele dejar indiferente a nadie. Y es que la experiencia suele ser tan significativa que quien la prueba, repite.
Temáticas para todos los gustos
La experiencia a bordo de los trenes temáticos de RENFE tiene una duración de entre una y doce horas, y un precio que oscila entre los 30 y los 50 euros. Las rutas suelen realizarse los sábados, pero con el objetivo de desestacionalizar la oferta, algunas de ellas ya se ofrecen los jueves. Algunas regiones españolas cuentan con un número nada desdeñable de rutas. Es el caso de Galicia o Castilla-La Mancha, con 14 y 11 rutas, respectivamente. Cabe señalar asimismo que, a través de sus trenes temáticos, RENFE no solo promueve la cultura de nuestro país, sino también la movilidad sostenible, puesto que todas las rutas se realizan a bordo de trenes eléctricos cuya energía es de origen renovable.
Una de las características de estos paquetes integrales es la gran variedad de temáticas que aglutinan. Es el caso de las rutas que recorren Castilla-La Mancha, que se centran en oficios y tradiciones manchegas tan de calado como el teatro, la cuchillería, la cerámica o el vino; las de la provincia de Cáceres, que se adentran en las reservas de la biosfera Tajo-Tejo Internacional y de Monfragüe, entre otras, o las de Valladolid, que discurren entre las tradiciones de la Semana Santa y las cuatro DO de vino (Ribera del Duero, Rueda, Cigales y Toro) que atesora la ciudad, respectivamente, a través de los trenes de la Semana Santa y del Vino de Valladolid. También las que, en Galicia, permiten descubrir faros y acantilados, pazos históricos y jardines de camelias, monasterios medievales o productos locales como los quesos y las cervezas gallegas y los vinos DO Ribeiro y Monterrei, o la que, en Castilla, permite navegar en barco por el Canal de Castilla, nombre que recibe también el tren turístico. En clave literaria también encontramos el Tren de los Molinos, entre Madrid y Campo de Criptana; el de Cervantes, entre Atocha y Alcalá de Henares, y el de José Zorrilla, entre Madrid y Valladolid.
Grada ambulante para disfrutar del Descenso del Sella
Entre los trenes temáticos más emblemáticos en nuestro país, destaca El Decano o Tren del Sella, cuya singularidad reside en ser un tren festivo que acompaña a las piraguas durante el Descenso Internacional del Sella, una competición de piragüismo, que, tras 87 ediciones, se ha consagrado como la más emblemática de España y una de las más importantes del mundo. Y no es para menos, puesto que este mes de agosto, la última edición de la cita, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, logró congregar a más de 1.300 palistas procedentes de más de 25 países. Cada primer sábado de agosto -fecha en la que suele disputarse la competición-, el también considerado como uno de los trenes más largos del mundo en Ancho Métrico parte año tras año de la estación de Arriondas para llevar a los pasajeros hasta Ribadesella Puerto.
Otro dato curioso de este ferrocarril es que fue creado en 1945 en un contexto caracterizado por la falta de combustible y vehículos. Desde entonces, la imagen del Tren de las Piraguas o Tren Fluvial, que es como se denomina popularmente, discurre por el trazado de ancho métrico paralelo al río asturiano-leonés, en un recorrido que se prolonga durante 20 kilómetros entre los puentes de Arriondas y Ribadesella y que dura aproximadamente una hora. Un tren conformado por 11 coches y dos furgones con capacidad para cerca de 450 viajeros, adornado con motivos fluviales y vegetales y que, durante la competición a la que lleva vinculado desde su origen, se convierte en una grada ambulante de excepción para los cientos de aficionados que siguen la prueba a bordo.
Adentrarse en la temática cervantina
Otro de los trenes temáticos más populares de nuestro país es el Clásico Literario o Tren de Cervantes, que, en tan solo 35 minutos, viaja desde Atocha a la ciudad natal de Miguel de Cervantes Saavedra, Alcalá de Henares. Quienes deseen conocer más de cerca la figura y la obra del prolífico literato podrán hacerlo a bordo de este tren temático, cuyos anfitriones son unos actores perfectamente ataviados de época que homenajean con esmero la obra cervantina, a la vez que evocan a sus personajes más emblemáticos. La teatralización seguirá una vez en destino, donde los actores también amenizarán la visita guiada por lugares como el Paseo de la Estación, la calle Libreros, la plaza de Cervantes -con referencias al Corral de Comedias y a la Capilla del Oidor-, la calle Mayor, la plaza de las Bernardas, el Museo Arqueológico Regional, la Casa de la Entrevista, la plaza de los Santos Niños -enfrente de la Catedral Magistral-, la plaza de San Diego y la Universidad de Alcalá de Henares. Todo, en un recorrido que sigue las huellas de uno de los escritores más célebres de nuestro país y que suele contar con dos ediciones al año, la de primavera y la de otoño.
Cabe señalar que el precio de este billete incluye un viaje de ida y regreso en un tren especial sin paradas que, de ida, parte a las 10:32h desde Atocha, y de vuelta, a las 18:30h desde Alcalá de Henares. Sin embargo, todos aquellos viajeros que deseen regresar a Atocha en un horario distinto, podrán hacerlo en cualquiera de los trenes del servicio habitual de Cercanías Madrid. El viaje de regreso podrá realizarse asimismo hasta las 00:00h del día siguiente a la fecha de viaje, lo que permite poder pernoctar y disfrutar de la ciudad en todas sus facetas.