Público
Público

Ana Bernal-Triviño: "Seguimos viendo a día de hoy cómo las víctimas que rompen el silencio son señaladas"

La profesora y periodista Ana Bernal-Triviño.
La profesora y periodista Ana Bernal-Triviño. Cedida por la autora

Un año después, las mujeres de Federico se reúnen de nuevo en la Huerta de San Vicente, pero ellas ya no son las mismas y el entorno también ha cambiado por un paisaje sombrío y bañado en rojo. La profesora y periodista Ana Bernal-Triviño vuelve a convocarlas pero esta vez bajo la amenaza que supone el regreso de los personajes masculinos de Lorca. Lo hace, como ya es habitual, de la mano de la ilustradora Lady Desidia, un tándem que en Los hombres de Federico (Lunwerg Editores) nos sumerge una vez más en el universo de uno de los poetas españoles más celebrados de la literatura. Un viaje lleno de incertidumbre y tragedia, pero también de resiliencia y sororidad.

Vuelve a revisitar la obra de Lorca en 'Los hombres de Federico', vuelve a indagar en su mirada. ¿Qué buscaba en esta ocasión?

Este libro persigue dos objetivos; uno es hacer memoria histórica en torno a la figura de Federico García Lorca y otro es hacer memoria histórica feminista a través de sus personajes. En este caso he querido reflexionar sobre cómo los protagonistas de sus obras habían condicionado las vidas de esas mujeres que él pensó. 

¿Qué sería hoy día de las mujeres de Federico?

Es algo que me pregunto desde que con 14 años me empecé a interesar por su obra, siempre traté de imaginar qué vidas podrían haber llevado esas mujeres que él ideó. Y lo cierto es que pese a las innegables conquistas de las mujeres, siempre queda un poso que viene de la cultura y de la educación y que daña a las víctimas. 

Pero las mujeres de Federico también nos dan una lección de unión y esperanza, ¿no cree?

Sus protagonistas muestran la fortaleza de las mujeres cuando comparten experiencias, también la importancia de la ruptura del silencio. A día de hoy, seguimos viendo cómo las víctimas que rompen el silencio son señaladas, ahí están los ejemplos de Rocío Carrasco, de las mujeres que denunciaron el me too, de las que alzaron la voz contra Plácido Domingo... Al final el juicio recae sobre ellas; si no hablan, porque no hablan, y en el caso de que decidan hablar, porque se han atrevido a hacerlo.

¿Cómo afrontan estas mujeres la violencia de género?

"No me gusta la idea de que las mujeres son invencibles una vez que descubren el feminismo"

Con las mujeres de Federico ocurre algo que sucede con casi cualquier víctima de violencia de género, muchas de ellas tras la catarsis creen que están lo suficientemente fuertes como para avanzar, sin embargo cuando son conscientes de que tienen que volver a ver a su agresor o tienen una mínima posibilidad de encontrarse con él, se derrumban de nuevo. No nos gusta vender la idea de que las mujeres son invencibles una vez que descubren el feminismo, porque una cosa es la teoría y otra la práctica, hemos de ser conscientes que tendremos momentos de debilidad por el camino y que eso no nos hace peores feministas.

¿Y qué hay de los hombres?, ¿de qué modo los hombres de Lorca nos hablan de los hombres de hoy?

Son un reflejo. Nos encontramos con hombres que siguen viendo que el avance de la mujer es una amenaza para ellos o sencillamente que no entienden que ellas se atrevan a verbalizar según qué pensamientos. Sin embargo, también tenemos otros hombres que a lo largo de la novela demuestran que reconocen sus errores y buscan cambiar. En el fondo, lo que busca esta obra es desarmar esa idea que promulga la ultraderecha y que, en esencia, consiste en tildar al feminismo de amenaza para el hombre. Por eso es tan importante decir que el hombre no nace machista ni la mujer feminista, y que todo depende de un proceso de educación y cultura.

'El Yoyas' no nace, se hace...

Eso es. Es que la realidad es dura. La realidad es que esta misma semana hemos tenido mujeres asesinadas, mujeres violadas, hemos conocido el caso de una chica que se encontraba secuestrada y estaba siendo víctima de agresiones sexuales en Terrassa. La violencia sigue ocurriendo cada día. Por mucho que hagamos, por mucho que teoricemos y nos unamos, el machismo tiene muchos más siglos de tradición y avance que el feminismo.

¿Se ha encontrado con una algún aliado feminista entre los personajes de Lorca?

Tanto como aliado, no, pero sí es cierto que alguno de los personajes de esta novela hacen ese compromiso por reflexionar. Esto es muy significativo. A día de hoy, hay hombres que por más que les señales comportamientos misóginos, prefieren vivir encerrados en su visión, de algún modo el feminismo supone plantearles un desafío a todo aquello con lo que se han criado. La experiencia me dice que llevar a cabo ese proceso de cambio requiere de voluntad y compromiso. El libro nos descubre qué hombres de Federico están dispuestos a hacer ese cambio y cuáles no. Además, permite reflexionar sobre hasta qué punto la sociedad avala y respalda ese machismo, algo que está muy vinculado con la actualidad.

¿En qué sentido?

"Sentir debilidad no nos hace peores feministas"

Hay un instante en el libro en el que el pueblo entero rodea con antorchas a Adela [personaje de La casa de Bernarda Alba] con intención de enjuiciarla por su comportamiento. Y lo cierto es que mucha gente cuando lee ese momento, me dice; bueno, algo así sería impensable hoy día. Y es cierto que en la actualidad no vamos con antorchas, pero también lo es que la víctima que habla y desafía las normas es linchada igualmente a través de las redes sociales, por lo general bajo el anonimato. Yo misma he recibido amenazas en las que me han amenazado con violarme, trocearme y quemarme en la puerta de una universidad... La sociedad es muchas veces cómplice de ese machismo para perpetuarlo. 

¿Cuándo se encontró con Lorca?, ¿en qué momento se cruzaron sus vidas?

Para mí fue La casa de Bernarda Alba la puerta de entrada a Lorca. Entendí que hablaba de mi tierra, y de cómo muchas mujeres vivían todavía enclaustradas, con miedo al qué dirán, todo ese tipo de cuestiones me llegaban de una forma muy directa. Y lo que me terminó por obsesionar fue cuando la profesora nos contó que aquel hombre había sido fusilado por sus ideas políticas y por ser tal y como era. Pensé en su potencial, en la cantidad de mujeres que se quedaron sin voz tras su muerte, no en vano Lorca fue capaz de trazar personajes femeninos de gran hondura, cuando no era lo habitual.