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Comienza la guerra de
la música en 'streaming'

El rapero y empresario Jay-Z presenta Tidal, su alternativa a Spotify, con una gran apuesta en la que ha involucrado a numerosos pesos pesados de la industria musical como Madonna, Beyonce, Daft Punk, Alicia Keys o Coldplay.

Madonna, Deadmau5, Kanye West y Jay-Z en la presentación de Tidal

YERAY CALVO / AGENCIAS

MADRID / NUEVA YORK.- La presentación de Tidal ha sido a bombo y platillo y de la mano de las principales estrellas mundiales de la música. Madonna, Rihanna, Beyoncé, Coldplay, Calvin Harris, Alicia Keys, Kanye West, Daft Punk y otros tantos artistas de éxito planetario que, con Jay-Z a la cabeza, se han unido para tratar de "cambiar las reglas del juego" y plantar cara a los actuales servicios de música en streaming como Spotify. 

El rapero es el cerebro de lo que se ha planteado como una jugada ambiciosa -disponible en 31 países- y en la que los artistas toman las riendas del negocio como dueños de la plataforma de difusión. En enero, Jay Z compró Tidal a la compañía sueca Aspiro por 56 millones de dólares y, desde entonces, ha estado dándole la vuelta a la plataforma para adaptarla a este modelo de negocio, que se suma a un sector, el de la música en streaming (escucha directa sin descarga) que, según la Asociación de la Industria de Grabación de Estados Unidos, está valorada en 1.800 millones de dólares.


Aseguran ofrecer un servicio de mayor calidad de sonido que la existente Spotify y además prometen contenidos exclusivos, un catálogo con 25 millones de canciones sin anuncios, 75.000 vídeos musicales, un identificador de melodías, un gestor de redes sociales y listas de reproducción a cambio de 19,99 dólares. También se ofrece una opción por 9,99 dólares para aquellos que se conformen con un sonido de calidad convencional.

La batalla en varios frentes

La batalla por tanto se inicia en varios frentes. Sin duda, como rival de Spotify, una plataforma duramente criticada por los artistas, que rechazan el reparto "injusto" que realiza de sus beneficios a través de acuerdos con los sellos discográficos. Además, se prevén nuevos competidores ya que se espera que Apple también ofrezca su servicio de música en "streaming" a lo largo de este año. También amenazan con tratar de comerle terreno a la principal plataforma de vídeos, Youtube e incluso a Shazam, con su servicio de reconocimiento de canciones. 

No obstante, la guerra, que no ha hecho nada más que comenzar, la ganará aquel que consiga dominar el catálogo de los principales artistas. Por el momento Spotify dice no tener constancia de que todo los artistas involucrados en Tidel vayan a abandonar su plataforma. De hacerlo, podría suponer un duro golpe para un servicio que alardea contar un amplio catálogo.

No es la primera vez que artistas deciden marcharse de la compañía sueca. La marcha más reciente es la de la artista pop Taylor Swift. La decisión de la joven estadounidense, preferencias musicales al margen, tiene una gran trascendencia dado los números que registran sus trabajos. Sin ir más lejos, ha batido un récord de ventas con 1989, su último disco, al mantenerse once semanas consecutivas en el número uno de ventas mundiales.

Imagen de la interfaz de Tidal

Imagen de la interfaz de Tidal


Una decisión que obedece exclusivamente a una estrategia de negocio. Siguiendo los pasos de otros artistas como Coldplay o Paul McCartney, los cuales han bloqueado temporalmente sus últimos trabajos en Spotify para evitar que las ventas se vean reducidas en las primeras semanas tras la salida de sus discos. Luego, una vez superado ese tramo inicial, vuelven para recuperar presencia y difundir su música en una plataforma que cuenta con 60 millones de usuarios, 15 de ellos con subscripción de pago.

Lucha por el catálogo de artistas

Otros artistas, sin embargo, se han marchado para no volver, como es el caso del cantante de Radiohead Thom Yorke, en protesta por las lógicas de distribución de la compañía sueca, que tiene grandes agujeros en su catálogo, como en el caso de The Beatles.

A la fiesta de inauguración de Tidal acudieron todas las estrellas anteriormente mencionadas. "Tenemos que escribir la historia por nosotros mismos", aseguró un exultante Jay Z. Alicia Keys intervino con un mensaje con aires idealistas: "Nuestra meta es simple, queremos ofrecer un mejor servicio y una mejor experiencia tanto para artistas como para el público". "Buscamos la salud y la sostenibilidad de nuestra industria en todo el mundo", prosiguió. "Es interés de todos preservar el valor de la música", añadió la cantante. Y más: "Hoy es el día. El día en el que empezamos este viaje juntos. Todos como si fuéramos solo uno", concluyó. Un discurso repleto de eslóganes que en realidad sólo sirve de fachada mientras se dirime la verdadera clave en todo este asunto: la forma en la que se reparte el dinero que genera la música. Porcentajes y números.

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