Ramon Barnils, el legado de una pluma insobornable del periodismo catalán
Con motivo del 25 aniversario de la muerte del conocido periodista, inspirador del Grup de Periodistes Ramon Barnils, varias voces del periodismo catalán glosan su figura.
Quienes lo conocieron reivindican la agudeza con la que analizaba la realidad y su compromiso en las luchas sociales y políticas del país desafiando siempre a todos los poderes.

Barcelona-
Probablemente, pocas personas como Ramon Barnils (1940-2001) han dejado tanta huella en la historia del periodismo comprometido. Junto a Xavier Vinader, Josep Maria Huertas Claveria y otros maestros de la profesión, su estilo mordaz e incisivo continúa inspirando las redacciones de los medios más progresistas del país.
Frases como: "¿Periodismo de investigación? ¿Es que hay otro? Si no es de investigación, no es periodismo" o "En un periodismo que responda al motivo por el que existe, que es saberlo y contarlo todo, cualquier pregunta toca hacerla", constituyen una verdadera declaración de principios y, a la vez, ilustran la manera con que concebía la tarea del cuarto poder. Como recordaba en un artículo su amigo, el también periodista Xavier Montanyà, "Barnils escribía, enseñaba y vivía el periodismo de verdad, sin límites: entendido como reducto indispensable del pensamiento crítico, como denuncia del fraude, el cinismo, la estupidez y los abusos del poder".
Barnils escribía, enseñaba y vivía el periodismo de verdad, sin límites: entendido como reducto indispensable del pensamiento crítico, como denuncia del fraude, el cinismo, la estupidez y los abusos del poder
Entre el rigor y la irreverencia
Coincidiendo con los 25 años de su fallecimiento, numerosas personas han querido aproximarse al legado que Barnils dejó en el marco de una actividad que vivía en cuerpo y alma. Así lo destaca Montanyà, según el cual "aparte de la curiosidad, el sentido común y las ganas de saber (investigar, comunicar, denunciar o mofarse), defendía que la base del buen periodismo era escribir correctamente: sujeto, verbo y predicado". Un principio que, en opinión del veterano periodista, implicaba el esfuerzo de pensar, razonar y argumentar cada una de las palabras que se quería transmitir.
Esta combinación de rigor y transgresión, Barnils la empezó a desplegar a finales de la década de los 60 y durante todo el 70 en medios tan diversos como El Correo Catalán, El Noticiero Universal, Europa Press, la Agencia EFE, La Vanguardia o Tele/expres. Después, a partir de los 80, se implicó activamente en el semanario El Temps, en el que colaboraría hasta su muerte, en 2001, mientras en el terreno radiofónico, intervendría en programas de Catalunya Ràdio de tanta audiencia como El lloro, el moro, el mico i el senyor de Puerto Rico, El mínim esforç y, junto a Quim Monzó, Sergi Pàmies, Jordi Vendrell y otros periodistas de renombre, Albània, La orquestra, o Postres de músics.
"Ofreció ese periodismo de rigor, documentación, contraste, reflexión y análisis poco amable con el poder, que se deja dirigir lo mínimo y que intenta no tener censura ni autocensura". Así lo describe en otro artículo el profesor de Comunicació Audiovisual en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), Joan Vila, uno de los que en 2001 fundó el Grup de Periodistes Ramon Barnils (GPRB), la asociación que se ha dedicado a rememorar su obra y que, siguiendo su maestría, aboga por un periodismo independiente y autocentrado en el espacio comunicativo de los Països Catalans.
Un crítico sin mordaces
A propósito de la figura de Barnils, la copresidenta del Grup, Eli Borreda, reivindica el carácter polifacético del personaje, así como la actitud socarrona y políticamente incorrecta con la que desarrolló el oficio, lo que "lo situó como un personaje incómodo, que generaba debate, sin matices ni pelos en la lengua". Una posición que, a criterio de Borreda, "el Grup Barnils quiere continuar impulsando en torno a aquellos temas que nos ocupan, nos preocupan y todavía son plenamente vigentes: el periodismo, los Països Catalans y la libertad de expresión".
El Grup Barnils quiere continuar impulsando su legado en torno a aquellos temas que nos ocupan, nos preocupan y todavía son plenamente vigentes
En línea con Eli Borreda, el expresidente del GPRB, Enric Borràs, considera que Barnils demostró que "discrepar es más necesario que nunca" y que "sin una buena dosis de escepticismo, no hay periodismo; sólo quedan boletines oficiales y notas de prensa". Borràs, que ahora ostenta la vicepresidencia de la entidad, elogia al periodista por haber practicado una tarea que, a su entender, está fundamentada en la curiosidad, el espíritu crítico y que "no sólo se queda en el cuándo, el qué, el dónde y el quién, sino sobre todo en profundizar en el cómo y el por qué".
También en torno a Ramon Barnils se refiere Ferran Casas, el anterior presidente de la asociación, en este caso para subrayar que se trataba de un periodista contradictorio y nada dogmático; para acto seguido añadir: "Pero su compromiso con los Països Catalans y con un periodismo que hiciera una sociedad más crítica y justa están fuera de toda duda".
Un ácrata independentista
Aparte de su prolífica escritura, tan seria como empapada de impertinencia, Ramon Barnils ha sido recordado por ir siempre a contracorriente, también cuando la mayoría de los periodistas se acomodaban al régimen autonómico surgido de la Transición.
Prueba de ello es su paso, en funciones de director, por la revista contracultural Ajoblanco, por Solidaridad Obrera o la publicación satírica El Be Negre, rebautizaba en 1979 bajo el título Amb potes rosses, en la que estampaba su carácter transgresor y abiertamente antifascista.
También, por iniciativa suya, fue el libro La torna de la torna. Salvador Puig Antich i el MIL (Empúries, 1978), resultado de una larga investigación en la que participaron sus alumnos de periodismo. "En un momento en que todavía había miedo, silencio y mala conciencia, gracias a él explicamos quién era Puig Antich y, sobre todo, cuál era el trasfondo social e ideológico del MIL", explica Xavier Montanyà, para quien "aquel trabajo fue una deuda con el revolucionario ejecutado y una asignatura pendiente contra el franquismo y el cinismo de la oposición antifranquista".
A su perfil contestatario, se añadía después su abnegado independentismo. Fueron numerosas las veces que Barnils defendió la emancipación de los Països Catalans, sea en sus escritos como en los debates donde discernía sobre los retos de avanzar en la normalización del catalán y lograr una República Catalana.
De todas las iniciativas que agrupan su tarea, hay que reseñar el libro Vint i Ramon Barnils, de Laia Altarriba, y el documental Barnils tal com raja, en el que Laia Soldevila y Albert Lloreta agrupan veinte entrevistas a amigos, compañeros y colegas de profesión. Ambos trabajos, impulsados por el Grup de Periodistes Ramon Barnils, testimonian un personaje único y singular, de quien Montanyà agradece haberle enseñado a "aprender a leer literatura y a leer periodismo, a menudo leyéndolo a él".
Acto de homenaje este martes
Este próximo martes, día 17, con motivo del aniversario de su muerte, se celebrará un acto que, bajo el título Siempre salta una chispa de esperanza- 25 años sin Ramon Barnils, contará con las reflexiones de Assumpció Maresma, Fúlvia Nicolàs, Xènia Bussé y Arnau Lleonart. El acto, organizado por el Grup de Periodistes Ramon Barnils, tendrá lugar a las 19.00 horas en la Casa Almirall (c/ Joaquim Costa, 33) de Barcelona.

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