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Coronavirus música Las orquestas gallegas, ante un año perdido

La gira estaba a punto de empezar. Las grandes orquestas gallegas cogerían impulso durante estas fechas para continuar hasta septiembre en los escenarios, pero la crisis del coronavirus las pilló por sorpresa y temen no rentabilizar las inversiones puestas para este verano.

Lito, cantante de la orquesta Panorama. Gira del 2019. Fuente: Panorama.
Lito, cantante de la orquesta Panorama. Gira del 2019. | Panorama.

En Galicia es difícil concebir unas fiestas sin orquesta. Las verbenas juntan a todo tipo de público para cantar las canciones que todos nos sabemos y que han sonado a lo largo del año en la radio, vuelven con un sabor distinto, en boca de otros y con olor a verano. Hasta la ciudad más grande y el pueblo más pequeño de la Comunidad gallega contrata a una orquesta para celebrar su patrón o patrona. Es habitual llegadas estas fechas que suene el telefonillo y que el grupo de la comisión de fiestas pida dinero al vecindario para colaborar. Pero por lo pronto, este año la Galicia fiestera no llamará a la puerta.

Y es que el verano es la estación más rentable para las orquestas y estaba a punto de empezar con el puente de mayo. Ya en Semana Santa y en pleno de estado de alarma las orquestas se temieron lo peor. Aunque no se quieran precipitar y todavía estén a la espera, las comisiones de fiestas aguantan aferradas a quizás una vaga esperanza, ya que los datos no son alentadores y en las fases de desescalada es difícil integrar la celebración de una verbena de esta magnitud. Otras organizaciones de fiestas ni levantan el teléfono para cancelar las actuaciones más cercanas de los grupos, presuponen que no hace falta y que ninguno se plantearía la posibilidad de tocar.

Algunas orquestas tocaron por última vez en marzo después de un carnaval intenso y lo mejor aún estaba por llegar. Entre las más turísticas y conocidas: fiesta de la trucha en A Pontenova (Lugo); Fiesta del Gallo del Corral en Vila de Cruces (Pontevedra); Santa Rita en varios municipios; las hogueras de San Juan que tanto toca en la mística gallega; el Arde Lucus (Lugo); la Fiesta del Albariño en Cambados, (Pontevedra); la Romaría Vikinga de Catoira (Pontevedra) y en agosto el plato más fuerte: San Roque y la Fiesta del Agua, en Vilagarcía de Arousa (Pontevedra), que ya ha cancelado su fecha. Y una lista de múltiples celebraciones que acogerían a las orquestas más populares, las mismas que ahora ven desde sus casas cómo su sector peligra en un presente que jamás se habrían imaginado.

La orquesta Panorama es sinónimo de multitud de personas, y no solo por la cantidad de músicos y músicas, cantantes y bailarinas que hay encima del escenario, sino porque desde hace años es reconocida por los espectáculos que produce, escaleras automáticas, grandes focos y luces e incluso acrobacias. Entre su repertorio suenan todo tipo de géneros: reggaetón, pop, baladas, incluso house y canciones tradicionales.

Integrantes de la orquesta París de Noia. Fuente: París de Noia.

Su director artístico y cantante, Lito, explica a Público la situación del grupo: "Íbamos a salir de gira. Cuando todo empezó estuvimos ensayando por videollamada y finalmente nos acogimos a un ERTE". Cuenta que "se está juntando todo el sector" para hablar sobre su realidad, ya que en el caso de que no haya actuaciones durante los próximos meses, piden que los gobiernos no se olviden de ellos, ya sea a través de una prolongación del ERTE o algún subsidio.

Son 35 las familias que viven de Panorama que actualmente no trabajan

Son 35 las familias que viven de Panorama que actualmente no trabajan y que han invertido para poder ofrecer un espectáculo esta temporada. Reconoce que, aunque el Gobierno permita volver a tocar en septiembre o en octubre, no les valdría la pena, porque es una época baja de actuaciones y tendrían que esperar hasta Semana Santa del año que viene. Lito recuerda la gran cantidad de empleos tanto directos como indirectos que producen las fiestas populares. El cantante se refiere a las barras de bebida, a los puestos de comida, a los que lanzan los fuegos artificiales, atracciones, a todos aquellos elementos que conforman las fiestas en la comunidad.

Los integrantes de París de Noia también han tenido que acogerse a un ERTE y llevan parados desde marzo. Para este año ya tenían todos los contratos firmados y están cancelados. En un momento de incertidumbre, intentan creer que van a tener una oportunidad y avistan por momentos un agosto con conciertos, pero pronto vuelven al presente y reconocen que "no se va a poder, tendremos que cerrar y abrir el próximo año", cuentan.

Varias orquestas gallegas han formado una "verbena virtual" en Instagram para poder amenizar el confinamiento, donde París de Noia también denuncia que "el sector de los festejos está en riesgo". Han sido los primeros en parar y creen que serán los "últimos en arrancar" por las "limitaciones" del Ministerio de Trabajo y Cultura. Exigen al Gobierno reconocimiento público, rescate urgente del personal que se ve perjudicado por los contratos de temporalidad como el régimen especial de artistas, medidas de apoyo urgente y piden también "no desviar los fondos de este sector para otros fines".

En 2019 despuntó en Galicia El Combo Dominicano. La canción de La Cucaracha se popularizó en las fiestas del año pasado -también su baile- y ya tiene en Youtube casi cinco millones de reproducciones. Su pianista, Cirano Núñez, dice que están "igual que todos" los integrantes del sector musical y que están concienciados de que serán los últimos en retomar la actividad, ya que en todo el año será complicado celebrar un festejo.

En el caso de no poder actuar esta temporada temen que "será muy perjudicial, somos muchas familias viviendo de esto", explica Núñez. "Si ya hay sectores que se quejan por llevar dos meses parados y que van a volver ahora a retomar la actividad, imagínate nosotros". Aún así, se sienten "optimistas" y continuarán activos en redes sociales haciendo canciones. "Aunque no podamos trabajar y vivir de ello seguiremos aguantando para ver hasta dónde podemos llegar". Y mientras tanto, la Galicia lluviosa los bailará desde casa.