El Gobierno declara el Pazo de Meirás como Lugar de Memoria Democrática
El conjunto señorial, datado en el siglo XIX, fue lugar de residencia del dictador Francisco Franco, por lo que se convirtió "en uno de los principales símbolos de la dictadura".

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este viernes la declaración como Lugar de Memoria Democrática del pazo de Meirás, un edificio construido a finales del siglo XIX en Sada (A Coruña), que fue residencia de verano del dictador Francisco Franco.
La resolución, tramitada conforme a la Ley de Memoria de Democrática, señala que el pazo también conocido como las Torres de Meirás, constituye "uno de los espacios más significativos" para comprender la historia contemporánea de Galicia y de España.
Algunas asociaciones como la Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica (CRMH) de A Coruña han valorado "este hecho muy positivamente ya que dicha declaración está vinculada a la lucha social de la sociedad y el memorialismo gallego" y reconoce el lugar por sus "abusos, medidas represivas e impunidad del franquismo". Aunque también han cuestionado otras partes de la resolución.
Meirás, la casa de Pardo Bazán
La escritora Emilia Pardo Bazán había ordenado construir sobre las ruinas de una antigua fortificación medieval este conjunto señorial a partir de 1893, donde residió varios meses al año y en donde escribió parte de su obra. Con todo, la dictadura franquista llegó a convertirlo "en uno de los principales símbolos de poder" de la dictadura, recuerda el BOE. En marzo de 1938, se creó la Junta Pro-Pazo del Caudillo para comprar este inmueble y entregárselo a Franco. Se convertiría, así, en un "lugar esencial" para la memoria democrática durante la Guerra Civil.
La compra se formalizó el 3 de agosto de 1938 y se financió mediante aportaciones forzosas de ayuntamientos, funcionarios y particulares. Los terrenos se ampliaron, además, mediante expropiaciones realizadas sobre propiedades vecinas. En diciembre de ese año, se le entregó el Pazo de Meirás al dictador.
En 1941, se simuló una escritura de compraventa para poder registrar el pazo al nombre de Franco. Sin embargo, los tribunales declararon esta operación como fraudulenta décadas posteriores, tras acreditar que la Junta ya había adquirido la propiedad y se la había donado como jefe de Estado.
El pazo de Meirás funcionó entre 1938 y 1975 como residencia oficial de verano del dictador y como uno de los principales escenarios del poder franquista. En sus dependencias, se celebraron consejos de ministros, audiencias oficiales, recepciones diplomáticas y reuniones políticas de relevancia.
Como residencia oficial, el conjunto señorial fue utilizado por la propaganda del régimen para proyectar la imagen pública del dictador y escenificar la adhesión popular al franquismo. El pazo se convirtió, así, en "uno de los espacios más representativos del ejercicio del poder durante la dictadura", concluye el BOE.
Errores en la resolución
La Comisión por la Recuperación de la Memoria Histórica (CRMH) observa cuestiones "difíciles de comprender" como el hecho de que el Gobierno "excluyó en la participación de este proceso al memorialismo gallego", lo que lleva a "errores materiales en el relato histórico" de la resolución.
Uno de ellos es el nombre, que está recogido como Meirás, el nombre de la parroquia, lo que "atenta claramente con la identidad del bien". Otro es que la resolución "olvida un hecho nada menor" que es que al ser reconocido en la categoría de sitio histórico, debe abordar la "apertura al público", "no se cita tampoco nada respecto a las medidas de protección y difusión, a las medidas que se adoptarán respecto de las gestiones y usos" y "nada se cita sobre la necesaria cesión modal de este bien a Galicia".
Memoria, reparación e igualdad
El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática señala que la declaración establece que cualquier uso del inmueble deberá ser compatible con la preservación de la memoria, la defensa de los derechos humanos, el reconocimiento y la reparación moral de las víctimas y la defensa de los principios de justicia, verdad y reparación.
La resolución reconoce, asimismo, la relevancia de Emilia Pardo Bazán como figura esencial de la literatura española y pionera en la reivindicación de los derechos de las mujeres. Así es que se le otorga a Meirás una dimensión vinculada a la historia de la creación literaria femenina y al avance hacia la igualdad.
Además, el Estado impulsará en este lugar recursos audiovisuales y digitales explicativos, promoverá la instalación de placas, paneles o distintivos memoriales interpretativos y desarrollará mecanismos institucionales para integrar Meirás en circuitos internacionales relacionados con experiencias de construcción de memoria democrática.

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