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Japón enloquece con Murakami

La nueva novela del escritor japonés vende un millón de ejemplares en menos de 15 días y se agota en las librerías

ANDREA RODÉS

No sólo el manga mueve masas en Japón. Tras cinco años de espera, miles de japoneses han acudido a las librerías para hacerse con la última novela del escritor Haruki Murakami (Kyoto, 1949). No es tarea fácil. Los dos tomos de 1Q84, en los que Murakami homenajea a 1984, la obra maestra de George Orwell, han batido récords de ventas desde que salieron a la calle, el pasado 29 de mayo, y ya están agotados. El truco: haber guardado en secreto el argumento de la obra durante los últimos cinco años.

"No fue una estrategia de marketing, sino una respuesta a lo que querían su fans", explica Riki Suzuki, editor de Sinchosha, que ha publicado los últimos libros del escritor. Según Suzuki, cuando lanzaron Kafka en la Orilla, en 2002, los lectores criticaron que los avances sobre el contenido del libro les había desmotivado. Esta vez, sus lectores están ansiosos por adquirir un libro del que sólo conocen el título.

En menos de tres semanas, Sinchosha ha alcanzado la undécima edición, ampliando la tirada inicial de 380.000 libros (200.000 copias del primer tomo y 180.000 del segundo) a los 1.450.000 (780.000 y 670.000, respectivamente).

"Nadie se cansa de leer a Murakami", explica Yoko, una jubilada de Osaka que aún no ha podido comprar el libro. Con su particular prosa, que algunos definen como "mágica", el autor ha enganchado a miles de jóvenes y adultos de todo el mundo. "Puedes volver a leer sus novelas y sentir o pensar cosas diferentes cada vez", asegura Yoko. Por eso, nadie se desprende de sus libros.

Las escasas reseñas publicadas sobre 1Q84 lo describen como un libro de narrativa "compleja y surrealista", que alterna las historias de un hombre y una mujer que se buscan el uno al otro en un mundo paralelo al Tokio del año 1984. El libro explora problemas como las religiones de culto, la violencia, las relaciones familiares y el amor. Como en todas sus obras, la soledad y la pérdida también están presentes.

Con la publicación de este libro también se han disparado las ventas de 1984, la novela de Orwell que ha servido de inspiración a Murakami. "Orwell escribió 1984 mirando al futuro y yo, con mi novela, he hecho lo contrario, mirar al pasado", dijo Murakami a Efe durante su visita a Barcelona en marzo.

A sus 60 años, Murakami se ha convertido en un icono popular en todo el mundo, a pesar de su actitud crítica con algunos aspectos de la historia moderna. Lo mismo le ocurrió a Orwell, que en Burmese Days denunció el colonialismo basándose en su estancia como policía británico en Birmania. La novela fue censurada y Orwell sólo pudo publicarla en EEUU.

Por su parte, Murakami ha regresado en su última novela a la Segunda Guerra Mundial. En concreto, a la brutalidad japonesa en el Pacífico, tema que ya tocó en Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, donde relató las atrocidades del ejército japonés durante la ocupación de Manchuria y China.