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Lagartija Nick, el grupo que escapó de su público

La banda granadina regresa al rock crudo y básico con el álbum 'Zona de conflicto'

JESÚS MIGUEL MARCOS

Hablando con Antonio Arias te enteras de muchas cosas. Una: a Joe Strummer nadie le hizo mucho caso cuando vivió una temporada en Madrid en 1985. "Sólo los Radio Futura se interesaron por él. No estaban muy bien vistos los Clash", recuerda. Dos: un joven Juan Aguirre, de Amaral, le llevó una maqueta cuando la gira de Omega pasó por Zaragoza. "Habían versionado un tema nuestro, Universal. Llevo buscando la cinta cinco años, hasta en casa de mis padres, pero nada". Tres: en Sony (casa de discos de Lagartija Nick en los noventa) "nos echaron de la oficina cuando les presentamos el proyecto de Omega". Y la cuarta cosa, que la música puede llegar a ser muy similar al fútbol: "Me gusta el sonido de los Strokes. Bajo y batería por el centro y las guitarras abriéndose".

Zona de conflicto, el nuevo disco de Lagartija Nick, recuerda más a las producciones crudas, secas y concentradas de Steve Albini (Pixies, Nirvana): tres elementos (bajo, guitarra y batería), juego de combinaciones y modulación de la intensidad. Arias reconoce que encontraron el sonido a mitad de la grabación. "Al principio sonaba demasiado bien. Yo le decía a Paul [Grau, productor de sus últimos álbumes]: ¿No puedes hacer que suene un poco peor? Al final lo consiguió", explicaba ayer el músico.

La época de los experimentos (aquel apocalíptico Val del Omar, de 1998, cercano al metal) ha tocado a su fin y Lagartija Nick regresa al rock intenso, agresivo y oscuro de sus inicios. "Nuestros proyectos más arriesgados, Omega y Val del Omar, nos alejaron de nuestro público. Nos quedamos más solos que la una, pero había que hacerlo. Juan Aguirre, de Amaral, me dijo un día que gracias a ese periodo seguimos haciendo discos hoy en día", dice Arias.

Tratándose de un disco de rock contundente y con un título como Zona de conflicto, lo último que esperas es terminar hablando de Homer Simpson. "Él huye de los conflictos, como yo, a toda velocidad. Si Homer no fuese real, no hubiera conectado con la gente durante 22 temporadas", comenta.

No habrá, claro, más Omega. "La muerte de Morente fue como si la luna se hubiera salido de su órbita. Él nos hizo más valientes", afirma. Lo han demostrado.