El Premio Planeta es lo que parece: Juan del Val se lleva el premio que más vende y menos convence
¿Alguna vez nos creímos el galardón literario? El tertuliano desata la polémica sobre su credibilidad después de ser premiado por la novela 'Vera, una historia de amor'.

Madrid--Actualizado a
¿Es más sorprendente que Juan del Val haya recibido el Premio Planeta o que la gente se vuelva a sorprender con la elección del galardonado? Una edición más, el ganador ha vuelto a sembrar la polémica, aunque algunas voces del sector le restan importancia a un premio que "dejó de ser literario" hace años.
Entre otras ocupaciones, Juan del Val es escritor, polemista, tertuliano y colaborador del programa de Antena 3 El Hormiguero. Antes de llevarse el millón de euros —antes de impuestos— por Vera, una historia de amor, ya había ganado el Premio Primavera de Novela, concedido por la editorial Espasa, también perteneciente al Grupo Planeta.

Entre otros galardonados que generaron controversia recientemente, figuran Sonsoles Ónega, por Las hijas de la criada en 2023, y Carmen Mola por La Bestia en 2021, ya que no se trataba de una escritora, sino del pseudónimo tras el que se ocultaban Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Santos Mercero.
Aunque el año pasado encumbró la novela Victoria, de Paloma Sánchez-Garnica Victoria, una escritora de la casa, en la 74ª edición el Grupo Planeta ha vuelto a premiar a un rostro mediático, como ya había hecho en el pasado con los finalistas Boris Izaguirre (Villa Diamante), Mara Torres (La vida imaginaria) o Sandra Barneda (Un océano para llegar a ti).
Juan del Val, Premio Planeta
Juan del Val, además de una cara televisiva, también colabora en programas de Antena 3 y laSexta, pertenecientes a Atresmedia, cuyo propietario es el Grupo Planeta. Entre ellos, La Roca, presentado por su mujer, Nuria Roca, con la que ha escrito a cuatro manos dos novelas. Podría decirse que, a ojos del conglomerado, se trata de uno de los nuestros.
Su elección ha sido criticada en las redes sociales, entre otros, por Euprepio Padula: ("El Planeta confirma su nuevo nombre no oficial: Premio A3Media") o Martín Bianchi Tasso ("El próximo año: Tamara", en referencia a la hija de Carlos Falcó, heredera del marquesado de Griñón y autora de un libro publicado por Espasa, Las recetas de casa de mi madre, o sea, Isabel Preysler).
Luz Sánchez-Mellado ironizaba en Twitter: "Todo queda en casa", un comentario que podría aplicarse a las ganadoras en 2022, 2023 y 2024, Luz Gabás por Historias de mujeres casadas, Sonsoles Ónega por Las hijas de la criada y Paloma Sánchez-Garnica por Fuego en la garganta, quienes ya publicaban en Planeta antes de la concesión del premio.
"Por desgracia, no me ha sorprendido, porque está dentro de la lógica del engranaje del Premio Planeta", deja claro Antonio Iturbe, escritor y director de la revista Librújula, quien matiza que el galardón juega en la liga del entretenimiento, "donde está el dinero", de ahí que pesque en el caladero de rostros mediáticos para acceder al público mayoritario.
Sin embargo, la elevada dotación del premio juega en su contra, porque según Iturbe condena a la editorial a recuperar "una cantidad descomunal de dinero que no conseguiría un libro disruptivo y arriesgado", lo que redunda en la calidad de la obra. La tirada inicial de Vera, una historia de amor, de Juan del Val, será de 210.000 ejemplares.
En su día, fueron premiados Ana María Matute, Ramón J. Sender, Jorge Semprún, Juan Marsé, Manuel Vázquez Montalbán, Gonzalo Torrente Ballester, Soledad Puértolas, Antonio Muñoz Molina, Mario Vargas Llosa, Maruja Torres o Rosa Regás. Entre los finalistas, figuran Francisco Umbral o Zoé Valdés. ¿Ha bajado la calidad con el paso de los años?
"Al final ha ganado peso la intención mercantil, porque antes se buscaba cierto equilibrio. En general, las editoriales publicaban a autores muy comerciales, cuyas ventas permitían lanzar libros de escritores más minoritarios, pero prestigiosos. Esto cada vez ha ido a menos", añade el director de Librújula, especializada en crítica, entrevistas y reportajes literarios.
El motivo, explica, es que el prestigio no cotiza en bolsa, lo que provoca que cada vez mande más el departamento de ventas. "El Premio Planeta se ha convertido en una acción comercial y de marketing de una editorial poderosa y potente. Cada vez se premia a menos escritores y ya no hay ese afán de búsqueda de algo novedoso, distinto y sorprendente".
"Lo que se busca ahora es satisfacer la maquinaria más engrasada del mercado en función del entretenimiento y la popularidad del ganador", según Antonio Iturbe, cuya revista recibió el Premio Nacional de Fomento de la Lectura en 2023. Eso facilita que la novela de Sonsoles Ónega, por ejemplo, fuese un apabullante éxito de ventas.
"Lo asombroso es que muchas personas todavía sienten cierta satisfacción por el Premio Planeta, porque desconocen el engranaje del sector editorial y la etiqueta favorece que escojan la obra galardonada entre un maremágnum de libros. O sea, es el típico que se regala, por lo que ayuda que el autor sea un personaje conocido", añade Iturbe.
Premiar a un escritor en nómina no solo ha sido una costumbre de Planeta, sino también de otras editoriales, que además puede estimular las ventas de los libros previos a la concesión del galardón. Aunque en ocasiones ha sido el caramelo para atraer a escritores de la competencia.
Así, la finalista de esta edición, Ángela Banzas con Cuando el viento hable, publicaba en Penguin, mientras que Carmen Mola hacía lo propio en Alfaguara. "Sin duda, es un anzuelo, pero prefiero que pesquen a autores buenos de otras editoriales que premien a influencers y a gente que no considera el libro un modo de vida, sino parte de su merchandising".
Tras la concesión del galardón, Euprepio Padula escribía en Twitter: "El Planeta confirma su nuevo nombre no oficial: Premio A3Media". Experto en liderazgo político y empresarial, cree que deberían restringirse los candidatos, sobre todo cuando la dotación económica es tan importante, de manera que no pudiesen presentarse personas muy vinculadas al grupo.
"Es como si TVE convoca un concurso literario y premia a uno de sus presentadores", pone como ejemplo Padula, especializado en la búsqueda de talentos. ¿Debería Planeta descubrir a nuevas voces o consagrar a autores minoritarios pero prestigiosos? "Sí, yo lo tengo clarísimo, aunque lo que le importa a la editorial es vender lo máximo posible".
Es más, Euprepio Padula aboga por acotar el Premio Planeta a los escritores y por reducir la pátina mediática y, sobre todo, endogámica. "Supondría una discriminación hacia quienes trabajan en Atresmedia, pero el galardón sería más independiente, algo que considero de mayor importancia, sobre todo cuando hay tanto dinero en juego", concluye Padula.
Antonio Iturbe defendió en su día que, pese a las pegas, el Premio Planeta ha cumplido un papel fundamental en la divulgación de la lectura. Lo sigue pensando, porque sitúa a la literatura en las aperturas de los telediarios y en las portadas de los periódicos. "No se puede negar que agita y que, por ese motivo, estamos hablando ahora mismo de él".



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