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Óscar espera su rescate

Óscar Pérez, permanece suspendido a 6.300 metros desde hace seis días en la abrupta cara norte del Latok II (7.108 m)

PEPE GARCÍA-CARPINTERO

En Huesca, las horas se hacen eternas. Uno de sus vecinos, Óscar Pérez, permanece suspendido a 6.300 metros desde hace seis días en la abrupta cara norte del Latok II (7.108 m). Una inmensa roca, en forma de cresta, en el Karakorum pakistaní, y que nunca se ha dejado coronar por esa vertiente. 25 expediciones lo han intentado y la mole les ha devuelto a la tierra.

Óscar, junto a su compañero Álvaro Novellón, quisieron hacer historia. Pero un accidente a 40 metros de la arista principal, el listón para acceder al último tramo, y cuando ya veían el olimpo de la cumbre, le quebró la pierna y la muñeca al primero.

"Cada minuto es una eternidad para Óscar. Ya lleva seis días colgado en la pared. Demasiado tiempo", afirma Alfonso Bara desde el club de montaña Peña Guara, al que pertenecen los montañeros.

Novellón no hizo cima. Bajó a dar la voz de alarma al campo base. "Al ver el accidente le dejó su saco de dormir, un infiernillo que le permita hacer agua y comida. Está bien provisto. Pero hablamos de una altitud que no es apta para la vida durante un tiempo prolongado", explican desde Peña Guara.

El rescate es difícil. El ejercitó pakistaní ha descartado el aéreo. Los vientos impiden a los helicópteros acercarse a la pared. Así que han conseguido acercar al campo base a otro escalador, el americano Zangrilli, que comenzará el rescate con Novellón.

Tardarán tres días en llegar a la altura de Óscar. Otros cinco escaladores de la escuela militar de Jaca llegarán en cuatro días al campo base. El plan es subir con el herido a una zona apta para los helicópteros, a 7.000 metros, y el tiempo, que no tiene, sigue pasando para Óscar.