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Sanditon 'Sanditon' respira el espíritu romántico de Jane Austen en cada escena

El guionista de la miniserie de ‘Orgullo y Prejuicio’ (1995), Andrew Davies, adapta la novela inacabada de Jane Austen en ‘Sanditon’, serie que esta noche (a partir de las 22:00 horas) estrena Cosmo.

El guionista de la miniserie de ‘Orgullo y Prejuicio’ (1995), Andrew Davies, adapta la novela inacabada de Jane Austen en ‘Sanditon’, serie que esta noche (a partir de las 22:00 horas) estrena Cosmo
Imagen promocional Sanditon I. / ARCHIVO

Basta un solo capítulo de Sanditon para entrar de lleno en un universo que respira el estilo de Jane Austen en cada escena, en cada plano, y en el que los seguidores de las historias de la autora británica sabrán reconocer rápidamente sus señas de identidad. A saber: una heroína romántica adelantada a su tiempo, una sociedad en la que mujer está relegada a un segundo plano, un héroe romántico que en realidad es menos estirado de lo que parece en un principio y, claro, una historia de amor con muchos obstáculos.

La bibliografía de esta autora no es especialmente extensa -falleció a los 41 años-, pero sí de suficiente calidad y calado como para ser considerada una de las grandes novelistas británicas de siempre. Su gran obra, la más conocida y adaptada de todas, es Orgullo y prejuicio. Sanditon, novela que la enfermedad que se la llevó le impidió terminar y quedó inconclusa con solo 11 capítulos, ha sido convertida en una serie de ocho episodios de futuro incierto.

Imagen promocional Sanditon II. / ARCHIVO

The Brothers, como se tituló originalmente -viendo el primer episodio se entiende la razón-, cuenta la historia de Charlotte Heywood y Sidney Parker, que comparte, hasta cierto punto, algunos paralelismos con la de Elizabeth Bennet y el señor Darcy.

Ella, interpretada por Rose Williams, es hija de un granjero con demasiadas bocas que alimentar de carácter despierto, enemiga de según qué convenciones sociales y para la que la norma de casarse bien no parece ser una prioridad en su vida. De personalidad abierta y decidida, no tiene miedo a decir lo que piensa, aunque eso le lleve a más de un encontronazo con el hermano Parker que despertará, se ve venir desde el principio, su interés romántico.

Él (Theo James), como el señor Darcy, es un tipo bien posicionado en la escala social -sobre todo, en mejor escalón que ella-, con pinta de antipático y con una idea nada positiva del género femenino. No son personajes idénticos, pero sí uno y otra comparten algunas de esas características que han hecho que sus ‘hermanos mayores’ literarios hayan pervivido en el imaginario colectivo como protagonistas de una de las mejores y más intensas historias de amor de todos los tiempos.

Sanditon se ambienta en la segunda década del periodo conocido como de la Regencia (1911-1820)

Algo a lo que contribuyó para las nuevas generaciones la adaptación realizada en los años noventa por la BBC con Jennifer Ehle y Colin Firth en los papeles principales y que comparte con Sanditon a su guionista, Andrew Davies. Versado en la tarea de adaptar a la pantalla a Austen con buenas críticas, repite en la que hoy estrena Cosmo en España a partir de las diez de la noche.

El resultado es un primer episodio plagado de migas de pan que seguir, con una buena presentación tanto de los personajes principales como de los secundarios al tiempo que se hace un profuso retrato de la alta sociedad de la Inglaterra de comienzos siglo XIX en la que transcurre la narración.

Concretamente, Sanditon se ambienta en la segunda década del periodo conocido como de la Regencia (1911-1820). Charlotte se presenta como una joven de familia numerosa en edad casadera a la que el azar cruza en el camino de los Parker. Al primero que conoce es al hermano mayor, Tom (Kris Marshall), un padre de familia con un sueño empresarial: convertir la localidad pesquera de Sanditon en lugar de vacaciones de los ricos.

Para su plan cuenta con la ayuda y la inversión de Lady Denham (Anne Reid), una viuda adinerada sin hijos rodeada de parientes deseosos de convertirse en herederos de su inmensa fortuna. Ella pone el dinero y el tercero de los hermanos Parker, Sidney, el carisma como relaciones públicas del mayor, que confía en él para atraer a sus amigos al lugar.

Los primeros encuentros y encontronazos entre Sidney y Charlotte, a la que el matrimonio Parker lleva a Sanditon como agradecimiento por haberles atendido en su granja tras un accidente de carruaje, son varios y de alto voltaje en esta primera entrega. Esa en la que el pueblo, con sus paisajes idílicos y sus callejuelas empedradas con vistas al mar, se convierte un personaje más. Tanto como para dar nombre a la novela.

Los amantes del género romántico de época no se verán defraudados con un arranque que va más allá de su función de presentar a quienes lo protagonizan generando un material adictivo de la calidad suficiente como para querer seguir encontrándose con ellos cada semana. En historias como la que aquí se aborda son varios los ingredientes bien conjugados que deben funcionar para que el resultado convenza. El principal es la imprescindible química entre su heroína y su héroe romántico. Esta, se da. Después están los secundarios que caen simpáticos, como es el caso de Lady Denham, y los odiosos, como su pariente Sir Edward (Jack Fox). Y, por último, la ambientación.

Lo último son las escenas que se convierten en seña de identidad y que se graban en la retina del espectador. En Orgullo y prejuicio, por ejemplo, estaba la de Mr. Darcy saliendo del agua o ese arrebato que le da cuando no puede ocultar más lo que siente y hace la que podría ser considerada como una de las declaraciones de amor más torpes de la historia de la ficción. En un solo episodio no se puede aventurar aún si esta serie las tendrá y, de haberlas, cuáles serán.

Imagen promocional Sanditon III. / ARCHIVO

Más allá del romance se pueden encontrar temas de mayor calado social e histórico como el papel de la mujer y su encorsetamiento en una sociedad profundamente machista, las diferencias de clase, la miseria moral de algunos poderosos, los intereses económicos y políticos, el racismo, los prejuicios, los privilegios adquiridos, el acoso y el abuso, los destinos vacacionales de la clase alta británica de entonces…

Estrenada en Reino Unido a través de ITV en agosto del pasado año y en Estados Unidos en enero de este en PBS, de momento no hay noticias de una posible segunda temporada. Según dijo su guionista en alguna entrevista, la puerta está abierta en cuanto al argumento se refiere, pero quienes deben dar el visto bueno a una continuación no parecen estar muy dispuestos. A día de hoy lo que hay son ocho episodios que pueden verse desde esta noche en Cosmo (cada martes uno nuevo) y, tras su emisión, en VOD.