Público
Público
Únete a nosotros

Series de TV Por qué matar ha de ser siempre el último recurso de un superhéroe

Sterling Gates, guionista de la serie ‘The Flash’ y autor del cómic ‘Las aventuras de Supergirl’ (ECC), augura un futuro en femenino para el mundo de los superhéroes y recalca la importancia de ser conscientes del mensaje que se transmite a las nuevas generaciones de lectores y espectadores.

Publicidad
Media: 4
Votos: 2

Imágenes promocionales de las series 'The Flash' y 'Supergirl'. TM & © DC COMICS. All Rights Reserved.

Hijo del propietario de una tienda de cómics, la infancia de Sterling Gates transcurrió entre viñetas y bocadillos. Creció amando el universo de los tebeos y los superhéroes y casi cuatro décadas después sigue haciéndolo, pero ahora metido de lleno en él como guionista de los inquilinos de la casa de DC y dando voz a dos personajes tan emblemáticos como The Flash y Supergirl tanto en el formato impreso como en su versión en televisión.

Gates, que ha escrito para ambas series, estuvo este fin de semana en Madrid en el marco de la Héroes Comic Con y allí, en el stand de la editorial ECC, habló con Público de la importancia de que los superhéroes transmitan un mensaje positivo en medio de la negrura que invade el mundo, de por qué hay límites que hay que evitar cruzar y de por qué si se hace hay que asumir las consecuencias de ello.

Si se entra en la cuenta de Twitter de Gates, lo primero que se lee es un tuit fijado en el que se recoge un lema de Supergirl acuñado por él mismo que en los últimos tiempos se ha convertido en algo así como un mantra para la heroína creada a finales de los cincuenta por Otto Binder y Al Plastino. “Hope, help and compasion for all” (esperanza, ayuda y compasión para todos) es obra suya y da una idea bastante acertada de lo que piensa este autor sobre lo que son, deben ser y han de inspirar esos personajes que se enfundan las mallas para salvar el día.

El guionista Sterling Gates.TM & © DC COMICS. All Rights Reserved

“Creo que los superhéroes deberían inspirar a la gente y tendrían que ser a lo que aspiremos nosotros, aquello que queremos ser. Deberían ofrecer ayuda y enseñarnos a tener compasión hacia otras personas. Y por eso escribimos ese lema para Supergirl. Es en lo que creo tanto para ese personaje como para los superhéroes en general”, responde ante la pregunta de si considera que en estos tiempos algo convulsos y oscuros el mundo necesita más gente con poderes que responda a ese lema.

En un panorama seriéfilo en el que cada vez son más los títulos en los que se apuesta por la seriedad, la trascendencia y el tono adulto, encontrarse con ficciones como The Flash y Supergirl siempre aligera la carga heredada del éxito de El Caballero Oscuro en el cine. Tanto Barry Allen como Kara Danvers, con sus altos y sus bajos emocionales, son dos jóvenes que tienden hacia el positivismo, que confían en la bondad del ser humano y en poder convencer a los villanos de que el camino que han elegido no es el correcto y aún están a tiempo de redimirse. Algo que suele desesperar en ocasiones a quienes luchan a su lado, pero que es parte de su idiosincrasia y de su atractivo para los espectadores. En este sentido, Gates, que conoce de cerca a ambos, explica que los guionistas trabajan “muy duro para asegurarnos de que siempre hay luz” sin olvidarse del humor y el espectáculo que se da por hecho en este tipo de historias. “Creo firmemente que el hecho de que ellos sean figuras positivas y héroes que los niños pueden admirar y en los que creer va a inspirar a la siguiente generación para que luche contra esa negrura que hablamos, contra el odio”, se aventura a pronosticar.

Las historias de superhéroes como altavoz

En cuanto a la prima de Superman, es mucho más que eso. Interpretada en la televisión por Melissa Benoist, caminó en sus dos primeras temporadas en paralelo a su amigo Barry Allen (Grant Gustin) Llegaron incluso a vivir historias similares y se visitan ocasionalmente cada año.

Sin embargo, la ficción protagonizada por Kara Danvers dio un salto de calidad considerable atreviéndose a plantear temas de gran calado social y político. Desde dar algún que otro palo a Donald Trump y su política migratoria a meterse de lleno en asuntos como el racismo, la conciliación, la homofobia, la adopción… Una tanda de episodios que estuvo cargada de mensaje pero que, por el hecho de tener como protagonista a una alienígena con poderes, no siempre es valorada en su justa medida por la crítica.

Porque una serie, al igual que un cómic o una película, puede tener a superhéroes como personajes principales e infinidad de capas debajo de ese traje en ocasiones ridículo. Además, el hecho de que nazcan con el cartel de taquillazos las convierte en un altavoz ideal para ciertos temas ya que su recepción masiva está garantizada desde el guion.

“La ventaja de las películas y las series de televisión es que llegan a mucha gente, hay más gente viendo estas series que realmente los que están leyendo los cómics. Es muy importante para nosotros que siempre tengamos un mensajes positivo o tratar temas importantes en la televisión y en las películas porque ahí es donde mucha gente va a ver ese mensaje y van a ver porqué hacemos lo que hacemos”, explica Gates, quien incide una y otra vez durante la entrevista en la importancia dar a estas historias un trasfondo de esperanza y positivismo dirigido a esa nueva generación.

Sin embargo, ese tono no siempre es posible. En ocasiones, la historia vital del personaje, su carácter o el guion escrito le lleva por oscuros derroteros que acaban en lo que nadie quiere ver hacer a un superhéroe: matar. Es algo así como un acuerdo tácito entre lector/espectador y creadores. “Es muy difícil cuando un superhéroe tiene que matar a alguien, siempre es el último recurso al que recurrimos”, explica Gates.

Por eso, cuando ocurre, en un shock para todos. El guionista de Las aventuras de Supergirl lo compara con los policías en el mundo real. “A veces, por desgracia, ya sea en defensa propia o por salvar a otras personas [los agentes] se ven obligados a matar. Después de eso tienen que pasar mucho tiempo en apoyo psicológico, tratar esos sentimientos y esos problemas que han aparecido porque el hecho de matar a alguien es algo muy traumático. Si cuentas la misma historia con los superhéroes tienes que tratar esos temas también”, explica.

Él reconoce que ha tenido la suerte de no verse obligado a escribir una escena así nunca, pero es consciente de que “en algún momento de mi vida, de mi carrera, lo tendré que hacer” y que cuando llegue se aferrará a la realidad de la dureza de un suceso así y al impacto psicológico que eso supone para el héroe. “Tienes que tratar las ramificaciones, las consecuencias de eso”, puntualiza.

Es algo que se vio en la segunda temporada de Jessica Jones y en The Defenders. La primera, tras matar a Kilgrave al final de su estreno en Netflix, se pasa 13 capítulos traumatizada por ello y debatiéndose entre si es una heroína, como todos creen, o una asesina, como ella se siente. En el caso de la aventura grupal de los héroes de Marvel, fue Matt Murdock/Daredevil quien tuvo que lidiar con el hecho de haber arrebatado una vida. Aunque en realidad no fue así, él lo cree y la culpa le corroe. Por suerte para Barry Allen y Kara Danvers, a ellos no les ha tocado lidiar con ese sentimiento y ese peso en su paso por la televisión. Siembre han conseguido encontrar una alternativa.

Un futuro más en femenino

Hace un año, la misma editorial ECC trajo a la Heroes Comic a Frank Miller quien, en su conversación con Público, argumentaba que sino había más superheroínas era por falta de mujeres en el mundo del cómic y porque estos nacieron dirigidos a un público masculino. Un análisis del panorama con el que no está de acuerdo Gates. Para él, “hubo un momento, en los cincuenta en EEUU, en el que los cómics se dirigían realmente a los niños, a los chicos. Antes de eso era para todo el mundo”.

En la actualidad, cada vez son más niñas las que se acercan a mundo de las viñetas. Wonder Woman, en el cine, ha hecho mucho para abrir el camino y despertar el interés entre el público femenino. Pero es una tendencia que Gates lleva observando un tiempo. “Hemos visto un aumento enorme de mujeres lectoras, de niñas lectoras y creo que como creadores estamos empezando a tomar esa idea, a tenerla en cuenta. Creo que en los próximos años, en la siguiente década, vamos a ver un aumento de las superheroínas y de mujeres creadoras de cómics”, vaticina alguien que está dentro de la industria, que la ha visto crecer y que ha dado voz a uno de los personajes femeninos más potentes del universo DC.

Ella, Kara Danvers/Supergirl, se ha convertido en el espejo en el que mirarse para una nueva generación. Su salto a la televisión se produjo antes que el de Wonder Woman al cine y su serie es catalogada por Gates como “una historia de empoderamiento”. Mención especial hace al personaje de Cat Grant (Calista Flockhart), el gran acierto de la primera temporada. “Su papel como mentora es único. No hay muchas series o películas que tengan una relación de mentora a alumna parecida. Para que los niños lo entiendan, son como Luke Skywalker y Obi-Wan Kenobi”, explica el guionista de Las aventuras de Supergirl, el cómic basado en la serie.

Aquí, volviendo al principio, lo que importa es el mensaje que se quiere transmitir y cómo es distinto al de The Flash. “Si contamos historias de empoderamiento que hablen sobre temas sociales en la actualidad, Supergirl es el lugar perfecto para ello. Es muy diferente a The Flash. En ella nos centramos más en otros temas. Trabajamos muy duro para asegurarnos de que los personajes masculinos tengan diferentes emociones en The Flash, porque desde hace mucho tiempo en las series de la televisión ha habido un anatema para demostrar que los hombres tienen emociones. Barry Allen, por ejemplo, llora mucho y es algo que nos encanta. Ayuda a identificarnos emocionalmente con él. Creo que es un mensaje positivo tanto para los niños como las niñas. En concreto para ellos”, concluye.

La cuarta temporada de Supergirl podrá verse a partir del 16 de octubre en HBO España. La quinta de The Flash, en TNT, a partir del 19 de octubre a razón de un episodio por semana en ambos casos.