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Apuesta triple a la Roja

Arranca la Eurocopa con el reto para España de reconquistar el título continental con la estrella en el pecho. El fuego lo abren el anfitrión polaco contra Grecia. Después, República Checa-Rusia

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Se acabaron las probatorias, los experimentos- La cuenta atrás ha terminado. Hoy comienza la Eurocopa de Polonia y Ucrania. Los españoles volverán a ponerse delante de los televisores, las radios, los periódicos, los ordenadores, los móviles y lo que sea necesario para seguir las andanzas de la Roja en el mayor reto de su historia. Tiene ante sí el desafío de volver a levantar una Eurocopa, revalidar el título logrado en Viena hace cuatro años, tras haberse cosido la estrella al pecho, la que le acredita como campeona del mundo. Ninguna selección lo ha conseguido hasta ahora.

Del gol de Fernando Torres en el Ernst Hapel, pasando por el de Iniesta en el Soccer City hasta el Olímpico de Kiev el próximo 1 de julio. Ese es el camino triunfal que quiere recorrer España de la mano de su mejor generación de futbolistas. Pero la maldición del campeón volverá a planear. La del favorito. Nadie ha superado con éxito el reto de reconquistar un título europeo ni el de encandenar la triple corona. Por eso, es importante recordar lemas como los que lucen en la concentración de  Gniewino como 'La historia no te hace campeón, la humildad sí' o 'La historia no frena al rival, la concentración sí'.

España es el coco. El enemigo público número 1. Y no es para menos. Instalada en el primer puesto del ránking FIFA, ha cuajado una clasificación perfecta. Todo victorias. Desde que se conquistó el Mundial en julio de 2010, la selección española ha demostrado estar un escalón por encima del resto. Tan solo algunos tropiezos en amistosos hicieron dudar del excesivo peso que podría acarrear la estrella. Espejismos. A la hora de la verdad, España cumple con creces. 

El estilo está más que definido. Del Bosque cuenta con casi el mismo bloque del Mundial y con la mitad de jugadores que hace cuatro años llevó Aragonés a la cima. Tan solo las ausencias de Puyol y Villa y el debate en torno el '9' y la escasez de gol se antojan como los incovenientes que tendrá que superar Del Bosque. Eso y el cansacio acumulado por gran parte de los futbolistas nacionales, tras un calendario tan exigente, sobre todo para madridistas y culés. Por lo demás, desde la portería, la defensa hasta la elaboracón de juego y la creación de ocasiones, está todo claro. La potencia en el centro del campo hace de España una apisonaria. Capaz de ningunear a cualquier rival y ofrecer variantes para cada situación de juego. 

Pero esta cita está considerada casi como un Mundial. No ha faltado a la cita ninguna de las grandes selecciones del Viejo Continente. Si le añadimos Brasil y Argentina podría pasar por un campeonato global. El nivel va a ser altísimo. Y todas quieren el trofeo. Saldar cuentas pendientes. Dar un golpe en la mesa y desbancar a España.  

Por ese objetivo competirán 368 futbolistas, repartidos en convocatorias de 23 jugadores por cada equipo nacional, y dieciséis selecciones, en un recorrido por ocho ciudades, cuatro de Polonia (Varsovia, Wroclaw, Gdansk y Poznan) y otras tantas de Ucrania (Kharkiv, Lviv, Donetsk y Kiev) que solo tendrá un ganador.

De entre las rivales directas destacan dos, Alemania y Holanda. Precisamente los perdedores de las finales de Viena y Johannesburgo. El conjunto de Joachim Low ganó sus diez partidos de la fase previa y pese a la inesperada, por contundente derrota en el amistoso ante Suiza (5-3), disponen de un bloque con las características habituales del fútbol germano, aliñadas con la clase del madridista Mesut Ozil en la media punta y la eficacia atacante de Mario Gómez y compañía.

Holanda, obviamente, cierra el podio de grandes favoritos. Los subcampeones mundiales, acuden de la mano de Bert van Marjwik también con el mismo bloque del Mundial con todas sus figuras dispuestas a recuperar de una vez un sitio en lo más alto y un ataque que asusta con Robben, Sneijder, Van Persie y Huntelaar.

Y luego las de siempre. Francia, Italia, Portugal, Inglaterra y la sorpresa que salte. Que la habrá. Los galos parecen haber levantado el vuelo de la mano de Laurent Blanc tras su naufragio en la pasada Eurocopa y en el Mundial; al igual que Italia tras perder ante España en los cuartos de final del anterior torneo continental y caer en la primera fase en Sudáfrica. Mientras, el equipo de Cesare Prandelli se halla inmerso en el nuevo escándalo de amaño de partidos que azota el fútbol italiano y con dudas de última hora antes de su debut, precisamente ante España el domingo.

Tras la salida de Fabio Capello, Inglaterra ha depositado la confianza en otro técnico veterano, Roy Hodgson, para encabezar el enésimo proyecto de un equipo negado en las Eurocopas, que no acaba de encontrar su auténtica identidad y resultados acordes con los creadores del fútbol. Los ingleses con bajas importantes, se verán las caras en el grupo B de la primera fase con Francia, Ucrania, una de las anfitrionas de la competición, y la Suecia de Zlatan Ibrahimovic.

Holanda y Alemania compartirán protagonismo en el grupo de la muerte, el B, que completan Dinamarca y Portugal. Cristiano Ronaldo y sus compañeros quieren recuperar el papel perdido en la última Euro (cayó en cuartos ante Alemania) y el Mundial (perdió en octavos contra España) y volver a tener opciones de luchar por el título. En 2004, en casa, vivieron la cruz del deporte al perder inesperadamente la final en el estadio de La Luz ante la increíble Grecia, campeona por sorpresa, que ahora vuelve a la carga, aunque para ello deberá superar el grupo A, el más sencillo a priori de la primera fase, con presencia de Polonia, la otra coorganizadora, Rusia y República Checa.

Para empezar precisamente saltarán a escena estos cuatro equipos. El anfitrión Polonia se mide a Grecia a las 18 horas en el estadio Nacional de Varsovia justo después de la ceremonia inaugural de la Eurocopa. Los helenos pretenden emular su papel de hace ocho años, cuando también derrotaron a la anfitriona, entonces Portugal, en el primer partido del torneo. Mientras, Polonia quiere levantar a su afición de la mano del bloque que forman los jugadores del Borussia de Dortmund. Y, sobre todo, encomendándose al papel que juegue su delantero Lewandowski.

Después será el turno para Rusia y la República Checa. Rusia, el equipo revelación de la pasada Eurocopa en la que cayó ante España en las semifinales, afronta el partido con el cartel de favorito del grupo. Por su parte, los checos afrontan su debut en la Eurocopa 2012 con muchas posibilidades de contar con Milan Baros, uno de los veteranos de la selección centroeuropea, y que parece recuperados de las molestias que tenía en el aductor del muslo.