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El Espanyol destituye a Pochettino

El conjunto blanquiazul es colista de Primera, con nueve puntos. También abandona el club el director deportivo Ramón Planes

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El RCD Espanyol ha anunciado la destitución del técnico argentino Mauricio Pochettino, que deja el equipo con nueve puntos en última posición y con sólo una victoria en la Liga BBVA, en su quinta temporada al frente del banquillo blanquiazul, así como del director deportivo Ramón Planes, en una rescisión de contrato de mutuo acuerdo en ambos casos.

Pochettino se ha convertido en el primer entrenador de la Liga BBVA en perder el banquillo esta temporada, pese a que tenía contrato hasta junio de 2014. Pese a que el argentino fue ratificado en el cargo hace una semana por el nuevo presidente de la entidad, Joan Collet, la derrota en la última jornada ante el Getafe por 0-2 en Cornellà-El Prat ha hecho cambiar la decisión de la nueva directiva.

El club ha estado negociando durante una maratoniana jornada la rescisión de ambos contratos, así como la contratación del sustituto de Pochettino. Todavía no se ha anunciado el nombre del técnico que ocupará el cargo, aunque el club ha estado negociando con Marcelino García Toral y el mexicano Javier Aguirre, quien parece que es el que tiene más opciones.

Mediante un comunicado, el Espanyol ha agradecido públicamente 'la dedicación y la entrega' tanto de Pochettino y de Planes durante su etapa en la entidad y les desea 'muchos éxitos' tanto en la vertiente personal como en la deportiva.

Pochettino se ha convertido, además, en el primer técnico en dejar el banquillo en la máxima categoría española de fútbol 2012-13. Pocchetino, que con anterioridad había sido jugador del Espanyol, se había hecho cargo de la dirección técnica del primer equipo españolista el 19 de enero de 2009, tras la destitución de José Manuel Esnal Mané y tenía contrato hasta el 30 de junio de 2014.

Pochettino, un hombre de club, pone fin a una etapa de casi cuatro años En aquella temporada, con un final de temporada espectacular, Pochettino salvó a un equipo hundido y disipó las dudas por su prácticamente nula experiencia en los banquillos. Muy pronto se convirtió en un héroe para la grada y uno de los pilares indiscutibles del proyecto blanquiazul. Su rendimiento con el bloque le valió la renovación hasta 2014.

Con 40 años, Pochettino ha sonado como candidato a varios clubes de Primera, como el Sevilla o el Madrid, y también de Francia o Italia. En todos estos casos Pochettino avanzaba, sin dudarlo, su continuidad. El último pretendiente fue el Sampdoria italiano, el pasado junio, pero lo rechazó públicamente en una rueda de prensa.

A esa comparecencia acudió la plana mayor del club. Pochettino era el gran líder del proyecto. El salvador del Espanyol y uno de los pocos referentes de la afición. Su crédito era ilimitado. O eso parecía. Sin embargo, la caída libre del equipo en la clasificación, colista, y el fantasma del descenso han imposibilitado su continuidad.

La apuesta por el fútbol base ha sido uno de sus sellos en su etapa como entrenador del Espanyol. Con él han debutado más de una veintena de jugadores, que agradecen la confianza del técnico hispano-argentino. Con una dedicación plena y un seguimiento muy cercano de las categorías inferiores, nutrió al equipo de jóvenes.

En lo futbolístico, el entrenador ha presumido del juego de su plantilla. Pochettino ha insistido en la identidad de su bloque, con toque, posesión y transiciones rápidas entre el ataque -con una trabajada polivalencia de sus delanteros- y la defensa. Muy pocas veces ha modificado su estilo.

A nivel institucional, Pochettino siempre se ha definido como un hombre de club. El entrenador ha asumido las limitaciones económicas de la entidad y ha afrontado, con mínimas quejas de puertas hacia fuera, la marcha de futbolistas importantes como el delantero ítalo-argentino Pablo Daniel Oswaldo, el central Víctor Ruiz o el lateral Dídac Vilà. Con un discurso coherente y comedido, lejos de la contundencia que tenía como central -formó parte de la selección argentina en 21 ocasiones-, Pochettino ha preferido, excepto en contados episodios, cerrar las polémicas dentro del vestuario. El control del grupo ha sido una de sus grandes prioridades.

De hecho, el hispano-argentino nunca se ha casado con nadie. No ha mirado galones para hacer un once o una convocatoria. No ha sido extraño, esta temporada, ver a jugadores consagrados con el lateral izquierdo Joan Capdevila, campeón del mundo en Sudáfrica 2010, o el extremo portugués Simao Sabrosa fuera de la lista. Siempre ha exigido una intensidad y actitud máxima.