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La inexpugnable muralla de los mediocentros

Garay y Albiol, como Hierro y Sanchís en su día, forman una pareja de centrales procedentes del centro del campo

LADISLAO JAVIER MOÑINO

Sin Pepe, cuya lesión en Mestalla amenazó con derrumbar la estabilidad defensiva del Real Madrid, dos mediocentros reconvertidos a centrales han contribuido a que Casillas haya mantenido su puerta a cero en los tres últimos partidos de Liga. Albiol y Garay tienen sus orígenes futbolísticos en el centro del campo. En el central argentino, incluso hay rastros de delantero. Ambos llegaron al centro de la zaga por cuestiones de supervivencia en el fútbol.

A Garay le dictó su instinto, desarrollado en los potreros argentinos (descampados), que para ganarse la vida con el balón había menos solicitudes defendiendo que atacando. "En los potreros, nadie quiere ser defensa porque como se destaca es con los goles", cuenta Garay cuando le preguntan por ese paso atrás que dio cuando era infantil. Miguel Fullana, técnico de las inferiores de Newells, fue el que le atornilló definitivamente en la posición. "Antes del accidente de coche que padecí, jugaba de mediocentro en el filial del Valencia. Las secuelas me hicieron perder confianza y el físico que tenía. Quique Flores, para protegerme, me puso de central porque el esfuerzo no es el mismo y yo no estaba capacitado para jugar ya de mediocentro" explica Albiol.

El Madrid lleva tres partidos sin encajar goles con su nuevo eje defensivo

El mismo trayecto del círculo central a la media luna de su área que han hecho Albiol y Garay también lo hicieron Hierro y Sanchís, una de las pareja de centrales más caciquiles y jugonas que ha dado el fútbol español. "Es jugar sólo 20 metros más atrás, pero cambia todo. No es lo mismo un error en la defensa que en el centro del campo. Yo era centrocampista y Cantatore, en el Valladolid, me dijo que ahí estaría muy futuro en fútbol.

En el Madrid, con Antic, jugué en medio del campo, pero fue Valdano el que me retrasó definitivamente como defensa en el Madrid. Me supuso un conflicto porque en la selección, con Clemente, jugaba de central".

La baja de Pepe causó preocupación en el Madrid por la pérdida de velocidad y el respeto que se había ganado entre los delanteros contrarios. Ni Garay ni Albiol son tan agresivos para rebañar el balón en el uno contra uno como el luso, ni tampoco tienen su velocidad. Se han consolidado desde sus propias virtudes. "No es fácil jugar ahí atrás en el Madrid con lo joven que es Albiol. Por arriba va bien, mide bien los tiempos y tampoco es blando. Él entra fuerte cuando el balón está por medio", dice Del Bosque de uno de sus centrales fijos en las listas de la selección.

El ex racinguista sólo ha hecho cuatro faltas en lo que va de Liga

"Yo defiendo por colocación", se autoanaliza Garay". Antes de llegar al Madrid, al central argentino se le acusaba de ser un defensa blando y demasiado frío, argumentos contra los que siempre se rebeló. "No soy un pegador, aunque sí hago faltas, pero al que no le guste mi juego, que vea a otro", refunfuñaba Garay cuando le preguntaban por esta cuestión en sus tiempos en el Racing.

Lo cierto es que las estadísticas revelen que es un defensa limpio. Garay sólo ha cometido cuatro faltas en los 771 minutos disputados y repartidos en nueve encuentros. Una cifra que encaja con la filosofía de Pellegrini de hacer las menos faltas posibles porque no es partidario de interrumpir el juego para entregarle de nuevo el balón al contrario. "Aquí me enseñan más tarjetas que en el Valencia, pero procuro robar el balón sin hacer faltas, con limpieza", asegura Albiol.

"La pareja Garay-Albiol ha rendido a muy buen nivel y los dos me dan plenas garantías en defensa. Hemos recuperado también a Metzelder y en ese puesto no tengo preocupación", ha reconocido Pellegrini. El entrenador definió a Garay como "titularísimo" cuando estaba en el banquillo. Era de los jugadores que tenía que sentar junto a él porque el estado de forma de Pepe y Albiol le cerraban el paso.

El espaldarazo definitivo a la pareja se lo ha dado Casillas: "No teníamos una defensa tan buena desde hace mucho tiempo". También que, finalmente, la dirección deportiva optara por no traer un recambio para Pepe. "Que al final no venga nadie ha sido un voto de confianza para los centrales", afirmó ayer Albiol a la web del club blanco.