Público
Público

A Juande se le acaba el crédito en Londres

Los dos próximos partidos son decisivos para su continuidad. El Tottenham es último en la Premier con dos puntos en siete partidos. Los aficionados le defienden y cargan contra el presidente y el director deportivo

DANIEL DEL PINO

Si el Tottenham es fiel a su historia Juande Ramos debería ser consciente de que su crédito para sacar al equipo adelante esta temporada está cerca de agotarse después de perder el pasado domingo por 2-1 en el Britannia Stadium ante el Stoke City. En los últimos diez años han pasado por el banquillo de White Hart Lane ocho entrenadores incluyendo al propio Juande y dos de ellos, George Graham y Martin Jol, aguantaron tres temporadas cada uno. Además, los números del técnico español no son como para pensar que su periplo en Londres será diferente al del resto. Los Spurs ocupan el último puesto de la clasificación y sólo han conseguido dos puntos en siete partidos, marcando así el peor arranque de temporada del club en sus 126 años de historia.

Sin embargo, ese vaivén de entrenadores junto a una pésima planificación del club ha provocado que la responsabilidad de Juande en la mala marcha del equipo quede en un segundo plano. Los seguidores han decidio mirar más arriba y culpan al presidente Daniel Levy, y al director deportivo, Damien Comolli. Al primero se le acusa de no haber gastado suficiente dinero en jugadores esta temporada, sobre todo después de vender a los dos jugadores más importantes del equipo, Dimitar Berbatov y Robbie Keane a Manchester United y Liverpool respectivamente. En su lugar llegaron el ruso Pavlyuchenko, que sólo ha marcado un gol en los cinco partidos que ha jugado, el croata Luka Modric y el ex del Barcelona, Giovanni dos Santos, incapaz de hacer un gol en seis partidos. El próximo sábado los seguidores más radicales del club han convocado una marcha antes del partido contra el Bolton para pedir su dimisión.

Sobre Comolli cae la losa de haber sido director deportivo del Arsenal durante un tiempo y se le acusa de querer controlar todo lo que sucede en el club por encima incluso del propio Juande. Para entender esto sólo hay que ver que la organización del Tottenham es diferente al del resto de equipos de la Premier, donde el entrenador ejerce el papel de manager y hace y deshace sobre el proyecto deportivo a su gusto. En los Spurs, como en España, el técnico no se dedica más que a entrenar y dirigir al equipo.

Mientras, Juande todavía cuenta con el favor del público, que no ha olvidado que a los cuatro meses de llegar a Londres hizo al equipo campeón de la Carling Cup. Entonces se pensó que el manchego lograría mejorar los números de su antecesor, Martin Jol, que clasificó al equipo en la quinta posición dos temporadas.

Este lunes, una encuesta de The Guardian revelaba que el 58% de los aficionados es partidario de que Juande siga. Aunque la clave es saber cuánto tiempo durará su apoyo. El equipo pierde, juega mal y da una imagen penosa. El domingo contra el Stoke City acabaron con nueve, hicieron dos penaltis y vieron como su jugador Vedran Coluka salía del estadio en ambulancia después de golpearse la cabeza contra su propio portero.

Los jugadores también apoyan a su técnico. El que fuera central del Real Madrid, Jonathan Woodgate, dijo este lunes a los medios que esperaba que Juande "siga siendo entrenador del equipo", que los directivos "deberían apoyarle" y dejó claro que todos están "a su lado". 

El jueves el Tottenham juega contra el Udinese el primer partido de la fase de grupos de la Uefa y puede que las dos copas conseguidas con el Sevilla hayan sido la razón por la que el técnico español no ha sido despedido todavía, aunque quizá no sea la única. En el club también deben pensar en los cuatro millones de libras que Juande debe cobrar por cada una de las tres temporadas que firmó al llegar a Londres. El sábado llegará el Bolton y si  los Spurs no ganan, es posible que ni siquiera ese finiquito le salve.