La crisis de Rodalies tensa la relación de Illa con sus socios y pone a la consellera Paneque en la picota
Las peticiones de dimisiones de ERC de la consellera de Territori y del Ministro Óscar Puente, y un tono más beligerante de los Comuns, incrementa la presión en el Govern del PSC.
Los socialistas catalanes aseguran que la prioridad es recuperar el servicio con normalidad y confían en reconducir la tensión con sus aliados en el Parlament.

Barcelona--Actualizado a
La consellera de Territori i Habitatge, Sílvia Paneque, hizo el pasado sábado por la noche la que un miembro de su equipo define como la comparecencia "más difícil" de su carrera política. En una intervención con voz titubeante, Paneque tuvo que justificar la decisión del Govern de suspender indefinidamente el servicio ferroviario de Rodalies, que el sábado se había iniciado en medio de informaciones contradictorias, caos e indignación de los usuarios. Paneque tuvo que anunciar que el domingo tampoco habría servicio ferroviario convencional en toda Catalunya a la espera de "tener todas las garantías de seguridad".
El tono de Paneque de este sábado mostraba la gravedad del momento y la difícil situación para el Govern, tras el accidente mortal de Gelida del martes, dos días de suspensión total de Rodalies y el reinicio del viernes plagado de peligrosos desprendimientos en varios puntos de la red, que no provocaron graves accidentes por pura fortuna. Las muchas horas sin dormir desde el martes contribuyeron también a transmitir una imagen demacrada y de preocupación de la consellera responsable de las infraestructuras.
Pero más allá de la resolución técnica de la situación que este lunes ha permitido iniciar el servicio de Rodalies con la salvedad de algunos tramos de línea, y con nuevas dificultades por las averías en el centro de mando de Adif, la deriva política ha tomado dimensiones de primera magnitud. Y es que desde el Govern del PSC veían como un punto positivo, dentro del alud de críticas, que los socios de la investidura de Illa no hubieran pasado la raya de la petición de dimisiones. Y, de hecho, así lo agradeció Paneque en su comparecencia del sábado, aunque sin poner nombres: "Hay que agradecer la responsabilidad de algunos grupos políticos en estos momentos complicados".
ERC rompe las barreras de contención del PSC
Pero la suspensión del servicio ferroviario en toda Catalunya durante el fin de semana y sin una previsión clara para el restablecimiento provocó que Esquerra Republicana superara las líneas de defensa de los socialistas y pidiera la dimisión de la consellera Sílvia Paneque y del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente. Los republicanos lo escenifican con toda la solemnidad con una comparecencia de su presidente, Oriol Junqueras.
El máximo líder de los republicanos fue tajante y cargó contra Paneque y Puente: "No afrontan el problema -del caos de Rodalies- en toda su magnitud, hay que hacer un buen diagnóstico. La causa no es la lluvia, no es el viento, es la desinversión crónica por parte del Estado. Les pedimos que sean consecuentes con ellos mismos y dimitan formalmente de sus cargos, como han dimitido de sus responsabilidades ante esta crisis”.
En el PSC son muy conscientes de que esta crisis ferroviaria provoca "un fuerte desgaste" -en palabras de uno de sus diputados-, y que torpedea gravemente la estrategia de eficiencia del Govern de Illa que han querido transmitir en esta primera parte de la legislatura. La petición de dimisión de Esquerra pone a Paneque en la picota, ya que se suma a la furibunda reacción del principal partido de la oposición, Junts per Catalunya, y el resto de grupos parlamentarios. Y complica la estabilidad parlamentaria que el PSC ha intentado construir con los dos socios de investidura, tanto con ERC como con los Comuns. Con todo, ERC se desmarca de ampliar la petición de responsabilidades directamente al president de la Generalitat, Salvador Illa, tal y como apuntan desde Junts.
Paneque, en la cuerda floja
Desde el PSC justifican la actuación del Govern ante "una situación imprevisible". Y fuentes cercanas a Salvador Illa aseguran que el president de la Generalitat no se plantea ninguna dimisión o cese, y que el Govern "está concentrado en lo que realmente es importante, que es recuperar el servicio de Rodalies de forma fiable y con las máximas garantías de seguridad". De hecho, ahora mismo Illa tampoco podría cesar a Paneque aunque quisiera, porque tiene delegadas sus funciones en el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, a causa de su hospitalización, pero éste no puede ejercer la potestad de cesar a miembros del Govern.
La portavoz del PSC y presidenta de la Diputación de Barcelona, Lluïsa Moret, dice que "ahora no es momento de hablar de dimisiones, es la hora de encontrar soluciones". "Después pasará lo que tenga que pasar", asegura Moret. En cambio, el propio Govern de la Generalitat sí ha exigido que se depuren responsabilidades tanto en Renfe como en Adif y ha forzado la destitución del director operativo de Rodalies, Josep Enric García Alemany, y del director general de Explotación y Mantenimiento de Adif. Fuentes del Govern aseguran que la presión ha sido máxima para forzar el cese ante las reticencias de los presidentes de Renfe y Adif. Con llamadas al más alto nivel entre el Govern y el Ministerio de Transportes. Sin embargo, fuentes de ERC lo consideran insuficiente y advierten que mantendrán la petición de dimisión de la consellera de Territori. Y fuentes del PSC admiten que Paneque "está en el ojo del huracán".
Estas mismas fuentes apuntan a una futura maniobra que podría acarrear la salida de Paneque del Govern, en principio no por ninguna dimisión sino por posicionarse como alcaldable del PSC por Girona. Cabe recordar que Paneque ya ganó las pasadas elecciones municipales del 2023 en Girona, pero no pudo acceder a la alcaldía por el pacto entre Guanyem, ERC y Junts que dio la alcaldía al 'cupaire' Lluc Salellas.
Ahora, el hecho de ejecutar en unas semanas, o unos meses, la opción de salida del Govern de Paneque para las municipales podría ser una solución para quitar presión al Ejecutivo de Illa. Pero hay que ver cómo la crisis ferroviaria impacta en las aspiraciones municipalistas de la actual consellera de Territori, aún más teniendo en cuenta que las comarcas gerundenses también han sido de las más afectadas por el caos y las incidencias en la red de trenes de Rodalies, Regionales y Media Distancia.
Los Comuns suben el tono
Los Comuns son el único grupo que, de momento, se ha mantenido al margen de la petición de dimisión de Paneque y Puente, pero ha tenido que subir el tono, tensionando también la relación con los socialistas. Según el portavoz de los Comuns en el Parlament, David Cid, "el ministro es el máximo responsable de la crisis ferroviaria y necesitamos que dé la cara y tome decisiones".
Fuentes tanto del PSC como de ERC aseguran que los contactos entre el Govern y los republicanos han sido intensos y fluidos durante esta semana pasada desde que se inició la grave crisis ferroviaria con el accidente de Gelida. Desde ERC admiten que ha habido un debate intenso en la dirección de los republicanos sobre si había que pedir la dimisión: "Ante el desbarajuste de Rodalies, la gente quiere soluciones como las que proponemos nosotros y no aspavientos y tuits", asegura a este diario Oriol Junqueras. Pero fuentes de la dirección apuntan a que "el desbarajuste en la gestión de la crisis, operativa y comunicativamente, ha sido de tal dimensión que a medida que han pasado los días sin servicio, y crecía el caos en la movilidad, ha hecho insostenible la situación y había que pedir la dimisión por la falta de una respuesta eficiente".
Afectación en las negociaciones
"Nosotros apostamos por aportar soluciones, pero la presión cada vez era más fuerte", asegura esta misma fuente de los republicanos. Sin embargo, nadie en la dirección de ERC apuesta por una ruptura total de las relaciones con los socialistas que, por ejemplo, comporte la congelación del comienzo en la negociación presupuestaria que se prevé iniciar en los próximos días. Aunque estas fuentes admiten que habrá que ralentizar el proceso negociador y esperar a recuperar un escenario de mayor tranquilidad, cuando la crisis ferroviaria esté más calmada. Y también recuerdan que primero hay que llegar a un acuerdo en lo que se refiere al traspaso de la recaudación de impuestos a la Generalitat.
En este sentido, el aumento de la presión por parte de ERC también afecta a las relaciones con el Gobierno central. Fuentes de la dirección advierten que serán duros en la exigencia de responsabilidades con el ministro Óscar Puente y le exigirán que cumpla con las inversiones pendientes y que no ponga palos en las ruedas al traspaso de Rodalies, "la única solución real y viable para acabar con el desastre de Rodalies", aseguran.
Para el portavoz adjunto de ERC, Isaac Albert, "es hora de que el Govern deje de defender al PSOE y al gobierno del Estado y defienda a Catalunya". "Lo que está pasando esta semana con Rodalies y la AP7 -un tramo cerrado también afectado por el accidente ferroviario de Gelida- no tiene nombre y es injustificable", ha criticado Albert, quien considera que el Govern no ha sido capaz de "garantizar la movilidad del país, ha lanzado mensajes contradictorios", y "no ha estado a la altura". "No se pueden tener secuestrados a medio millón de personas de esta manera", ha continuado, reiterando la petición de dimisiones de la consellera Paneque y del ministro Puente y ampliando la petición de dimisiones al equipo técnico que ha gestionado esta crisis. "Es evidente que no está capacitado para hacerlo", ha remachado.
Además, Albert ha asegurado que, con el fin de garantizar las actuaciones necesarias para asegurar el servicio, es imprescindible que el actual plan de inversiones previsto en la red ferroviaria catalana se amplíe hasta los 8.000 millones de euros, desde los 6.400 actuales, y que "se acelere" el traspaso de la gestión del servicio y las infraestructuras a la Generalitat.


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