Este artículo se publicó hace 15 años.
El Racing prolonga su racha
Un zurdazo de Crusat rescata un punto ante el Almería (1-1)

Sin Ali Syed en el palco y en territorio poco hostil para cualquier visitante, el Racing descifró el jeroglífico de Oltra, sin señales en la primera mitad. Más bien los anfitriones ofrecieron un hospedaje plácido en un partido de puertas abiertas en defensa. La primera la abrió Henrique con su expulsión. Celosos, los de casa ventilaron más su estancia.
Con diez se acomodó el Racing mucho mejor sobre el césped. Echaron cemento en su parcela y taparon los boquetes por los que se podían colar Piatti y Crusat, ambos, sin un lugar definido en la geografía del choque. Los kilómetros, esta vez, los acumulaba el centro del campo cántabro, sin desahogo para Colsa y Lacen que, sin pausa, erradicaban de ritmo el balón engullendo muy encima a los constructores locales, M'Bami y Juanito.
La lentitud exasperaba al Almería. Sin condiciones para jugar estáticamente, el cuadro de Oltra escondió su cuaderno de bitácora. Y el Racing emergió. Lo hizo con el gol de Colsa. El capitán sacó el cepillo, fuera de su entorno habitual, para raspar un balón suelto al que la defensa local había saludado. En desventaja, los locales acariciaron el suicidio.
Penalti falladoSu resumen de extravagancias halló ejemplo en el penalti errado por Adrián. Carlos García se identificó en el acto con una acción disparatada que pudo dictar un castigo tremendo. Menos mal para el Almería que estaba Alves para insuflar de vida con su acción a un equipo que pierde sangre a una velocidad endiablada. La excepción en la estadística del primer acto la firmó Kalu Uche con un cabezazo picado que no encontró destino.
Paradójicamente, con la lesión de Piatti dibujó el Almería su mejor versión en los últimos tiempos. José Ortiz, un secundario en el plantel hasta la fecha, apareció en el campo con una maleta de dinamita que hundió los cimientos cántabros. Menos mal que estaba Toño. Exterminó el meta el ímpetu de los de Oltra, que atacaban con carros y carretas ante la deserción ofensiva de los cántabros, encomendados a un reloj que les circulaba a menor velocidad.
El Racing sigue sin perder desde que llegó Marcelino al banquillo: dos victorias y dos empates.
Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.