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Rumbo a la conquista de la Eurocopa

Ya queda menos para que el sueño se haga realidad, para que España dispute su tercera final de una Eurocopa, para que todo un país vibre con la selección y para que, después de 90 minutos, podamos gritar: ¡Campe

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Cientos de aficionados españoles y alemanes se encuentran calentando las horas previas a la gran final en el centro de Viena, para convertir el centro histórico de la capital austríaca en una gran zona de fiesta en la que no se produjeron incidentes entre las aficiones.

Las estimaciones de la policía cifran en 40.000 los aficionados alemanes y en 15.000 los hinchas españoles que se han acercado a la capital austríaca para presenciar una final en la que la seleccióne española puede conseguir su segundo título Europeo.

A pesar de que Viena tenga la zona reservada para los aficionados más grande de la Eurocopa con un largo paseo arbolado, la mayoría de hinchas confluyeron en el centro de la ciudad y la plaza de la catedral de Saint Stephen se convirtió en el centro de reunión para los aficionados que acudirán esta noche al estadio Ernst Happel.

Desde las primeras horas de la mañana, los aficionados españoles convirtieron la plaza de la catedral en un mar de colores rojo y amarillo y sus cánticos y banderas se mezclaron con las de los aficionados alemanes para conformar un ambiente festivo marcado por la pasión por el fútbol.

La seguridad será una de las notas dominantes durante la jornada, unos 2.500 policías adicionales, que velarán por la seguridad ciudadana, además de las patrullas habituales, serán apoyados por 15 agentes germanos de paisano conocedores de la hinchada futbolística y otros cinco españoles, además de otros diez alemanes uniformados y otros cuatro españoles de la Policía Nacional.

La policía austríaca también debía garantizar la seguridad para el gran número de altos cargos políticos de Alemania, España y Suiza que han anunciado su asistencia al partido, entre ellos los reyes de España, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente alemán, Horst Köhler, y la canciller, Angela Merkel.

Como medida preventiva en el día de la final de la Eurocopa, 850 miembros del personal sanitario y 60 médicos estarán de servicio, aunque la policía no se espera altercados graves. "La milla de los aficionados" dispuesta en Viena para ver los partidos en directo en grandes pantallas electrónicas y que tiene una cabida de unas 70.000 personas, se llenará por completo, según los organizadores.

Desde la madrugada hasta escasas horas antes del encuentro, los aficionados españoles han acudido al aeropuerto madrileño de Barajas con el objetivo de viajar a Viena. En declaraciones a Europa Press Televisión, Javier, un aficionado de la selección española de fútbol, afirmó que ve a España "claramente ganadora". Así, apostó por que "España ganará 3-1" y opinó que Güiza será el jugador clave que llevará a España a la victoria.

Asimismo, Javier, que hará transbordo en Milán antes de llegar a Viena, reconoció que el partido contra Alemania es un encuentro "difícil", pero recalcó que confía en el juego de España y que "no puede fallar".

Por otro lado, Pedro, otro de los aficionados que se encontraba en Barajas en el día de ayer, explicó que estaba tomando "unas copitas", cuando se le ocurrió comentar a unos amigos la posibilidad de ir a ver la final de España. Decidió aprovechar entonces que tiene un amigo en Viena, quien le consiguió las entradas para la final.

Sin embargo, subrayó que "el problema fue encontrar un vuelo a altas horas de la mañana", por lo que buscó en internet un viaje lo más económico posible desde varias ciudades europeas. Al final escogió hacer escala en Milán.

Por último, defendió que hay que ir a Viena, porque "esto no se vive todos los días", ya que España no disputa una final de Eurocopa desde 1984. Por ello, aunque sea "una locura", los aficionados tienen que apoyar a la selección para que salga victoriosa, concluyó.