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Los acomodadores del Liceo y los del Auditori de Barcelona se unen en una huelga indefinida

Los trabajadores de ambos equipamientos culturales exigen acabar con la subcontratación que sufren y denuncian un empeoramiento de sus condiciones laborales. La movilización en el teatro operístico empieza este jueves, mientras que en el Auditori se acumula más de un mes de paro laboral

Una protesta en el Liceu de Barcelona.- EFE (ARCHIVO)

MARC FONT

BARCELONA.- Un conflicto laboral une desde hoy a dos de los principales equipamientos culturales públicos de Barcelona. Los acomodadores del Gran Teatro del Liceo han empezado este jueves una huelga indefinida para denunciar el deterioro paulatino de sus condiciones laborales.

La protesta se coordina con la que mantienen los acomodadores del Auditori de Barcelona desde el pasado 30 de abril. En ambos casos, los trabajadores están subcontratados por la empresa Manpower Solutions. Entre otras cuestiones, los huelguistas reivindican ser contratados directamente por las compañías principales -el Consorci de l'Auditori i l'Orquestra y la Fundació del Gran Teatre del Liceu- y que se les aplique el convenio de locales de espectáculos de Catalunya, ya que ahora se rigen por un convenio propio que, según afirman, “no tiene nada que ver con las funciones que realizamos”. El cambio de convenio también supondría mejorar su remuneración, fijada actualmente en 7,2 euros brutos por hora.

“No hemos sufrido unos recortes tan drásticos como los del Auditori, pero sí que progresivamente han empeorado nuestros condiciones”, cuenta a Público una representante de los acomodadores del Liceo. “El servicio mínimo llegó a ser de cuatro horas, pero ahora sólo es de tres, se han eliminado las guardias retribuidas y progresivamente se ha reducido la plantilla, con bajas no sustituidas. Llegamos a ser más de 50 en plantilla y ahora quedamos 42”, añade para concluir: “Temíamos que la misma precarización que sufren en el Auditori nos llegaría a nosotros”. En respuesta a este periódico, una portavoz del Gran Teatro del Liceo ha afirmado que la huelga “se trata de un problema laboral entre Manpower y los acomodadores”.

"Casi todos somos ya graduados sociales y licenciados universitarios, no estudiantes que acceden a su primer trabajo”

La misma fuente subraya que “detrás de la subcontratación [a Manpower] hay un proyecto social que supone contratar sólo a estudiantes, de un máximo de 24 años, y a poder ser que accedan a su primer trabajo. Lo entendemos como una cantera de oportunidad para ellos, para que puedan combinar sus estudios con un trabajo digno. Además, el 10% de los acomodadores forma parte de la fundación Aura, que trabaja con personas con síndrome de down, y otro 10% más está en la red Raval Solidari, centrada en chicos sin empleo”. La portavoz del Liceo concluye que “parte de nuestro proyecto social se ve afectado por este conflicto laboral”.

La versión oficial no es compartida por los trabajadores, quienes aseguran que hay acomodadores “mayores de 28 años y, de hecho, casi todos somos ya graduados sociales y licenciados universitarios, no estudiantes que acceden a su primer trabajo”. El salario mensual varia mucho dependiendo del número de funciones que se programan y puede ser de “500 o 600 euros en un buen mes a menos de 200 cuando hay pocos espectáculos”, expone la representante de los trabajadores en huelga. Manpower Solutions tiene adjudicado el servicio desde el 1 de septiembre de 2014 hasta el 31 de agosto de 2016, por un importe total de casi 990.000 euros (IVA incluído).

Denuncia por vulneración del derecho de huelga

La movilización laboral de los trabajadores del templo operístico por excelencia de la capital catalana tiene el apoyo del sindicato SUT (Solidaridad y Unidad de los Trabajadores), el mismo que respalda la huelga indefinida de los acomodadores del Auditori. En su caso, han pasado de jornadas mínimas de tres horas a que se normalicen las de dos horas o, incluso, una hora y media. “A parte de reducirnos la jornada laboral, han reducido el número de acomodadores por espectáculo y acabas trabajando menos días y menos horas, con el consecuente impacto salarial”, explica una representante de los trabajadores en huelga, que son los 38 integrantes de la plantilla. El gerente del equipamiento cultural, Valentí Oviedo, expone a Público que “llevamos 35 días de huelga y a quién afecta directamente es al Auditori y, por lo tanto, debemos poner todos los esfuerzos para solucionar el conflicto”.

“Han reducido la jornada y el número de acomodadores por espectáculo; acabas trabajando menos días y menos horas, con el consecuente impacto salarial”

Este mismo jueves hay convocada una reunión por la con representantes de Manpower, los dos equipamientos culturales y los trabajadores. Valenti Oviedo considera que se “pueden mejorar” las condiciones de los acomodadores en cuestiones como el aumento de la jornada mínima y el cambio de convenio, pero argumenta que la incorporación directa por parte del Auditori no es posible “por las limitaciones fijadas por el gobierno español a la contratación pública”. El gerente del equipamiento también defiende el derecho de Manpower a decidir el número de acomodadores por sesión.

Manpower se adjudicó el contrato de acomodación en septiembre pasado por poco más de 275.000 euros, una cifra sensiblemente inferior a los 424.000 euros establecidos en el contrato de la anterior prestadora del servicio, Magma Cultura. Con todo, Valentí Oviedo asegura que la segunda cifra es irreal porque “nunca se llegó a gastar todo el dinero y en el nuevo contrato ya lo ajustamos más a la realidad”.

“Nuestra única misión es hacer conciertos y que la gente tenga una buena experiencia, pero es cierto que desde hace 35 días la experiencia es horrorosa, porque cuando llegas al Auditori hay los huelguistas y no se puede crear un clima absolutamente agradable”, añade Oviedo. Los acomodadores han protagonizado varias acciones desde el inicio de la protesta, como entrar en la sala de conciertos o repartir octavillas exponiendo la problemática laboral, y sobretodo se quejan de que la empresa ha vulnerado su derecho de huelga con su sustitución “ilegal” por personal interno del Auditori y personal de seguridad.

Han denunciado esta situación a la Inspección de Trabajo, que ha realizado un informe favorable a su posición, pero de momento no se han aplicado las medidas cautelares que solicitan. En relación a este hecho, el gerente del Auditori niega las acusaciones, con el argumento de que los trabajadores que abren la sala y controlan las entradas en ausencia de los acomodadores “no están en huelga”.

Voluntad de extender la protesta

En una nota de prensa emitida el miércoles por la tarde, los acomodadores del Liceo y del Auditori muestran la intención de extender la protesta más allá de estos equipamientos, con el objetivo de denunciar las subcontrataciones existentes en el sector cultural, por la precarización de las condiciones de trabajo que conllevan. La subcontratación de una parte importante del personal es una práctica habitual en este tipo de equipamientos desde hace bastantes años, anterior a la llegada de una crisis económica que les ha supuesto importantes recortes presupuestarios. El Liceo, financiado fundamentalmente por la Generalitat y el Ministerio de Cultura y, en menor medida, el Ayuntamiento y la Diputación de Barcelona, ha pasado de contar con 54 millones de euros a quedarse en 41,5 este año. El Auditori, por su parte, en 2008 disponía de 26 millones de euros, una cifra reducida a 15,7 el 2015.

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