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El beneficio de las empresas no financieras baja un 20,5% en 2019 por los menores atípicos

El Banco de España constata que el porcentaje de empresas que destruye empleo crece y alcanza el 33,4%.

La cúpula del Banco de España entre banderas españolas. REUTERS/Sergio Pérez
La cúpula del Banco de España entre banderas españolas. REUTERS/Sergio Pérez

Servimedia

Las empresas no financieras españolas (energía, industria, comercio, hostelería, etc) sufrieron un descenso del 20,5% interanual en el beneficio del ejercicio 2019 debido principalmente "a los menores ingresos atípicos registrados" frente al ejercicio previo.

Son datos divulgados este lunes por el Banco de España de su Central de Balances y recogidos de una encuesta entre 960 compañías y tras constatar que se produjo una "desaceleración" de la actividad empresarial y también en la creación de empleo, aunque continuó siendo positiva.

El menor dinamismo de la actividad se tradujo en un crecimiento moderado del resultado económico bruto (REB), de un 0,8%, y el resultado ordinario neto creció a su vez un 10,9%, por encima de la expansión del 9,2% contabilizada el año previo.

La actividad de Se frena la expansión de su actividad al 1,8%, y en el empleo la progresión pasa del 1,4% al 0,8% en un año

La mejora de la cuenta se vio favorecida por un aumento de los ingresos financieros, "favorecido sobre todo por los mayores dividendos recibidos", junto con un nuevo descenso de los gastos financieros gracias a la caída de los costes de financiación.

Sin embargo, la cuenta cae en la última línea o en la ganancia neta en un 20,5%, que compara con un aumento del 89,6% en el ejercicio previo porque no contó con los atípicos anotados aquel año y que impulsaron su expansión.

Expresado en porcentaje sobre el valor añadido bruto (VAB), el excedente final se situó en el 38,6%, por debajo del 44% alcanzado en 2018.

Rentabilidades negativas

Sin embargo, el crecimiento de los beneficios ordinarios se tradujo en un aumento de las rentabilidades medias de las empresas. En concreto, permitió que las ratios agregadas de rentabilidad crecieran en siete décimas en aquella medida sobre el activo y un punto y dos décimas la de los recursos propios, situándose en un 7,2% y un 11%, respectivamente.

El Banco de España advierte, sin embargo, de una "fuerte dispersión" entre las empresas, donde casi un 26% de las compañías arrojaron aún rentabilidades negativas medidas sobre el activo y un 28% en aquella otra medida sobre recursos propios, superando los porcentajes registrados un año antes.

Por sectores el informe señala descensos en la rentabilidad en la rama del comercio y la hostelería (de algo más de tres puntos y medio, hasta el 12,6%) y en la de la industria (de más de un punto, hasta el 8,6%), mientras que, en sentido contrario, hubo incrementos en la rama de la energía (de casi dos puntos, hasta el 6,8%), en el sector de la información y las comunicaciones (la rentabilidad creció más de un punto porcentual, hasta un 17,2%), y en el que engloba al resto de las actividades aumentó en ocho décimas y alcanzó el 5,7%.

Los costes de financiación continuaron a su vez la tendencia descendente, "lo que llevó a una nueva ampliación del diferencial entre la rentabilidad del activo y el coste medio de financiación" y continuó reduciéndose el nivel deuda. Así, el ratio que mide el nivel de endeudamiento en relación con el activo neto se situó en un 41,1%, un punto por debajo del dato del ejercicio previo.

Menos empleo

El estudio revela que continuó además la tendencia, iniciada el pasado año por vez primera desde el ejercicio 2013, de reducción en las empresas que crean empleo. Así el porcentaje de compañías que aumentaron sus plantillas medias fue del 51,4% frente al 51,7% del año previo.

Su peso continúa siendo, sin embargo, aún superior al 33,4% que destruyeron empleo (cifra que también sube, sin embargo, frente al 28,9% que redujo plantillas durante el año 2018).

El detalle sectorial evidencia que el crecimiento del empleo se concentró en las ramas de servicios, con incrementos de un 2% en la de comercio y hostelería, del 0,9% en la de información y comunicaciones, y de un 0,8% en la rama que engloba al resto de las actividades. Por el contrario, el sector de la energía registró un descenso de sus plantillas medias del 1,9%, mientras que en el industrial el empleo se redujo un 0,3%.

En cuanto al empleo, los datos de la central de balances revelan que se desacelera la creación de empleo y aumenta, en contraste, el coste de personal por las subidas salariales. En concreto, los gastos de personal crecieron un 2,9%, evolución que se explica por el aumento tanto de las plantillas como de las remuneraciones medias.

Concretamente, el número medio de trabajadores de las empresas de esta muestra se elevó un 0,8%, tasa más moderada que la del año anterior (1,4%) y por segundo año consecutivo, el aumento del empleo se vio impulsado por el avance de la contratación de personal fijo (del 1,4%), mientras que el empleo temporal descendió un 1,7%.

Negocio en España

En cuanto a la actividad, el valor añadido bruto (VAB) aumentó un 1,8% frente al 2,1% contabilizado durante el año 2018 y, según observa el Banco de España, estaría afectado "por el comportamiento negativo de algunas grandes empresas, con un peso elevado dentro de la muestra".

Según detalla, la evolución se produjo en un contexto en el que se contrajo "moderadamente" la actividad comercial, lo que se reflejó en un descenso del 1,5% de la cifra de negocios.

La reducción de las ventas afectó "en mayor medida a las realizadas en España, que perdieron algo de peso relativo en favor de las exportaciones", detalla además el informe.

En concreto, la actividad en España alcanzó el 78,9% de la cifra de negocios y el 69,1% de las compras netas, frente al 79,5% y 66,9% que suponía, respectivamente, doce meses atrás.