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Bruselas reprende a España por sus cifras de paro y déficit

La Comisión dice que revisará “en profundidad” el rendimiento económico de España para constatar que los desequilibrios macroeconómicos heredados de la crisis financiera han sido corregidos.

La ministra de Economía y Empresa en funciones, Nadia Calviño. / Europa Press

El desempleo sigue estando en niveles previos a la crisis, y la deuda pública se recorta, pero muy lentamente. El análisis económico que La Comisión Europea ha enviado hoy a Madrid es muy poco halagüeño y por eso Bruselas dice que seguirá vigilando con lupa las cuentas de España.

La Comisión Europea ha publicado este martes el informe de su mecanismo de alerta, en el que los técnicos revisan la situación económica de los países de la UE para identificar cuáles deben seguir de cerca y vigilar que no entran en desequilibrios macroeconómicos. Así las cosas, Bruselas ha avisado que examinará con lupa el desarrollo económico de España, al igual que el de 12 países más con indicadores preocupantes. 

Esos países son Bulgaria, Croacia, Chipre, Francia, Alemania, Grecia, Irlanda, Italia, Países Bajos, Portugal, Rumanía y Suecia. La Comisión presentará los resultados de la revisión en febrero de 2020.

Entre los 14 indicadores revisados por la Comisión para evaluar el rendimiento de las economías de cada país, España suspende en cuatro. El déficit público, que está en el 97,6% (el límite que marca Bruselas es el 60%); la tasa de desempleo media de los últimos tres años, en el 17,4% (por encima del 10% que marca Bruselas); la deuda del sector privado está en el 133,5% (el límite está en 133), aunque en tendencia descendente; y la posición neta de inversión internacional -80,4% del PIB (el límite está en -35%). Si bien este último indicador está en tendencia de mejora, sus niveles permanecen “muy altos”, según recalca el informe. 

En general, “la lectura económica [de la situación de España] destaca problemas relacionados con la sostenibilidad externa, y la deuda pública y privada, en un contexto de desempleo elevado y un crecimiento débil de la productividad”, concluyen los técnicos de la Comisión.

“En los últimos años, el fuerte crecimiento económico ha sido el principal valedor de la reducción general del déficit público, pero los niveles persistentes de déficit muestran que la reducción de alto nivel de deuda está bajando muy despacio”.

Datos de empleo preocupantes

Los altos niveles de desempleo a largo plazo y de paro juvenil de España han sido otros de los indicadores negativos destacados por la Comisión. Si bien la cantidad de parados de largo plazo descendió en 5 puntos, continuó estando en el 6,4% en 2018 -el segundo país con el peor dato de la UE, solo detrás de Grecia-. En cuanto a los jóvenes, en España el paro juvenil sigue en el 34,3%, según los datos recopilados por ese informe para 2018.

Además, continúa el documento, “la recuperación del empleo no siempre lleva a la creación de empleos de calidad”. Más de un tercio de los jóvenes españoles tiene un empleo temporal aunque preferirían tener un contrato a largo plazo. No solo eso, el 12,4% de los jóvenes españoles de entre 15 y 24 años son ninis, ni estudian ni trabajan.

La descripción negativa de la Comisión sobre la situación laboral continúa: "El desempleo ha descendido rápidamente, pero aún es muy alto y está por encima de los niveles previos a la crisis, especialmente entre los trabajadores más jóvenes y de competencias más reducidas”.

En cuanto al resto de indicadores macroeconómnicos, los técnicos han constatado que la balanza comercial por cuenta corriente de España es positiva, pero su superávit se redujo en 2018; que los costes laborales han aumentado ligeramente mientras que la productividad apenas lo ha hecho; y que la principal fuente de competividad de las empresas españolas ha radicado en la reducción de costes.

Por su parte, las exportaciones aumentaron de manera moderada, a pesar de un leve debilitamiento en 2018, y las tasas de exportación se han mantenido estables. En cuanto a la situación de los hogares, su deuda respecto al PIB ha descendido, aunque en 2018 se volvieron a dar más créditos. Además, los precios de la vivienda han continuado aumentando y sus precios, dice el informe, se acercan a los valores reales de los bienes.

Después de que en junio de este año España saliera del brazo correctivo del procedimiento por déficit excesivo en el que llevaba sumida una década, ningún país se encuentra en la fase de control más férreo de Bruselas. Aunque la situación podría durar poco: el vicepresidente ejecutivo de la Comisión para Asuntos Económicos, Valdis Dombrovskis, ha dicho en una rueda de prensa en Estrasburgo este martes que Rumanía podría estar cerca de incurrir en un proceso de infracción de este tipo.