Cinco asignaturas pendientes de la economía española que el crecimiento no puede ocultar
Las previsiones más recientes anuncian un crecimiento sólido hasta 2027. Sin embargo, el país aún debe mejorar en empleo, salarios y productividad, además de reducir la pobreza, que es de las más altas de la UE.

Madrid--Actualizado a
A principios de la pasada semana se dieron a conocer las previsiones de crecimiento económico hasta el año 2027. Gobierno, Banco de España y hasta los expertos del panel de Funcas anticipan que el Producto Interior Bruto (PIB) crecerá de forma sostenida los próximos dos años. Después de un año 2024 que fue muy bueno, con un crecimiento del 3,2%, el aumento del PIB alcanzará el 2,7% este 2025 y se moverá en la frontera del 2% en 2026 y 2027, un ritmo mayor que el del resto de países de la Unión Europea.
Tras publicar estas previsiones, Carlos Cuerpo, ministro de Economía, señaló el pasado martes que ahora el reto para el Gobierno es "traducir ese crecimiento económico en mejoras sociales", entre otras cosas para frenar a la ultraderecha. Un día después, el ministro matizaba que la economía del país está "ante un cambio estructural", pero que aún "hay que seguir progresando".
Las noticias son buenas pero no hay que echar las campanas al vuelo. El economista Eduardo Garzón se muestra un tanto escéptico: "Muchas veces las proyecciones económicas fallan. De repente llega una pandemia o una guerra y cambia todo. Además, yo soy de los que creen que el indicador del PIB no sirve para medir la calidad de vida de la gente".
"Yo quiero ver cómo evolucionan la tasa de paro, los salarios de la gente, la inflación... Eso es lo que a mí me preocupa. Y ahí vamos un poquito peor", advierte Garzón.
Las palabras de Cuerpo y Garzón certifican que la economía española crece pero aún tiene varias asignaturas pendientes. Repasamos las principales.
Mercado laboral: un paro aún excesivamente alto
Al hablar de los retos que tiene por delante la economía española, los expertos señalan de forma unánime el mercado laboral y la elevada tasa de paro. Según Eurostat, el servicio estadístico de la Unión Europea, España tiene la mayor tasa de paro de toda la Unión Europea con un 10,4%. Esa cifra es muy superior a la tasa media en Europa, que se sitúa en el 5,9%. Las cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA) que publica cada trimestre el Instituto Nacional de Estadística (INE) también colocan la tasa de paro en el 10,29%.
Estas cifras, pese a todo, no son especialmente malas, si se tienen en cuenta las del pasado. Cuando Pedro Sánchez accedió al poder en junio de 2018, la tasa de paro estaba en el 15,28%. El pasado mes de julio, el ministro Cuerpo apuntó que el objetivo de esta legislatura es "alcanzar una tasa de paro objetivo del 8%". Dos meses después, el ministro cree que se avanza en la dirección correcta. De confirmarse estas previsiones, el paro se habrá reducido a la mitad bajo el mandato de Sánchez. Pero aún hay que seguir mejorando en este aspecto.
Para ello habrá que arreglar otro problema derivado que también preocupa mucho: la alta tasa de paro juvenil. En España, según los últimos datos del INE, está en el 24,5%. Eurostat la deja en el 24% (datos de junio de 2025), la tercera mayor de toda la Unión Europea, después Estonia y Rumanía. Cuerpo destacaba hace un par de meses que en el caso de los jóvenes el Gobierno está haciendo "un enorme esfuerzo en materia de FP" para que tengan las aptitudes que reclaman las empresas a la hora de incorporarse al mercado laboral.
Acceso a la vivienda: casi una quimera
La vivienda es la otra gran asignatura pendiente que tiene España. Es muy paradójico que el sostenido crecimiento económico no permita a una parte cada vez más numerosa de la población acceder a una vivienda digna. Los precios no paran de crecer: según el INE, solo en el último año, comprar una casa se ha encarecido un 12,7% de media y alquilarla subió un 14% en 2024.
A día de hoy, la vivienda se configura como un termómetro que mide la desigualdad económica entre una minoría rentista que se enriquece con la especulación y amplios sectores de la sociedad que cada vez deben destinar más y más recursos para poder pagar la hipoteca o un alquiler. En este sentido, un reciente estudio del portal inmobiliario Fotocasa publicado el pasado mes de agosto cifró el esfuerzo económico que hay hacer para encontrar un techo: el 24% si se quiere comprar y un 38% si se alquila. El problema es que cada vez es más difícil escapar de la trampa del alquiler, sobre todo para los jóvenes.
Precisamente esta pasada semana el Gobierno ha presentado su Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 que, entre otras medidas, contempla ampliar el parque de viviendas protegidas y ayudas a los jóvenes.
Salarios bajos y brecha de género
El pasado mes de julio la OCDE publicó un dato un tanto alarmante: el salario real, el que mide la verdadera capacidad adquisitiva de los trabajadores una vez descontado el efecto de la inflación, solo ha crecido un 2,76% en los últimos 30 años: ha pasado de 32.157 euros al año en 1994 a 33.044 euros el año pasado.
Aunque las estadísticas varían según la metodología utilizada —el último dato del INE, por ejemplo, sitúa el salario medio en 28.049 euros—, lo cierto es que la economía española adolece de bajos salarios. Y de nuevo los jóvenes son los que más sufren esta realidad. La brecha salarial entre los jóvenes y el resto de trabajadores en España es significativa, llegando al 45% según datos del INE.
España también tiene pendiente reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres, que ya suponen el 47% de la población ocupada. En este campo también se ha avanzado mucho, pero la desigualdad salarial sigue siendo una realidad contra la que chocan millones de trabajadoras en España y en el mundo. Los datos más recientes del INE muestran que el salario medio de los hombres es de 30.372,49 euros brutos al año, mientras que las trabajadoras ganan 25.591,31. Es casi un 20% de diferencia.
Productividad: necesita mejorar
Hay otra asignatura pendiente que también suscita cierto consenso entre los economistas: la productividad en España es baja y necesita mejorar. Hasta el ministro Cuerpo lo ha reconocido. En este terreno España también va con retraso respecto a Europa. La Comisión Europea lleva tiempo afirmando que la baja productividad es "un problema endémico" de la economía española. Y es que en los últimos diez años, la productividad apenas ha mejorado, según los datos del INE.
En este ámbito, España presenta un modelo productivo débil que depende en exceso de sectores de bajo valor añadido, además de empresa pequeñas, una combinación que lastra desde siempre el aumento de la productividad, que por otra parte es determinante para el crecimiento a largo plazo.
Pobreza estancada
El sólido crecimiento tampoco evita que España se cuente entre los cinco países europeos con mayor nivel de privación material y social severa, según datos de Eurostat analizados por Funcas. El dato es bastante preocupante si se tiene en cuenta que España es la cuarta economía más grande de la Unión Europea por volumen de PIB. De acuerdo con estos datos, el 8,3% de la población española sufría carencia material severa en 2024. Solo Rumanía, Bulgaria, Grecia y Hungría tienen un indicador peor. El dato de España supera en casi dos puntos la media comunitaria del 6,4% y en casi cuatro las tasas de Italia, que tiene un 4,6%, y Portugal, con el 4,3%.
En realidad, España todavía no se ha recuperado de los estragos económicos que provocó la pandemia entre un amplio sector de la población. La tasa de pobreza material severa aún sigue ligeramente por encima de la que había antes de 2020 —7,7% en 2019—. Lo peor de todo es que ni siquiera muestra una tendencia descendente.
En cuanto a la pobreza en general, el INE señala en sus estadísticas que un 19,7% de la población vive en riesgo de pobreza. En la última década, el descenso de la pobreza ha sido claramente insuficiente: solo uno de cada diez ciudadanos que se encontraba en esa situación ha logrado escapar de ella, a pesar de que 2015 fue el año a partir del cual se consolidó la recuperación económica tras la dura crisis financiera que arrancó en 2008.

Comentarios de nuestros socias/os
¿Quieres comentar?Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.