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Los consejeros de Unicaja y Liberbank se embolsan cuatro millones antes de su fusión

La operación, que aún deben ratificar las juntas de accionistas, llevará consigo la pérdida de 2.000 puestos de trabajo y el cierre de 400 oficinas.

Los logos de Unicaja y de Liberbank, en lo alto de sus respectivas sedes en Málaga y Madrid.
Los logos de Unicaja y de Liberbank, en lo alto de sus respectivas sedes en Málaga y Madrid. EUROPA PRESS

Los miembros de los consejos de administración de Unicaja Banco y Liberbank, entidades que están al borde de la fusión, percibieron cuatro millones de euros en 2020, según datos extraídos de sus respectivos informes de gobierno corporativo, depositados recientemente en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La fusión tendrá un alto coste en materia de empleo y supondrá el cierre de unas 400 oficinas. En concreto, se calcula que podrían salir del orden de 2.000 profesionales, aunque el número definitivo y las condiciones tendrán que negociarse con los sindicatos. El coste previsto de la reestructuración ronda los 380 millones de euros.

Al cierre del año pasado, Unicaja tenía doce consejeros, que se embolsaron 2,469 millones, a razón de 205.750 euros por cabeza. El máximo órgano de gobierno de Liberbank contaba con doce miembros también, cuya retribución media por todos los conceptos fue de 133.417 euros, lo que arroja un total de 1,601 millones. En los dos casos, las cifras fueron muy similares a las de 2019.

La diferencia entre el coste del consejo de Unicaja y el de Liberbank obedece al hecho de que el primero de ellos tiene las funciones ejecutivas repartidas entre el presidente, Manuel Azuaga, y el consejero delegado, Ángel Rodríguez de Gracias, y sus sueldos son más altos (894.000 y 743.000 euros en 2020, respectivamente).

El presidente de Liberbank, en cambio, carece de funciones ejecutivas y, en consecuencia, cobra bastante menos que el consejero delegado, Manuel Menéndez (190.000 euros, frente a 441.000). La retribución de los vocales rasos oscila entre 80.000 y 150.000 euros brutos anuales en ambos bancos.

Los acuerdos de fusión (pendientes de la aprobación de las juntas de accionistas) prevén que el presidente del banco resultante sea Azuaga y el consejero delegado, Menéndez. El resto de los puestos del consejo, hasta un total de dieciséis, se los repartirán a partes iguales Unicaja y Liberbank. Sólo habrá una cara nueva: Manuel González Cid, asesor del fondo de inversión estadounidense Cerberus Capital.

En el nuevo consejo no estará Luis Masaveu, que representa a su familia, propietaria de más del 5% de Liberbank desde su salida a Bolsa. El primer accionista de la entidad es la Fundación Bancaria Caja de Ahorros de Asturias (15,86%). Unicaja está controlada por la Fundación Bancaria de su mismo nombre (50,81%).

Liberbank es fruto de la unión en 2011 de las cajas de ahorros de Asturias, Extremadura y Cantabria, que posteriormente absorbió la entidad heredera de Caja Castilla La Mancha, intervenida dos años antes por el Banco de España. También como parte de la reordenación del sistema financiero, Unicaja adquirió en 2018 el Banco CEISS, formado por las antiguas Caja España y Caja Duero.

Antes de la absorción por Liberbank, Caja Castilla La Mancha recibió ayudas públicas por importe de 4.215 millones de euros, mientras que el Banco CEISS necesitó una inyección de 1.559 millones. El Estado sólo ha recuperado una pequeña parte de todo ese dinero y el resto se da ya prácticamente por perdido.

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