La crisis de combustible sobrevuela Europa: ¿queda suficiente queroseno para los aviones?
El 30% del suministro de combustible para aviones de Europa depende del Estrecho de Ormuz y con su cierre el queroseno no solo empieza a escasear sino que ha duplicado su precio.
Varias compañías aéreas ya han anunciado la cancelación de vuelos para ahorrar combustible: las organizaciones de consumidores creen que esta crisis impactará al alza en el precio de los billetes.

Madrid-
"Dado que el 30% del suministro de combustible para aviones de Europa depende del Estrecho de Ormuz, es probable que Europa se enfrente a una escasez. Pero no podemos salir de esta crisis simplemente comprando más: debemos volar menos". Contundente en sus afirmaciones a Público, Diane Vitry, directora de Aviación de T&E (Transport & Environment), la principal ONG europea dedicada a promover un transporte limpio, sostenible y sin emisiones, verbaliza la preocupación que tiene en vilo a la Comisión Europea y a buena parte de los Gobiernos europeos estos días: la falta de queroseno para los aviones.
Aunque nadie da cifras concretas, el suministro del combustible para la aviación está tan entredicho que hasta la propia Comisión Europea ha recomendado a los países de la Unión Europea compartir el queroseno "con el fin de garantizar su disponibilidad en todas las regiones y aeropuertos".
La guerra en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz han duplicado el precio del queroseno en mes y medio debido a la alta volatilidad del precio de los combustibles fósiles. Como explica Javier Gándara, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), "el queroseno significa un tercio de los costes de las compañías aéreas. Estos incrementos tan grandes dan una idea de los retos a los que se está enfrentando el sector".
Lo apuntado por el presidente de la patronal aérea ya es una realidad: varias aerolíneas ya han anunciado la cancelación de vuelos para ahorrar combustible. La alemana Lufthansa ha anulado 20.000 vuelos hasta octubre. En el mismo sentido, la estadounidense United Airlines rebajó esta misma semana sus previsiones de negocio para el conjunto del año y dijo que reducirá su número de vuelos para atajar los costes. Volotea, aerolínea española de bajo coste, también ha informado de la cancelación de vuelos. Sin haber hecho aún anuncios tan drásticos, otras líneas aéreas, incluida Iberia, también llevan varios días lanzando avisos y advirtiendo de que en unas semanas podría no haber suficiente combustible para volar.
"En el peor de los casos, si se produjera un corte total del suministro a través del Estrecho de Ormuz, la demanda de combustible de aviación tendría que reducirse en torno a un 30% a corto plazo. Los gobiernos deberían dar prioridad a los vuelos militares y médicos y reducir el tráfico comercial no esencial, empezando por los jets privados y los vuelos regionales superfluos", matiza Diane Vitry.
Las palabras de Vitry confirman que el problema de suministro es real, tanto que las principales empresas que se dedican al refino del combustible para aviación en España solo garantizan el combustible hasta el mes de junio, según una información adelantada este pasado miércoles por el diario El País. Y ello a pesar de que estas petroleras con refinerías propias—Repsol, Moeve y BP— están acelerando la producción de combustible para aviones entre un 15% y un 20% en estos últimos días.
¿Hasta cuándo puede durar el combustible? La respuesta a esta pregunta varía en función de a quien se le pregunte. Pese a la complejidad de la situación, tanto el Gobierno como la patronal de las aerolíneas, la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) envían mensaje tranquilizador, al menos en lo que respecta a España.
"En nuestro país no se prevén problemas de suministro de queroseno en el corto plazo. Eso es así por dos motivos: en primer lugar, porque solo el 11% de las importaciones de crudo a España proceden de Oriente Medio. Además, el 80% del queroseno que se consume en España se produce en las refinerías españolas", apunta Javier Gándara.
El Gobierno esgrime exactamente las mismas razones, aunque Sara Aagesen, ministra de vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, anunciaba esta semana que España "participará activamente" en el reparto de queroseno sugerido por Bruselas. España consumió el año pasado 7.744 toneladas de queroseno y refinó más del 80% de las mismas.
Gándara recuerda que las grandes compañías aéreas que operan en España "tienen contratos de cobertura que les aseguran para los próximos seis u ocho meses el 80% del queroseno a un precio similar al que existía junto antes del conflicto. Solo están expuestas a la altísima volatilidad en el 20% restante".
Impacto en los precios de los billetes
El presidente de ALA añade que esos contratos de cobertura ayudan a "mitigar" el impacto de la crisis en los precios de los billetes que compran los viajeros. Pero lo dice con la boca pequeña porque inmediatamente después de hacer esta afirmación Gándara recomienda reservar ya los vuelos de vara al verano "porque de continuar esta situación esas coberturas dejarían de tener efectividad y no es descartable que pudiese haber una subida en los precios de los billetes".
De hecho, ya las habido. Volotea ya está cambiando con siete días de antelación al vuelo el precio de los billetes ya reservados para adaptarlos al precio del combustible en el mercado, una medida que puede suponer un recargo máximo de 14 euros por persona y vuelo. La compañía asegura que su objetivo es "garantizar la estabilidad operativa, minimizando el impacto en un entorno global en constante evolución" por la guerra en Oriente Próximo.
Las organizaciones de consumidores lo ven de otra manera. Facua y la propia Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sospechan que las compañías aéreas van a tardar poco en trasladar el aumento del precio de combustible a los precios de los billetes. A este respecto, la OCU ya exigió la semana pasada "transparencia y justificación clara" en los recargos aéreos. Facua, por su parte, considera que subidas anunciadas por Volotea son ilegales.
Desde una perspectiva más crítica y con un marcado cariz ecologista, Diane Vitry asegura que "esta crisis demuestra que, mientras la aviación siga atada al petróleo, Europa seguirá siendo estratégicamente vulnerable a los puntos de estrangulamiento globales. Aunque los combustibles sostenibles para la aviación no son un grifo de emergencia que podamos abrir de la noche a la mañana, son nuestro ancla a largo plazo para la soberanía energética. Si redoblamos ahora los mandatos, podemos romper el ciclo de dependencia y construir un suministro nacional de combustible protegido de las crisis geopolíticas".
"Los responsables de la toma de decisiones deberían hacer balance de esta crisis y de los recortes de vuelos a corto plazo para ver cómo estas medidas pueden perdurar más allá de unos pocos meses: se trata de un imperativo tanto climático como energético", concluye la directora de aviación de T&E.


Comentarios de nuestros socias/os
Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.