Público
Público
laboral coronavirus

Escuelas infantiles advierten de una vuelta "insegura y discriminatoria" a las aulas

Critican que el Gobierno no haya explicado los motivos pedagógicos, sociales y sanitarios por los que se pretende que algunos menores de 6 años vuelvan a los centros en la Fase 2, medida no prevista para los más mayores.

Educación
Una parte muy importante de las educadoras infantiles en España son trabajadores pobres que cobran unos 900 € al mes por trabajar a jornada completa.

Colectivos de educación infantil han mostrado su oposición a la decisión del Gobierno de reabrir los centros de 0 a 6 años para padres que tengan que trabajar de forma presencial, cuando se ponga en marcha la Fase 2.

Además, critican que el Gobierno no haya explicado los motivos pedagógicos, sociales y sanitarios por los que se ha llevado a cabo esta decisión. Y se preguntan la diferencia existente entre los niños mayores de 6 años y menores de 6 años, para que estos últimos sí que tengan que acudir a la escuela.

En un comunicado, la Asociación Madrileña de Escuelas Infantiles de Gestión Indirecta (Ameigi) y la Plataforma de Madrid de Educación Infantil Cero Seis (0-6) se han quejado del "ninguneo" que las educadoras del tramo de 0 a 3 años han tenido siempre por parte de las distintas administraciones al negarles durante el periodo de confinamiento la posibilidad de seguir con su tarea "online", aparte de la suspensión de muchos contratos laborales.

Imposibilidad de mantener las normas de seguridad

El sindicato Comisiones Obreras ha denunciado que es imposible mantener ninguna distancia de seguridad entre niños tan pequeños y han asegurado que estos menores "son los más sensibles a ser contagiados y también a contagiar".

"Hay que tener en cuenta que a los más pequeños hay que cambiarles el pañal, a los que son un poquito más mayores tienes que acompañarles al baño. Si un niño se enfada o se disgusta tienes que ir a consolarle, si dos o más se pelean tienes que hablar con ellos y separarles... Es rotundamente imposible mantener ningún tipo de distancia de seguridad entre los niños y entre las educadoras", cuenta a Público Marta López, educadora infantil de un centro de la Comunidad de Madrid.

La importancia del contacto con los niños

Otro punto importante que se debe tener en cuenta es la necesidad de los niños del contacto humano con sus educadoras y con otros niños de su entorno para su desarrollo.

"El afecto y la acogida corporal es importantísimo a estas edades, y más viniendo de una situación de encierro en la que los niños han estado encerrados mucho tiempo con sus padres y van a sentir un cierto desconsuelo al separarse de ellos", explica la psicóloga Gema Paniagua.

La psicóloga infantil explica que con esta crisis se tendrán que revisar muchas cuestiones en el ámbito educativo como el ratio de alumnos y las salidas y entradas al centro, entre otras cosas.

"Tenemos que poner la mirada en otros países en los que los grupos de alumnos son mucho más reducidos. Así se reduce la posibilidad de contagio, pero los niños pueden seguir relacionándose sin ningún problema y la educadora puede estar con ellos y proporcionarles una atención más cercana y personalizada. Otra cuestión interesante es que haya turnos de recreo para que no se junten todos los niños a la vez", propone Paniagua.

Un sector feminizado y precario

Una parte muy importante de las educadoras infantiles en España son trabajadores pobres que cobran unos 900 € al mes por trabajar a jornada completa, sin contar las horas no remuneradas que realizan en sus casas. Estas trabajadoras educan y cuidan a niños y a bebés en una etapa esencial para su desarrollo.

Además, es un sector feminizado en el que el 95% aproximadamente de estas trabajadoras son mujeres y muchas de ellas tituladas universitarias.

"Llevo más de diez años trabajando y he tenido que pedir dinero a mis padres para poder comer y pagar el alquiler", explica a Público Adara, trabajadora de una escuela pública de gestión indirecta.

"Casi todas mis compañeras somos maestras en educación infantil, ya que es muy difícil que te contraten si no tienes una titulación universitaria", asegura.

Cabe recordar que en mayo del año pasado, estas trabajadoras fueron llamadas a una huelga contra su nuevo convenio colectivo y su condiciones laborales que incluyen salarios por debajo del SMI, inestabilidad laboral, falta de correspondencia entre responsabilidad y categorías y exceso de horas de trabajo.

"Aguantamos porque tenemos mucha vocación. Nos encantan los niños y queremos colaborar en su desarrollo, por eso aguantamos que nos contraten como educadoras infantiles siendo maestras o pedagogas", lamenta Adara.

Menorca, uno de los territorios más avanzados

Menorca es uno de los territorios que más ha avanzado con respecto a los protocolos a seguir. Allí, representantes de los centros, sindicatos, epidemiólogos y el propio Gobierno de la región han establecido unos pasos a seguir atendiendo a las necesidades sanitarias, educativas y sociales.

El psicólogo infantil Vicen Arnaiz ha explicado a Público que, desde que se enteraron de que las aulas volverían a abrir sus puertas se pusieron a trabajar.

"Entre las medidas se encuentran la utilización de mascarillas transparentes para que los niños puedan ver sin problema las expresiones faciales de sus profesoras, la desinfección de ropa (tanto de alumnos como de personal docente), la realización de una parte importante de la jornada al aire libre y la obligatoriedad del uso de mascarillas por parte de los padres", explica.

Por su parte desde el Ministerio de Educación y Formación Profesional aseguran que, junto con el Ministerio de Sanidad, están elaborando el protocolo con las medidas de protección adecuadas, que pondrá a disposición de las Comunidades Autónomas.

Más noticias de Economía