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Euskadi y Catalunya: las dos caras de los Presupuestos

Mientras el apoyo de los partidos vascos a las cuentas públicas parece factible, el de los independentistas catalanes es mucho más complejo a pesar de que el PDeCAT no condiciona su apoyo a la retirada de las acusaciones a los presos. Pablo Iglesias se afanará en convencer a los catalanes.

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El diputado de PNV, Aitor Esteban, con el de PDECat, Carles Campuzano, en el Hemiciclo del Congreso de los Diputados. EFE

Los Presupuestos Generales del Estado para 2019 han entrado en una nueva fase: la de la negociación. Tras su acuerdo, el PSOE y Podemos tendrán que afanarse ahora en conseguir más apoyos a las cuentas públicas. Con PP y Cs posicionados claramente en contra, el Gobierno y Podemos sólo pueden mirar a Euskadi y Catalunya para recabar los apoyos necesarios. Y en este sentido, la gran pregunta en los mentideros políticos estos días es si al Ejecutivo le saldrán las cuentas... parlamentarias.

El apoyo de los partidos vascos se antoja factible. El presidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Andoni Ortuzar, afirmó este lunes que su formación está dispuesta a "arrimar el hombro". EH Bildu también mostró su predisposición al asegurar que "actuará con responsabilidad y altura de miras",  lo que se interpreta como un sí a las cuentas públicas.

Sin embargo, ese apoyo no será incondicional. "Será fácil, gratis no", advirtió Ortuzar en una entrevista en la cadena Ser el lunes. El sí de los vascos tendrá que ser negociado casi partida por partida, pero en el Gobierno son muy optimistas al respecto.

Ortuzar, sin embargo, puso el dedo en la llaga y recordó en la Ser que hay un escollo muy importante que pone en serio peligro el Presupuesto de 2019: "El momento político del Estado español y de Catalunya desborda lo presupuestario", apuntó el dirigente vasco.

Y es que la situación en Catalunya amenaza con hacer descarrilar los Presupuestos. Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) fue muy clara la semana pasada: sólo apoyará las cuentas públicas si el Gobierno ordena a la Fiscalía retirar las acusaciones contra los políticos catalanes presos. El Gobierno ya ha respondido que eso es imposible, pues vulnera la separación de poderes. 

La negativa del Gobierno ha endurecido si cabe la posición de ERC. Coincidiendo con el primer aniversario de la entrada en prisión de los líderes civiles del independentismo, Jordi Cuixart y Jordi Sànchez —los llamados Jordis—, los dos máximos dirigentes de ERC en Madrid, Gabriel Rufián y Joan Tardà, han reiterado con mucha firmeza que su partido no va a negociar nada de los Presupuestos mientras la situación no cambie. Así lo han expresado los dos en Twitter este mismo martes: 

La respuesta, contundente va a dirigida en concreto a Podemos, pues Pablo Iglesias y Podemos ya han empezado a presionar a los independentistas catalanes. "No es incompatible pedir la libertad de los presos políticos con que los catalanes vivan mejor", ha dicho Iglesias en una entrevista este martes en el programa La Cafetera, en Radiocable. Poco después Catalunya En Comú Podem publicaba un tuit en el que recogía unas declaraciones de su eurodiputado Ernest Urtasun instando a los independentistas a sumarse a un proyecto que "mejorará la vida de muchos catalanes y catalanas". 

En este sentido, la estrategia de PSOE y Podemos parece clara: Podemos se ocupa de ablandar los catalanes —Sánchez confía en la intermediación de Iglesias— y el Gobierno se centra más en los vascos.

Convencer a los catalanes no saldrá gratis, pero no es imposible y puede ser incluso más fácil de lo que se presupone dado que el otro gran partido independentista, el PDeCAT, se muestra más pragmático, al menos por ahora.

Carles Campuzano, portavoz en el Congreso, aseguró este lunes en una entrevista en la cadena Ser que no se puede exigir al Gobierno que influya en los fiscales. "No se debe poner una condición de este tipo", aseguró al ser preguntado por los requisitos de los partidos catalanes independentistas para aprobar las cuentas del Gobierno. Las palabras de Campuzano abren otra brecha entre las dos grandes fuerzas independentistas. Sin embargo, el portavoz del PDeCAT también reconoció que la situación de los presos dificulta mucho hablar con el Gobierno de Pedro Sánchez.

Aunque nada se puede dar por seguro, las palabras de Campuzano abren una pequeña puerta a la esperanza para el Gobierno y Podemos. Para aprobar los Presupuestos es necesario como mínimo el apoyo explícito de uno de los dos partidos independentistas; el otro puede abstenerse. Así que Sánchez e Iglesias aún cree que es posible sacar adelante los Presupuestos. En ello están.