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Impuestos Hacienda se lleva 4.000 millones de las subidas salariales

La ligera mejora de los sueldos privados, inferior al aumento de la inflación, y el pago de atrasos a funcionarios y pensionistas disparan los ingresos a cuenta del IRPF para la Agencia Tributaria

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Una oficina de la Agencia Tributaria (AEAT) durante una campaña de la declaración de la renta. EFE/Pérez Cabeza

Hacienda se está llevando una buena tajada de las ligeras subidas salariales que los trabajadores españoles han comenzado a tener en los últimos meses y los atrasos que han comenzado a ingresar los funcionarios y los pensionistas: las retenciones por rendimientos del trabajo han aumentado en 3.885 millones de euros entre enero y octubre de este año en relación con el mismo periodo del año pasado, según revela el último Informe Mensual de Recaudación de la Agencia Tributaria, publicado este martes.

Las retenciones del trabajo, es decir, la parte de la nómina que las empresas retienen a los trabajadores (y de las facturas a los autónomos) e ingresan en Hacienda a cuenta de su declaración del IRPF del año siguiente, así como las procedentes de las pensiones, han pasado de los 59.930,5 millones de los diez primeros meses de 2017 a los 63.815,2 millones de este, en un aumento que supone el 6,5%.

Las retenciones del trabajo y las actividades profesionales (autónomos) aportan, de hecho, el grueso del aumento de la recaudación en el IRPF, que registró un incremento global del 7,7%.

El grueso de la aportación de los trabajadores a este capítulo de los ingresos tributarios del Estado (29.069 millones, el 45,5%) procede de las grandes empresas, mientras las pymes (16.747 millones) y las administraciones públicas (17.626 millones), en las que se incluyen las retenciones a los pensionistas, se reparten con escasa diferencia el grueso del resto. Los aumentos en lo que va de año son mayores en los dos primeros grupos (7,2% y 6,9%) que en el tercero (5,5%).

No obstante, esos comportamientos alcistas tienen matices, según indica el informe de Hacienda, que detecta en el caso de la empresa privada, y especialmente en las pymes, una “desaceleración del ritmo de crecimiento del empleo en el tercer trimestre del año” al que se suma la rebaja de las retenciones para los salarios más bajos incluida en los Presupuestos Generales del Estado.

Esta última medida que ha permitido que 180 millones de euros sigan en los bolsillos de los trabajadores que menos cobran en lugar de ir a las arcas de Hacienda como retención a cuenta del IRPF.

La pérdida de poder adquisitivo se mantiene

En cualquier caso, y a pesar de esos ligeros aumentos salariales, los trabajadores españoles continúan perdiendo poder adquisitivo. El último Boletín del Observatorio de la Negociación Colectiva cifra las subidas medias registradas en convenio en los diez primeros meses del año en el 1,7%, lo que supone un nivel inferior en un 1,2% a la inflación, la cual, según el INE (Instituto Nacional de Estadística) alcanzó el 2,9% en ese mismo periodo.

Esa pérdida de poder adquisitivo de los salarios se ha dado, de manera prácticamente consecutiva, en ocho de los diez últimos años. En los dos positivos, 2009 y 2014, la ganancia sobre la inflación fue de dos décimas de punto.

Eso, siempre que lo que figura en los convenios siga considerándose indicativo de lo que ocurre con el conjunto de los salarios: ya solo protegen a 8,22 millones de trabajadores, que son mucho menos de la mitad de los 19,5 millones de ocupados que recogía la EPA (Encuesta de Población Activa) al cierre de septiembre y que suponen que bajo esos paraguas laborales se cobijan 3,7 millones de empleados menos que hace una década.

El informe, por otra parte, advierte de que la tendencia no va a ser alcista a corto plazo en la empresa privada. “La masa salarial había empezado a mostrar una cierta desaceleración consecuencia de la moderación en la creación de empleo y de la estabilidad que se apreciaba en los incrementos salariales” en el segundo trimestre, señala. Y el análisis “siguió siendo válido” en el siguiente, en el que “el aumento del empleo se produjo cada vez a un menor ritmo y las subidas salariales fueron aproximadamente las mismas que ya se habían logrado a finales de 2017”.

Mejora la renta de los hogares…al cobrar atrasos

En el caso de la Administración, la Agencia Tributaria llama la atención sobre los aumentos que se han dado en la masa tanto de los salarios como de las pensiones, que en el primer caso ha llevado aparejada una subida de tipos al pasar a tramos superiores de retención buena parte de los beneficiarios de esas mejoras, con lo que ha aumentado su aportación.

“En el sector público se produjo finalmente la subida salarial esperada. Junto con un pequeño incremento adicional en el empleo de las administraciones, el crecimiento de la masa salarial pública en el tercer trimestre permitió amortiguar parte de la pérdida de ritmo en el sector privado”, indica el informe.

En el segundo, pese al descenso de las prestaciones y de las retenciones en sus tramos más bajos, el crecimiento del número de beneficiarios al comenzar la jubilación de los babyboomers tira al alza del resultado final, a lo que se suma el pago de los atrasos tras la entrada en vigor de los Presupuestos del Estado. Es decir, que más pensionistas aportan más dinero pese a que los subsidios tienden a la baja.

La masa de pensiones “crecía al 3% y ahora lo hace al 4,8%”, señala el informe, que apunta que “las subidas de los salarios públicos y de las pensiones compensan parcialmente esta rebaja y la moderación en la creación de empleo”.

Los técnicos de la Agencia Tributaria atribuyen a los hogares una mejora de la renta bruta (dinero disponible) del 5% en lo que va de año, “aunque la mayor parte de dicha mejora se produce al acumularse en este trimestre el pago de los atrasos por las subidas de salarios públicos y pensiones en vigor desde la aprobación de los Presupuestos de 2018”, matiza.