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La junta de BBVA aprueba la incorporación de Caruana a su consejo 

Francisco González demanda una nueva "arquitectura legal" que responda al nuevo orden económico y social

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El presidente de BBVA, Francisco González, y el consejero delegado, Carlos Torres Vila, al comienzo de la junta de accionistas del banco, en el Palacio Euskalduna de Bilbao. REUTERS/Vincent West

La junta de accionistas de BBVA ha aprobado este viernes el nombramiento del exgobernador del Banco de España y exdirector general del Banco de Pagos Internacionales (BIS por sus siglas en inglés), Jaime Caruana, como nuevo consejero independiente con el 99,1% de los votos.

Quien fuera gobernador del Banco de España entre 2000 y 2006 se incorporará al máximo órgano de gestión del banco presidido por Francisco González el próximo 1 de junio en cumplimiento de los compromisos asumidos por el nuevo consejero con el BIS.

Caruana fue director general del BIS entre abril de 2009 y el 30 de noviembre de 2017 y, con anterioridad, dirigió el departamento de Mercados Monetarios y de Capital del Fondo Monetario Internacional (FMI). Ha sido también presidente del comité de Supervisión Bancaria de Basilea entre los años 2003 y 2006 y miembro del Fondo de Estabilidad Financiera desde 2003.

Además de Caruana, se incorporan a la entidad otros dos consejeros independientes, como ha aprobado este viernes la junta. Se trata de Ana Peralta Moreno, actualmente consejera de Deutsche Bank en España desde 2014 y senior advisor en Oliver Wyman Financial Services desde 2012, y de Jan Verplancke, exresponsable de Sistemas de Tecnologías de la Información del banco británico Standard Chartered.

Los accionistas de la entidad han dado también su visto bueno a la reelección de los consejeros José Miguel Andrés Torrecillas, Belén Garijo López, Juan Pi Llorens y José Maldonado Ramos. Todos los nombramientos y reelecciones de consejeros han recibido un apoyo superior al 90% de los votos.

Los accionistas de BBVA han aprobado, además, la distribución de 1.000,2 millones de euros en concepto de dividendo complementario correspondiente al ejercicio 2017. Concretamente, la retribución será de 0,15 euros por acción y se entregará a los accionistas de la entidad el próximo 10 de abril. Así, el importe total del dividendo con cargo a 2017 será de 1.600,3 millones de euros, de los que 600 millones de euros se distribuyeron con anterioridad a la celebración de la junta.respaldo del 99,72% de los votos registrados en la junta.

2018 va a ser un año "mucho mejor" que 2017

Durante la junta, el presidente del BBVA, Francisco González, ha reclamado una nueva "arquitectura legal" que responda al nuevo orden económico y social para garantizar que la "enorme riqueza" que se está creando llegue "a todos los ciudadanos". 

El presidente de BBVA, Francisco González, durante su intervención en la junta de accionistas del banco, en el Palacio Euskalduna de Bilbao. REUTERS/Vincent West

El presidente de la entidad ha señalado que 2017 ha sido un "gran año" para BBVA por dos motivos, uno de ellos por sus "muy buenos resultados financieros" y, por otra parte, y, a su juicio, más "importante", porque se ha avanzado "muchísimo" en el programa de transformación iniciado por el banco hace algunos años.

Francisco González ha indicado que 2018 "va a ser todavía mucho mejor" porque, según ha apuntado, "nunca ha visto a BBVA tan unido, tan comprometido y tan vibrante con un proyecto de transformación como éste".

El máximo responsable de la entidad ha asegurado que los números son "contundentes" y este año más del 50% de los clientes del banco en todo el mundo van a ser digitales y en España, en enero, el 42% de las ventas han sido digitales.

Por otra parte, González ha subrayado que se está viviendo un "momento de cambio científico y tecnológico sin precedentes en la historia", se está creando "muchísima riqueza" y existen "muchas plataformas enormes que están trabajando en distintas partes de lo que es el orden social de las personas".

En su opinión, de alguna forma, se está constituyendo un "nuevo orden económico y social" y la arquitectura legal, en este momento, "no responde a ese nuevo orden económico y social". "Por lo tanto, creemos que, para que toda esta enorme riqueza que se está creando llegue a todos los ciudadanos, es necesario dotarse de una nueva arquitectura legal que garantice, precisamente, que todos los ciudadanos se benefician y no se crean efectos secundarios indeseados", ha concluido.