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Así puedes contribuir con el clima sin salir de casa

En la recta final de la Cumbre del Clima COP25 en Madrid, repasamos cinco cosas que se hacen mal y contribuyen a aumentar el consumo de energía en el hogar.

Un hombre sostiene una bombilla led. E.P.

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Dentro del hogar casa hay muchos hábitos que llevan a un mayor consumo energético y que se perpetúan incluso sin saberlo. Existen una serie de consejos básicos, algunos de sentido común y otros de puesta al día, que aumentan la eficiencia del hogar y, de paso, ahorran unos euros en la factura, como los que se recogen en una serie de comunicaciones de Mutua Madrileña a sus clientes con consejos para tener una casa sostenible.

El primer aspecto que se debe revisar es el de la climatización. Se aconseja poner el termostato a 20 grados durante el día y a 15 ó 17 grados durante la noche. Cada grado que suba el termostato, incrementará el consumo de energía un 7%.

En verano, se puede ahorrar energía (hasta un 60 por ciento) instalando toldos en las ventanas donde da el sol y aislando adecuadamente ventanas, techos y muros. En invierno, se recomienda bajar las persianas durante la noche y esperar a encender la calefacción hasta haber ventilado la casa por la mañana durante unos minutos.

Otro punto del hogar donde puede haber un escape de energía es en la iluminación. Ésta supone una quinta parte del consumo eléctrico total de un hogar. Si todavía se conserva en la vivienda alguna bombilla incandescente o halógena (cuya fabricación está prohibida en la UE desde hace unos años) se recomienda sustituirlas por LED o bombillas de bajo consumo que, para un mismo nivel de iluminación, ahorran hasta un 80% de energía y duran 8 veces más. Si toca hacer una gran inversión para cambiarlas, se puede empezar sustituyendo aquellas luces que se utilicen durante más tiempo.

Los electrodomésticos son el tercer gran punto donde se puede estar provocando una fuga de energía en el hogar. En primer lugar, es fundamental alejar entre sí los electrodomésticos que producen calor de los que generan frío, como el horno y el frigorífico, pues necesitarán mayor consumo de energía para funcionar adecuadamente.

Abrir el horno de forma recurrente mientras está encendido también genera escapes de calor. En cuanto al lavavajillas y la lavadora, se recomienda emplearlos siempre a carga completa y en programas fríos, pues el calentamiento del agua es lo que supone entre el 80% y el 85% del consumo energético de un ciclo de lavado.

Capítulo aparte merecen las secadoras, cuya recomendación es utilizarla solo puntualmente y con ropa previamente centrifugada.

Esta optimización del uso también es recomendable para otros electrodomésticos que producen calor, como la plancha o la tostadora. Por tanto, la recomendación es acumular la suficiente ropa para planchar antes de enchufar la plancha o, si la tostadora tiene dos ranuras, intentar utilizarlas ambas cada vez.

Otros consejos útiles se refieren a no dejar nunca aparatos eléctricos como la televisión en stand by o utilizar regletas con interruptor para para que resulte más sencillo apagar varios electrodomésticos de una sola vez (como todos los relacionados con la televisión) cuando no se vayan a utilizar durante un tiempo. Un sencillo gesto que puede lograr ahorros superiores a los 40 euros al año y tener un hogar más sostenible.