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riders Los riders, más expuestos a accidentes laborales por el trabajo a destajo, el estrés  o la incertidumbre sobre sus ingresos

Los repartidores de estas empresas de plataforma cobran por pedido entregado y no por hora, lo que hace que tengan que trabajar lo más rápido posible para llegar al máximo número de entregas.

Un repartidor circula en bicicleta por la Gran Vía de Madrid, que permanece prácticamente sin coches debido a la crisis del coronavirus. Reuters/Susana Vera
Un repartidor circula en bicicleta por la Gran Vía de Madrid, que permanece prácticamente sin coches debido a la crisis del coronavirus. Reuters/Susana Vera.

Este martes, se conocía que un hombre que portaba una mochila de Glovo había fallecido al colisionar la moto con la que trabajaba contra un coche, impactando después contra el guardarraíl de la A3 y falleciendo en el acto. Este hombre sería el segundo rider que fallece este año en Madrid por accidente laboral, después de que otro de 48 años lo hiciera el 8 de febrero en la calle Embajadores. Los accidentes laborales de este colectivo ponen en evidencia la vulnerabilidad y la presión a la que están sometidos estos trabajadores.

Los repartidores de estas empresas de plataforma cobran por pedido entregado y no por hora, lo que hace que tengan que trabajar lo más rápido posible para llegar al máximo número de entregas. Aunque la Ley rider ya está aprobada, estas empresas tienen tres meses de plazo para contratar a los trabajadores, por lo que estos siguen actualmente bajo el modelo de cobro bajo demanda y no con un salario base, como sí trabajan otros repartidores de comida a domicilio. A estas circunstancias se le suma que el algoritmo que utilizan las empresas de plataforma premian o castigan a los trabajadores dependiendo de las notas que reciben, dándoles más o menos trabajo. Notas que pueden ponerse también en base al tiempo de entrega.

Un modelo que empuja a los riders a trabajar a destajo

"Claro que vamos rápido. Cuantos más viajes hacemos al día más dinero ganamos. Obviamente que tenemos cuidado porque lo que está en juego es nuestra vida, pero cuando uno va acelerado es más fácil que se cometan errores. Además, como los clientes pueden ponernos una puntuación, siempre intentamos entregar el pedido lo más rápido posible para que no nos bajen la media", explica a Público Alberto, un rider que no quiere mostrar su identidad completa. El repartidor cuenta que muchos de sus compañeros hacen más de ocho horas al día para conseguir un salario "aceptable" y que estar tantas horas en "modo trabajo" también les influye. "Al final, aunque no estés todo el rato pedaleando o repartiendo sí que pasas muchas horas pendiente y no desconectas nada a lo largo del día. Yo creo que eso también nos influye", comparte.

Fernando García, también rider, explica que "la mayoría de repartidores trabajan muchas horas y no dejan 12 horas entre jornada y jornada". Además, asegura que hay compañeros suyos que han llegado a trabajar hasta 100 horas semanales. "Hace tres meses un compañero me contó que llevaba cuatro meses sin coger ni un solo día libre y que estaba agotado. Imagínate cuatro meses trabajando sin parar". García asegura que la forma de trabajar como repartidor en estas empresas provoca estrés y ansiedad, algo que considera clave en el número de accidentes laborales que sufren estos trabajadores. "Todos los riders hemos tenido algún accidente. Cuando la empresa presume de que el pedido puede estar en menos de 30 minutos en casa del cliente es porque nosotros vamos a toda pastilla, jugándonos la vida en la carretera", sentencia.

La ansiedad y el estrés, factores importantes

El secretario de Salud Laboral de CCOO Industria, Pablo Santiago, explica a Público que son muchas las cuestiones que confluyen y que influyen en los accidentes laborales de estos trabajadores. Entre ellos, destaca el estrés y la ansiedad derivados de la multitud de viajes que tienen que realizar para conseguir un sueldo. "Estos trabajadores, al estar en un régimen de trabajo a turnos, con plazos, con salarios condicionados a las entregas y con unos ritmos de trabajo como los que tienen, pueden perder la atención y saltarse los protocolos, lo que puede derivar en accidentes laborales".

Santiago recuerda que, al encontrarse en una situación irregular como falsos autónomos, las empresas de plataforma dejan en manos de los trabajadores la aplicación de las normas de seguridad en el trabajo. "No hay aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales por parte de la empresa, no se revisan los turnos, ni los descansos entre jornadas y se deja la revisión y el mantenimiento de las herramientas de trabajo (en este caso los vehículos, los cascos…) al propio trabajador, dejando al margen cualquier protocolo de seguridad, con las consecuencias que eso conlleva".

Por su parte, Rubén Sanz, coordinador de turespuestasindical.es, añade que estas empresas cuentan con un sistema de puntuación que obliga a los trabajadores a competir entre ellos. "Los trabajadores están viendo en todo momento el dinero que están haciendo a lo largo del día y cuando ven que no están ganando lo suficiente esto les puede generar estrés y ansiedad. Los riders tienen accidentes todos los días, se caen, se levantan y no declaran la mayoría de accidentes que tienen porque deben cumplir con las franjas horarias de reparto y conexión. Si no cumplen la puntuación les baja y, por lo tanto, pierden pedidos y dinero. Nosotros hemos visto a trabajadores con graves accidentes de trabajo que al volver se encuentran con la puntuación a cero", asegura.

Sanz explica que uno de los parámetros que puntúa la aplicación es la eficiencia, es decir, la velocidad de trabajo de los riders. "El sistema premia que los trabajadores sean rápidos. Por lo que, si un trabajador va respetando todas las normas de circulación, va a la velocidad que hay que ir y no se salta los semáforos, no va a ser eficiente para la empresa porque su tiempo de trayecto va a ser más largo", asegura.

La ley rider reducirá los accidentes dentro del colectivo

Santiago considera que la Ley Rider será positiva en este aspecto ya que meterá bajo el paraguas del Estatuto de los Trabajadores y de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales a estos trabajadores. "De esta forma, se va a obligar a las empresas a que cumplan con los descansos de doce horas entre jornada y jornada, con el descanso semanal, a establecer unos turnos fijos que no se puedan modificar salvo por causas probadas… Todas estas cuestiones son fundamentales", finaliza.

Por su parte, Sanz añade que, además, con la Ley Rider los representantes de los trabajadores van a poder conocer los parámetros en los que se basa el algoritmo y modificar aquellos que puedan ser perjudiciales para la salud y seguridad de los trabajadores.

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