Público
Público

El Santander vio en Andrea Orcel una persona muy ambiciosa con la que resultaría "difícil" trabajar 

El diario 'Financial Times' apunta que el millonario bonus pendiente y el perfil público del banquero italiano podrían haber frustrado su fichaje por el banco español

Publicidad
Media: 3.50
Votos: 2

El banquero italiano Andra Orcel con la presidenta del Banco Santander, Ana Botín.

Banco Santander podría haber dado marcha atrás en el nombramiento del italiano Andrea Orcel como consejero delegado de la entidad por discrepancias de última hora sobre el perfil público del banquero, así como por el importe del bonus diferido de unos 50 millones de euros, según publica este lunes el diario británico Financial Times (FT).

En los últimos años, la presidenta del Santander, Ana Botín, ha sido la única ejecutiva del banco en participar en el Foro Económico de Davos, mientras que Orcel se habría ofrecido a acudir de forma discreta y sin participar en ningún panel, solamente quería aprovechar la reunión para ponerse al día con los clientes.

El rotativo británico apunta que el banco cántabro habría advertido a Orcel de que lo mejor era que no acudiera, dado que aún estaba ligado a UBS por el periodo de preaviso de seis meses que tenía para abandonar el grupo. Éste habría aceptado no asistir "a regañadientes".

A esta discrepancia se le unía, además, el importe del bonus diferido de unos 50 millones de euros que Orcel acumuló durante sus siete años de trayectoria en la entidad suiza. El banquero se habría enfrentado con el banco español porque no quería renunciar a este paquete de compensación.

El comportamiento y el tono de Orcel en sus divergencias con el Santander alimentó la preocupación de Botín en relación a que el italiano era una persona muy ambiciosa y resultaría "difícil" trabajar con él como número dos, según FT.

El diario británico indica que Orcel accedió a renunciar a en torno a una quinta parte del bonus diferido generado en UBS, lo que dejó el importe de la compensación pendiente a abonar en 40 millones de euros, ya que si continuaba trabajando en UBS durante los seis meses de preaviso podría haberse adjudicado un paquete de 10 millones de euros. FT indica que Santander propuso que se restaran estos 10 millones del bonus. No obstante, según el esquema retributivo de UBS, ese paquete era de solo 4 millones de euros.

El Santander continúa manteniendo que la decisión se tomó por considerar inasumible el bonus: "La decisión adoptada es consecuencia de la modificación, tras las negociaciones mantenidas, de las bases sobre las cuales el consejo adoptó la designación de Orcel y la imposibilidad de que los costes de compensar a éste por sus remuneraciones pasadas excediesen los tenidos en cuenta al acordar el nombramiento".

Durante la presentación de resultados anuales, Botín añadió que existían unos requerimientos regulatorios que llevaron a tomar una decisión precipitada, sin todavía tener todos los lazos atados de la cuantía final a la que se debía de hacer frente al fichar a Orcel.