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Unidas Podemos exige al PSOE impulsar ya la reforma del mercado eléctrico, contemplada en el pacto de Gobierno

La formación morada asegura que las eléctricas reciben "beneficios caídos del cielo" y que ahora es necesario destinar esos beneficios a reducir directamente el coste del suministro eléctrico.

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El vicepresidente segundo, Pablo Iglesias. Kiko Huesca / EFE

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El precio medio diario de la luz en el mercado mayorista sigue disparado al alza: este miércoles volverá a subir un 6,75% con respecto al marcado ayer y alcanzar así su segundo nivel más alto en lo que va de mes de enero, situándose casi en los 90 euros por megavatio hora (MW), en plena ola de frío en España.

Ante este escenario, Unidas Podemos ha decidido pasar a la acción y exige al Gobierno que ponga en marcha lo antes posible la reforma eléctrica contemplada en el pacto de Gobierno con el PSOE.

"El reciente aumento de la factura eléctrica evidencia el defectuoso funcionamiento del sistema de subastas marginalistas –lo que significa que el último tipo de energía que entra en el mercado para cubrir la demanda es el que establece el precio para todos los demás– creado por el Gobierno de José María Aznar, en donde los precios finales de la electricidad poco tienen que ver en ocasiones con los costes de su generación. No podemos seguir manteniendo este sistema por más tiempo, es necesario reformarlo, tal y como contempla el Acuerdo de Coalición", afirma la formación morada en un comunicado.

La formación encabezada por Pablo Iglesias insta al Gobierno de coalición a tomar medidas ya: "En concreto, el Gobierno debe abordar ya medidas que terminen con la sobrerretribución que hoy reciben en el mercado mayorista las centrales nucleares e hidroeléctricas".

Podemos asegura que las eléctricas reciben "beneficios caídos del cielo" y que ahora es necesario destinar esos beneficios a reducir directamente el coste del suministro eléctrico.

"Los elevados precios de la electricidad en nuestro país suponen cuantiosos beneficios para el reducido grupo de sociedades que forman el oligopolio eléctrico, pero empujan a la pobreza energética a millones de hogares, y conllevan problemas de competitividad para millones de empresas españolas, por los sobrecostes que estas se ven obligadas a asumir", añaden desde Podemos. 

La composición de la factura

El precio mayorista de la electricidad tiene un peso cercano al 35% sobre el recibo final de los consumidores que tengan contratada la tarifa regulada (PVPC), mientras que alrededor del 40% corresponde a los peajes y cerca del 25% restante, al IVA y al Impuesto de Electricidad. El Gobierno ha congelado para 2021 los peajes y cargos eléctricos con los que los consumidores sufragan los costes regulados. 

Mientras, están exentos de estas oscilaciones en el precio diario los consumidores que están en el mercado libre, ya que cuentan con un precio pactado con su compañía. 

Con datos del simulador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en la mano, en los 12 primeros días de enero para un consumidor con una potencia contratada de 4,4 kW y un consumo anual de 3.900 kilovatios hora, acogido a la tarifa regulada, el recibo en estos días alcanza los 30,92 euros, un 28% más que en el mismo periodo del año pasado, con un encarecimiento de unos 6,7 euros.

Según datos de Facua, el recibo de la luz del usuario medio ascendería 86,52 euros si se mantiene el precio medio del kilovatio hora (kWh) de los 12 primeros días del año, un 26,7% más que en el mismo periodo de 2020.

En cuanto al precio medio del kWh en lo que va de mes, ha alcanzado los 18,39 céntimos (impuestos indirectos incluidos), lo que representa una subida interanual del 37%. En las mismas fechas de enero de 2020, su importe medio era de 13,42 céntimos.

Una tormenta perfecta

El aumento del precio mayorista de la luz es tan desproporcionado que hasta la  Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) estudia si es necesario algún tipo de actuación ante los recientes "incrementos significativos" de los precios en los mercados de electricidad y de gas en España en comparación con los registrados en las semanas anteriores.

El incremento del precio de la luz durante estos días es el producto de una tormenta perfecta, nunca mejor dicho: ha coincidido con la llegada de la borrasca Filomena y el bajón en picado de las temperaturas (el precio de la luz subió el viernes cuando empezó el temporal y vuelve a subir ahora con la llegada de la ola de frío). Un frío que disparará el consumo energético al menos un 30% esta semana y que podría suponer hasta 200 euros adicionales para el bolsillo de los consumidores.

Hay, sin embargo, un dato mucho más relevante, al menos a largo plazo: la factura de la luz se ha encarecido hasta un 92% en los últimos 15 años. De mantenerse la tendencia de este inicio de año, la factura eléctrica podría incrementarse un 21% más, según fuentes del sector. 

Un funcionamiento marginalista

La duda, sin embargo, es cómo se explica la fuerte subida de la luz. ¿Lo hace sólo por las condiciones meteorológicas? ¿O hay algo más?

Sí, hay algo más: la ley de la oferta y la demanda. A mayor demanda, mayor precio. De hecho, el precio en el mercado regulado suele descender durante el fin de semana para volver a aumentar durante los días laborales por este motivo.

La parte que provoca la subida dela factura es la correspondiente al mercado, es decir, el precio que cobran las empresas de producción se ha encarecido y eso ha repercutido, pasando por las distribuidoras, en el precio que tiene que pagar el consumidor.

El mercado mayorista eléctrico tiene un funcionamiento marginalista, lo que significa que el último tipo de energía que entra en el mercado para cubrir la demanda es el que establece el precio para todos los demás.

Explicado de manera sencilla, esto significa que primero se recurre a la energía más barata para cubrir la demanda. Una vez agotada, se procede a recurrir a la segunda energía más barata y así hasta alcanzar la que se cotice más alto en ese momento, cuyo precio se aplica a todas las demás.La 'tormenta perfecta' que explica la subida del precio de la electricidad.

Esta situación implica, que si la energía hidráulica o el gas entran ahora debido a su alto precio en la última posición, el importe que se debe pagar por ellas será también adjudicado a la eólica, el gas, el carbón o todas aquellas que hayan entrado anteriormente en el mercado. 

Esto provoca que, aunque el consumidor haya usado en primera instancia energía proveniente de una tecnología que tenía un determinado precio, la pague al precio establecido por el gas o por la última energía en entrar en el mercado.

¿Qué puede hacer el Gobierno ente esta situación? Un analista del sector energético consultado por Europa Press, Francisco Valverde, cree que el Ejecutivo podría actuar a través de los impuestos. Señala como ejemplo el caso del IVA y considera que un 21% para "un producto de primera necesidad, cuando menos, chirría". "No digo que el Estado tenga una merma en los impuestos si se reduce el IVA del 21% al 7%, pero sí que se recaude por otro método más justo" defiende.


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