Las pensiones de los eurodiputados

Willy Meyer dimite presionado por su partido, y a una semana de tomar posesión de su escaño dice que no sabía que el fondo de pensiones lo gestionaba una Sicav, un instrumento financiero al que izquierda unida siempre se ha opuesto. Hoy ha renunciado al fondo, igual que Elena Valenciano y Rosa Díez, otras dos de los 39 eurodiputados españoles que participan en él. Miguel Arias Cañete llegó a ser administrador. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro o Jaime Mayor Oreja se sumaron cuando estaban en Bruselas. El fondo de pensiones se creó hace veinte años, se sumaron 480 eurodiputados para asegurarse una pensión a partir de los 60. Ponían 1.194 euros al mes de su bolsillo, y el Parlamento Europeo, el doble. Pero la polémica tiene dos patas: una, el fondo estaba constituido en Luxemburgo, un conocido paraíso fiscal, y dos: lo gestionaba una Sicav, sociedades de inversión legales pero escogidas por las grandes fortunas por su baja tributación y escaso control de Hacienda. -Redacción-