Los mejores consejos si vas a hacer el Camino de Santiago solo
Recorrer el Camino solo puede ser una experiencia muy enriquecedora, siempre y cuando se sigan unas pautas recomendadas.

Zaragoza--Actualizado a
El Camino de Santiago es una experiencia que casi todo el mundo quiere probar al menos una vez en la vida. Las razones para hacerlo son muchas: desde aquellos que lo afrontan desde el punto de vista de la fe, hasta los que buscan un momento de introspección o los que simplemente anhelan caminar por sus bellos parajes. Todos los motivos son válidos para calzarse las botas y echar a andar.
Se da la circunstancia que muchos, además, deciden emprender la ruta solos. Puede ser una decisión personal o circunstancial, pero lo cierto es que se trata de una de las opciones más populares. Seguramente porque la camaradería en el Camino es legendaria. La mayoría de peregrinos hacen tramos similares y descansan en los mismos albergues y localidades, lo que hace que ver rostros familiares sea lo habitual. Por ello es difícil sentirse completamente aislado aunque se camine solo.
Aún así, bien viene tener en cuenta algunas recomendaciones para hacer del Camino una experiencia placentera, en la que cada uno encuentre lo que buscaba sin sobresaltos.
1. Planifica la ruta
Antes de abordar el Camino de Santiago es muy importante tener planificada la ruta que se desea cubrir. En total hay 80.000 kilómetros catalogados como tal, por ello es importante saber de dónde a dónde se pretende andar, así como en qué puntos intermedios se puede descansar. Deben ser etapas realistas, que tengan en cuenta que se trata de una carrera de fondo y no de un sprint. Antes de echar andar es muy importante ser conscientes de los límites de nuestro cuerpo, como por ejemplo saber si somos capaces de cubrir 15 o 25 kilómetros al día durante varias jornadas sin desfallecer.
2. Reserva algunos alojamientos
Según el segmento del Camino a realizar puede haber problemas para conseguir albergue al final de la jornada. Sobre todo en el tramo final, tanto en Galicia como en las etapas inmediatamente anteriores. Más todavía en verano.
A lo largo de la ruta existen tres tipos de albergues: de donativo, público y privado. Los dos primeros, los más económicos, se suelen llenar muy rápidamente. Las plazas se suelen asignar por orden de llegada y se llenan rápido. Por ello no está de más asegurarse un sitio de dormir antes de partir en un albergue de tipo privado
3. Utiliza un buen calzado
Unas zapatillas cómodas y resistentes son imprescindibles para poder caminar. Las ampollas quizá sean inevitables, pero según la gravedad de las mismas pueden llegar a arruinar la experiencia por completo. Por ello es importante no escatimar en el calzado, tampoco en los calcetines. Estos últimos minusvalorados en muchas ocasiones, pero que son la prenda que va directamente pegada al pie y, por lo tanto, la principal responsable de que esté cómodo y ventilado.
Si no estás acostumbrado a caminar grandes cantidades, o si las zapatillas son nuevas, es más que recomendable darles algún uso antes de lanzarse al Camino.
4. Lleva en la mochila lo justo y necesario
Después del calzado, la mochila es el elemento más importante para el peregrino. Al fin y al cabo, salvo que contrates algún tipo de servicio privado de transporte de equipajes, te va a acompañar durante todo el trayecto. Por ello es muy importante empaquetar únicamente lo esencial, para así evitar pesos innecesarios. Más o menos, el cálculo es que portar un 10% del peso de cada peregrino. Aunque si se puede reducir, mucho mejor. No olvides que, por ejemplo, puedes lavar la ropa en el albergue por la tarde.
Eso sí, hay algunos imprescindibles que han de estar presentes sí o sí como gorra, gafas de sol, crema de protección solar, una botella de agua y algunos snacks para el camino. Al fin y al cabo, gran parte de la jornada vas a estar caminando al aire libre, por lo que debes protegerte de posibles inclemencias. No obstante, el Camino transcurre entre poblaciones españolas, lo que significa que, si te olvidas de algo, es muy probable que lo puedas adquirir en algún pueblo.
Además del contenido, la mochila también debe ser un modelo adecuado para hacer caminatas. Esto se nota sobre todo en las correas, que necesitan ser ajustables, acolchadas y ergonómicas. La idea es poder ajustar la mochila perfectamente a la espalda, de manera que el peso no nos produzca ningún tipo de lesión.
5. Prepara dinero en efectivo y una tarjeta
El Camino de Santiago es una experiencia relativamente económica, lo que no quiere decir que no vayas a necesitar dinero. Tanto para pagar albergues y comidas como, sobre todo, para cubrir posibles imprevistos. El presupuesto diario dependerá de cada persona, pero es probable que necesites, como mínimo, de 30 a 50 euros al día, que pueden ser más en caso de quererte dar algún capricho al final de alguna etapa concreta.
6. Infórmate sobre el clima
Actualmente la información metereológica está al alcance de la mano gracias a los teléfonos móviles. Antes de salir a caminar es importante saber si el clima acompaña, sobre todo en época de tormentas u otras inclemencias que pueden implicar algún tipo de problema.
7. El teléfono móvil, siempre con batería
Hablábamos del móvil para mirar el tiempo, pero también como herramienta para estar conectados con el mundo. Sobre todo cuando salimos solos a andar. En caso de que surja algún problema o imprevisto, es muy importante poder hacer una llamada o transmitir una posición, por ello el móvil debe estar siempre cargado.
8. Evita andar por la noche
Igualmente, si se va solo, es preferible evitar andar de noche para ahorrarnos posibles problemas. Es cierto que en verano es costumbre madrugar mucho para aprovechar las temperaturas más agradables de las primeras horas del día, pero siempre con cuidado. Si vas a andar antes de que salga el sol lleva siempre un frontal, además de ropa reflectante, para que se te pueda ver.
9. Sé amable con los demás
Decíamos que la camaradería del Camino de Santiago es legendaria, y así debe permanecer. Todo el mundo quiere disfrutar de una experiencia satisfactoria, por lo que es muy importante la empatía para con el resto de peregrinos. Ten en cuenta que mucha gente está explorando sus límites físicos, mientras que otros se encuentran embarcados en un viaje que tiene que ver con lo espiritual, ser amable con ellos es una responsabilidad.
Igualmente, también se ha de ser cortés con la gente que vive en las localidades que se encuentran en la ruta, y que ven como anualmente miles de personas pasan por ellas hacia Santiago. Esperemos que no, pero yendo solo quizá necesites ayuda en algún momento. Piensa que hay muchos otros y otras en la misma situación que tú.



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