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Elena Anaya: "Mis representantes me decían que trabajar con Woody Allen podía perjudicar a mi carrera"

Elena Anaya y Wallace Shawn, en una escena de la película.- MEDIAPRO
Elena Anaya y Wallace Shawn, en una escena de la película.- MEDIAPRO

La actriz protagoniza, con Wallace Shawn, Rifkin’s festival, la nueva película de Woody Allen, un homenaje al cine clásico que retrata con cierto sarcasmo el mundo actual del cine. Título de inauguración del Festival de San Sebastián, la historia ocurre durante este certamen.

"He conocido a pocas personas tan rápidas e inteligentes como Woody Allen". Elena Anaya, que no ha tenido reparos en confesar lo duro que había sido el rodaje de Rifkin’s Festival con el veterano cineasta, tampoco se ha contenido a la hora de mostrar su respeto por él. Protagonista, junto con Wallace Shawn, de la película que inauguró el Festival de San Sebastián y que se desarrolla, justamente, en medio del certamen cinematográfico, la actriz asegura que Allen "encuentra su lugar en el cine, lo habita y toma poder de eso".

Ella es, en la ficción, Jo, una cardióloga que vive en San Sebastián y de la que se enamora Mort Rifkin. Él es un escritor que ha viajado a la ciudad para acompañar a su mujer (Gina Gershon), agente de prensa que trabaja en el festival en la promoción de la nueva película de un joven y prometedor director francés (Louis Garrel). Parejas desgastadas, una mujer desgraciada, un tipo neurótico que se aburre de la simpleza y la pretenciosidad de los nuevos artistas, una ciudad luminosa, paseos, conversaciones y bastante cinismo alrededor del actual mundo del cine envuelven la verdadera intención de Woody Allen con esta película, rendir un hermoso homenaje al cine clásico.

Woody Allen hace una crítica, con mucho sarcasmo, del mundo del cine, ¿usted la comparte?

Es verdad que hace una crítica cínica al mundo del Hollywood, a los finales felices, a esos directores franceses que hacen una película del Holocausto y se creen que con ella acabarán con el odio en el planeta. Pero también hace un homenaje precioso al cine clásico que nos llena de esperanza. Al cine de Fellini, Buñuel, Bergman...

Pero ¿usted qué piensa?

Comparto un poco esa visión sarcástica, sobre todo con las nuevas generaciones. Parece que han llegado para contar al mundo lo que está bien y lo que no, aunque la ciencia, el arte, la cultura y la historia demuestren lo contrario.

El personaje que interpreta Wallace Shawn se puede ver como un alter ego de Woody Allen, ¿cree que él también se aburre de la necedad y la ignorancia?

Woody Allen no se considera un intelectual, aunque yo he conocido a pocas personas tan rápidas e inteligentes como él. Pero es que está a otro nivel. Así que el cansancio, como el del personaje, le debe pasar constantemente al encontrarse con gente... ¿De qué va a hablar con esas personas? Pero él no se aburre, es un disfrutón, a lo mejor es verdad también su fama de neurótico y depresivo, pero yo lo que he visto es que saca partido a la vida.

Y usted ¿se siente incómoda en el mundo del cine?

A todos nos pasa ¿no? No hasta el extremo que a Woody Allen, aunque hay muchos ignorantes y presuntuosos. Pero lo que me inquieta es la falta de humanidad, el cinismo. Eso me hace preocuparme y dar un paso al frente para intentar detener el cambio climático, para que este país acoja a más refugiados, para muchos temas que hay pendientes. Estos días hay tanta gente por la calle que solo piensan en sí mismos y ponen en riesgo la vida de los demás... El otro día una mujer con los labios perfectamente pintados y sin mascarilla, me sorprendió. Yo salía de una clase a las 7,30 con mascarilla en clase y fuera...

¿Algo le ha sorprendido de Woody Allen que no esperase?

Todos los directores con los que trabajo me sorprenden. Normalmente, yo trabajo con autores, no con directores de cine comercial. Y con ellos se establece una relación íntima. Cómo te dirigen, por dónde han imaginado una secuencia... habla mucho de ellos. Antes de trabajar con Woody Allen llamé a compañeros y amigos y les pregunté. Algunos me dijeron: está mayor, se duerme en el monitor... Nada de eso, Woody Allen encuentra su lugar en el cine, lo habita y toma poder de eso.

Gina Gershon y Louis Garrel, en Rifkin's Festival.- MEDIAPRO

¿La polémica que ha envuelto a Woody Allen los últimos años le hizo dudar si aceptar trabajar en esta película?

No diferencio a la persona del artista, aunque no trabajaría nunca con alguien que hubiera cometido atrocidades en la vida. Pero yo no soy juez. Por supuesto, me informé y sus casos se habían desestimado, entonces ¿por qué volver a abrir un caso? No lo entiendo. Pero hay periodistas que solo me preguntan por esto, es tremendo. Ahora veo lo que me decían mis representantes americanos, que podía afectar a mi carrera. Bueno, yo lo único que pedí fue leer el guion. Ya lo hice con Wonder Woman, o me leía el guion o no hacía la película. La hice porque lo leí y me gustó. Si por haber trabajado con Woody Allen no me dan más trabajo, lo contaré en un libro o haré cualquier otra cosa.

Mort Rifkin se pregunta constantemente por el sentido de la vida, ¿a usted le pasa?

Más que por el sentido de la vida me pregunto qué tenemos que hacer y qué hay que dejar de hacer. Yo soy del colectivo, de la sociedad, que haya más individualismo me da pavor, porque así no avanzamos nada. En estos meses me ha impresionado cómo las plantas estaban vivas, he visto estrellas en el cielo de Madrid que no había visto nunca, he disfrutado de que el mundo se callase... En el confinamiento pensé en eso, hice reflexiones, también pensé en el aplauso colectivo y en dar un paso adelante por los demás no solo por uno mismo. Hacer algo como sociedad, con más sentido común y respeto, y que los políticos dejen de decir barbaridades.

Barbaridad, la de su personaje, con ese marido artista tan egoísta...

...¿Y el anterior marido? un poeta que me dejó por una joven a la que le doblaba la edad. Es una mujer a la que se le han roto los sueños, pero no sale de ningún lugar por no soltar. Ella está convencida de que puede salvar a su marido y a veces solo se puede salvar a alguien rompiendo. Muchas veces nos creemos superhéroes.

Por cierto, ¿le gustan los festivales de cine?

Me encantan los festivales, pero son una paliza. En san Sebastián te preguntan si vas a comer o a bañarte... ¡si no hay tiempo para eso! Woody Allen muestra un reflejo bajo su propio prisma, para reflejar el horror.