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El centralismo permanece y el regionalismo no llega al congreso del PP en Balears

Los populares celebran este fin de semana su Congreso Regional, con un año y medio de retraso, con la reaparición del e-presidente del gobierno autonómico José Ramón Bauzá como candidato y con el tema de la lengua en el centro del debate

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El ex-presidente balear José Ramón Bauzá opta de nuevo al liderazgo del PP en la islas. EFE

La sorpresa - y un poco de incredulidad - fue la reacción predominante cuando José Ramón Bauzá anunció que se presentaba como candidato a la presidencia del PP balear. Más sorpresa cuando el que fue presidente del Govern es uno de los dos únicos candidatos que quedan para presentarse al Congreso regional. En poco más de diez días, los populares de Balears pasaron de tener cuatro candidaturas - cinco en un momento muy breve - a tener dos.

El Congreso regional del PP balear llega casi dos años después de lo que tocaría. Este fin de semana se pondrá fin a una campaña intensa que comenzó, aunque no oficialmente, cuando Bauzá decidió volver a la política autonómica. Una campaña que discurre en torno a dos corrientes ideológicas, representadas por el expresidente y por su ex consejero de Agricultura y Medio Ambiente, Biel Company, que  al partido aconsejado por Bauzá.

El peso de este congreso no se encuentra tanto en el cómo se ha llegado sino en quien ha llegado. Es significativo que las dos candidaturas estén encabezadas por dos personas que formaban parte del mismo equipo de Gobierno, pero aún lo es más que haya colgado la etiqueta de oficialista a Company y que Bauzá sea la alternativa. Biel Company es una de las muchas caras del PP que al final de la legislatura de José Ramón Bauzá, pero sobre todo después de las últimas autonómicas, se mostraron críticas con la gestión de temas como el decreto de trilingüismo en las escuelas - conocido como el TIL, que sacó hace tres años cientos de miles de personas en las calles protestando en contra.

Ser del sector crítico y del sector oficialista a la vez

El sector encabezado ahora por Biel Company fue bautizado como "regionalista", ya que manifestaron que no estaban de acuerdo en la forma que se había aplicado el TIL (Tratamiento Integrado de Lenguas) y en las últimas medidas tomadas por el Gobierno de Bauzá. El grueso de este sector está formado por alcaldes críticos con la gestión y por el considerado padre del partido en Baleares, Gabriel Cañellas, a quien José María Aznar retiró de primera línea en 1995 por corrupción. Este mismo grupo fue el que acordó con el ex presidente del Gobierno su dimisión y que no se volviera a presentar a la presidencia del partido, razón clave para que aceptaran que José Ramón Bauzá se fuera a Madrid como senador.

El senador popular por las Pitiusas Santiago Marino, que apoya la candidatura de Company, cree que "es una incongruencia que quiera volver. Debería haber aguantado en la oposición y se fue". "Un político debe saber los pasos que puede dar. José Ramón Bauzá tuvo su momento en la legislatura anterior", añade. El discurso dominante entre el sector crítico es que el ex el Gobierno tiene poco apoyo público, sobre todo a nivel balear, ya que consejeros y alcaldes ya se pronunciaron en contra. Sin embargo, la candidatura de Bauzá cuenta con el apoyo de Aina Aguiló, mujer fuerte en Educación durante su mandato, defensora del trilingüismo y que protagonizó varias polémicas en la legislatura. También está Carlos Delgado, al que se enfrentó en el pasado Congreso e integró después en su candidatura.

A primera vista parece que este debería ser el sector oficialista, pero como los conceptos son algo cambiantes resulta que ahora son los críticos. Company y sus han dejado de serlo para convertirse en la opción preferida entre la dirección balear. La denominación de regionalista también ha mutado y se ha convertido en "catalanista". La candidatura de Biel Company ha sido presentada así en Madrid, un discurso que cala entre los políticos de la capital y que para Marino ha sido "uno de los tantos intentos de desacreditar la candidatura".

Fuego cruzado en nombre de la unidad

Si algo define las últimas semanas de campaña es el fuego cruzado entre las candidaturas. Aunque ambas apuesten por la "unidad del partido" y para salir "reforzados" después del Congreso, lo cierto es que ha habido acusaciones de juego sucio entre los dos equipos.

Por un lado, Biel Company y los suyos atribuyen al sector Bauzá el relanzamiento de una noticia noticia sobre la agresión de un niño de 12 años cuando "desde el primer minuto estuvieron al corriente". Por otro, los de José Ramón Bauzá creen que la dirección regional, encabezada por Miquel Vidal, ha sido partidista durante todo el proceso, ya que creen que los avales de la candidatura fueron invalidados de manera arbitraria y que se acusó a los militantes de "morosos" cuando ellos habían pagado la cuota y eran las juntas locales las que no habían pasado los recibos todavía. Además, "es indudable la actuación del vicesecretario Antoni Mulet, que envió correos electrónicos pidiendo que se parara a Bauzá", dicen desde la candidatura del ex presidente del Gobierno.

El senador Santiago Marino cree que "es inevitable que cada uno utilice las herramientas que pueda" pero que hay que tener en cuenta que lo más importante "es que representamos las siglas y que se puede dañar la imagen el partido". Esta imagen tiene como bandera no sólo la unidad, sino también la lucha contra la corrupción y la identidad.

José Ramón Bauzá y su equipo apuestan por destacar el código ético del partido, presentado en el anterior congreso por él mismo y subrayando su "tolerancia cero" ante la corrupción. Y es que mostrarse mínimamente neutral en este tema sería un error estratégico en la campaña teniendo en cuenta los antecedentes de los populares en las Islas, empezando por otro ex presidente del Govern, Jaume Matas. El otro punto en el que la unidad - con matices - es palpable es con el tema de la lengua. Ambos candidatos apuestan por reforzar las "modalidades lingüísticas de las Baleares" y para dejar constancia han reunido durante la campaña con la Fundació Jaume III, nacida en 2013 y que se ha alzado como uno de los principales grupos en defensa de la separación entre las 'modalidades insulares' y el catalán estándar.

La ideología frente al pragmatismo político

La manera de plantearlo, sin embargo, ha sido bien diferente. Company ha apostado por realizar una "clara defensa de las modalidades lingüísticas" sin unas medidas concretas. Se define como "un español nacido en Mallorca" que no entiende "ese afán por hablar de españolistas, regionalistas y catalanistas, que no hace más que generar controversia y desunión". Consigue así esquivar las acusaciones de catalanismo, adaptando alguna de las propuestas del gobierno Bauzá - utilización del artículo 'salat' en la televisión pública y en las escuelas como ejemplo de preservación de las modalidades - a la vez que se presenta como moderado.c

Biel Company, exconsejero del gobierno balear y candidato a la presidencia del PP autonómico.

El equipo de José Ramón Bauzá, en cambio, apuesta por lo contrario y llena su discurso de ideología con las mismas propuestas con las que se presentó en el anterior Congreso: trilingüismo en las escuelas, quitar el catalán como requisito para trabajar en la Administración pública y aplicar un modelo lingüístico en las empresas como el de Navarra. Al ser preguntados sobre el hecho de presentarse con un programa casi idéntico, desde la candidatura de Bauzá contestan: "la pregunta debe ser por qué se han movido los demás".

"En identidad e ideología, José Ramón Bauzá no se ha movido ni un centímetro", afirman. El ex-presidente del Govern quiere acabar con "cualquier sombra de nacionalismo que pudiera haber en el ideario del PP", al igual que también lo quiere hacer con cualquiera de las políticas adoptadas por el gobierno progresista, como el impuesto turístico o la derogación de la Ley de Símbolos. La candidatura de Bauzá está profundamente ideologizada, y es su estrategia.

En contraposición a un candidato con un programa moderado y abstracto, sin ideas concretas a debatir, Bauzá y los suyos se presentan con un programa que recupera las medidas estrella, llenas de la esencia de aquel partido más conservador y arraigadas al centralismo madrileño. Creen que no es sólo importante que se vuelvan a quitar sino que es necesario, porque son muchos los militantes que buscan ver los principios del partido representados.

La candidatura de Biel Company se declara fuerza aglutinadora y representante de todas las sensibilidades. Parece ser la preferida entre las caras visibles del PP balear y por la mayor parte de la junta directiva central, aunque tanto los candidatos como los representantes estatales han sido cuidadosos a la hora de decir quien recibe los apoyos de quien.

El lunes es más importante que el domingo

Santiago Marino afirma que "a nivel nacional están un poco al margen" de cómo se está desarrollando la campaña y de lo que pasará en el Congreso Regional. De todos modos, Mariano Rajoy ha optado por ir a Catalunya, donde se sabe seguro que Xavier García Albiol será reelegido. El coordinador general del partido, Fernando Martínez Maillo, ha sido el enviado a Balears este fin de semana. Dicen que quieren demostrar normalidad.

El PP destacó que todas las conferencias regionales de estos meses eran para reforzar el partido y salir fortalecidos y unidos. Canarias era otro de los puntos calientes, al tener también más de una candidatura con perfiles diferentes, y lo han superado. Queda por saber qué pasará después del domingo. Ambos candidatos han dicho que la candidatura que pierda ha de ser integrada dentro de la ganadora, pero habrá que ver cómo se gestionará después de una campaña con tantas tensiones.

También aseguran que lo que tiene peso no son los candidatos, sino las ponencias. La candidatura de Bauzá ha presentado enmiendas a la de Educación y la de Economía y Turismo para remarcar los puntos clave que defienden. A la hora de debatir las ponencias seguro que no se hará poniéndole el nombre y los apellidos del candidato, pero quedarán claros en cada momento cuáles son los modelos ideológicos en que se basan.

El lunes será el día en el que la dirección estatal deberá valorar los resultados de la conferencia. También será el día en el que el PP balear demostrará si realmente sigue fuerte y unido como tradicionalmente lo ha estado y si realmente se dejarán de lado las corrientes a la hora de gestionar el programa. Además, será el día en el que quede claro quién será el candidato a las elecciones de 2019.

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