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España adelanta el fin de sus bombas de racimo

Exteriores avanza un plan de eliminación y una moratoria para su uso antes de la firma final del tratado en diciembre 

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España ha puesto la quinta marcha en el camino hacia el fin de las bombas de racimo. El Gobierno decidió ayer no esperar a la firma del tratado de Dublín el próximo diciembre y aplicar desde hoy una moratoria en el uso de estos explosivos, además de trabajar en un plan para destruir todas las municiones que acumula en sus arsenales, según confirmaron fuentes del Ministerio de Exteriores. Alemania fue el primer país en declarar ayer que no esperará a la entrada en vigor del texto y destruirá todo su arsenal.

El Proceso de Oslo (como se denomina la negociación contra las polémicas bombas) acabará a final de año en Noruega con la firma oficial del acuerdo alcanzado el pasado jueves por 109 países. Con el apoyo final de 30 estados, el tratado entraría en vigor y los firmantes serían obligados a destruir sus arsenales, prohibir su fabricación y eliminar su uso.

Desde que el Reino Unido, a través de su primer ministro Gordon Brown, secundó el acuerdo, los apoyos no han parado de sucederse. Ayer mismo, Japón comunicó su unión a los 109 países firmantes. El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, manifestó que el uso de estas armas es 'inhumano' y se congratuló por el acuerdo. El titular de Exteriores añadió que España ha participado en Líbano en la limpieza de 30 millones de metros cuadrados minados. Las bombas lanzadas por Israel en 2006 que no explotaron han matado a 27 civiles y 14 especialistas, y han mutilado a 209 civiles.

Los principales fabricantes de esta munición -EEUU, China, Rusia e Israel-, han presionado para dejar una puerta abierta a su uso en misiones internacionales. El artículo 21 del tratado incluye la posibilidad de que un país firmante acuda a una misión con un país que no apoye el acuerdo. Sin embargo, las ONG asistentes a la negociación, descartan que ese aspecto sea una vía para saltarse el documento. 'Hay condicionantes que evitan esa situación', afirmó Mabel González, de Greenpeace.

En una hipotética misión de la OTAN, el comité político de la Alianza, el militar y el Estado Mayor deberían consensuar su uso. Además, los países firmantes se comprometen a obligar a desistir del uso de bombas de racimo al país que lo pretenda. Como ejemplo, las ONG aluden al tratado de las minas antipersonas firmado en 1999 sin el apoyo de Estados Unidos y que, sin embargo, ha descartado su uso en misiones internacionales.
El único aspecto que no ha sido concretado es qué hacer con las bases militares que EEUU posee en los países que apoyan el tratado como Reino Unido, España o Italia. A falta de la firma final, es un aspecto dudoso porque EEUU mantiene su total potestad en esas bases.

RUSIA: 'En contra de la prohibición y a favor de la evolución'
El jefe de cooperación internacional del Ministerio de Defensa de Rusia, Yevgueni Buzhinski, dijo que este tipo de acuerdos (como el alcanzado en Dublín) son iniciativas radicales de países que 'no poseen ese armamento'. Rusia ha utilizado estas bombas en Chechenia.

FRANCIA: Retirada inmediata de su arsenal
Este país comunicó ayer que eliminará de manera inmediata el 90% de las municiones de bombas de racimo de las que dispone, los proyectiles M-26.

ALEMANIA: Destruye sus bombas de racimo desde 2001
El gobierno alemán dijo que aplicará ya el tratado de forma unilateral. Además, comunicó que destruirá todo su arsenal.

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