Las lluvias obligan a cortar el AVE Madrid-Alicante

Prácticamente balanceándose sobre unas vías colgantes. Así quedó la locomotora de un AVE Madrid-Alicante que tuvo que parar en medio del trayecto. Todo sucedió anoche: la fuerte tromba de agua que caía en este punto se llevó por delante el balasto, la elevación de piedras de granito que soportan las vías. El maquinista se dio cuenta a tiempo, frenó y quedó así. Sus 220 ocupantes fueron desalojados en autobuses, ninguno herido. Hoy ha llegado la grúa que debe llevarse el convoy, pero los trabajos serán lentos... A pocos kilómetros una verdadera cascada sobre la riera de un río demuestra la fuerza que llegó a alcanzar el agua. Las tormentas han mostrado toda su fuerza en Fuentespalda, Teruel. En Arnedo, La Rioja, los canalones de las casas no daban abasto, ni las calzadas, ni las alcantarillas. Los coches, con el agua por encima de las ruedas, escapaban como podían de la riada. Porque lo que cayó en muchos sitios, como en Valjunquera, Teruel, no se puede calificar de otra cosa. Aquí solamente han sufrido daños los cultivos. Y en Madrid los árboles. Hasta 70 avisos tuvieron los servicios de emergencias, casi todos porque ramas y troncos no soportaron el viento y la lluvia.