Minúsvalidos protestan por la altura de las aceras

Un grupo de minusválidos tienen que transitar por medio de la calzada en el Campanar, Valencia. Sortean coches aparcados y esquivando a los que circulan. Como señala Javier Mollà, presidente de Tetrasport, una asociación de minusválidos: "Se trata de una calle con doble dirección, aparcan en doble fila. Tienes que ir mirando, asomarte, adelantarlos, volver a tu sitio, porque si no te atropellan". El problema es un bordillo de 5 centímetros. Una barrera infranqueable que les obliga a jugarse el pellejo cada día. Como señala una mujer discapacitada, "no podemos bajar por ahí porque no hay rampa y tenemos que ir por la calzada". Tienen que ir por una sola dirección porque es el único camino que separa la parada de autobús de su centro de rehabilitación. 150 metros convertidos en una carrera de obstáculos. Llevan ocho meses esperando a que el Ayuntamiento de Valencia actúe y rebaje dos aceras. -Redacción-