Podemos puede

¡Sí se puede! fue su grito de guerra, el lema de una victoria de campaña incontestable -de magnitud desconocida- sobre las maquinarias electorales de los grandes partidos. La campaña de Cañete fue buena o muy buena para el 9'4% de los ciudadanos. La de Valenciano para el 7'1. La de Pablo Iglesias para el 30'9%. Y un resultado similar se registra en lo relativo a las marcas: Frente al 9'9 del PP; el 7'1 del Psoe; casi un 34% califica de buena o muy buena la campaña de Podemos. Lo dice el CIS. Los recién llegados arrasaron en los 15 días decisivos, en los que, por cierto, también lo dice el CIS, decidieron su voto más de un tercio de quienes fueron a las urnas. En la clave del éxito un dato más: preguntados sobre qué partido tiene una posición más cercana a la suya en los temas debatidos en campaña un 16% de los encuestados contesta que el PP; un 14'3% que el Psoe; y un 15'8% que Podemos. Por encima de los socialistas, a dos décimas tan solo de los populares. Y a todo esto, el 82% de los consultados dice que las decisiones de la Unión afectan mucho o bastante. De euroescepticismo, nada.