Este artículo se publicó hace 7 años.
Las radios comunitarias van más allá de las ondas

Por El Quinze
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En un panorama comunicativo cada vez más fragmentado, en el que se impone la inmediatez y los 240 caracteres, un medio ha sabido adaptarse a esta realidad y aprovechar las nuevas tecnologías para seguir conectando con la gente: la radio. En los últimos años, gracias a la explosión de los podcasts y la radio en línea, han nacido y se han fortalecido en Barcelona proyectos radiofónicos sin ánimo de lucro que se presentan no solo como medios de comunicación al uso, sino como espacios de participación y cohesión comunitarios, herramientas de experimentación y escaparates de identidades y culturas diversas.
"La radio es un espacio de libertad de la palabra, que permite experimentar, reflexionar y cambiar de idea. Es el formato más flexible y completo para mostrar las diversas maneras de ver el mundo", afirma Tania Adam, fundadora y editora de Radio África Magazine. El proyecto empezó en 2012 en formato podcast en ScannerFM, y desde 2015 forma parte de la programación de la antena municipal de Betevé Ràdio, convirtiéndose en todo un referente para la diáspora africana de Barcelona. Su objetivo es ampliar el imaginario cultural y musical de África difundiendo música del continente más allá de los ambientes en los que esta se suele mostrar: las fiestas de cooperación internacional o los conciertos de músicas del mundo. "Queremos que la música africana dialogue a la misma altura que el resto de estilos musicales, con toda su variedad", añade Adam.
Comunidades en la diversidad
Un factor determinante de estos proyectos es la comunidad que se genera a su alrededor. "La nuestra pivota en torno a lo musical, no de ningún Estado-nación", aclara la editora de Ràdio Africa. "Vivimos en un mundo de identidades muy fragmentadas; ya no nos representa un todo, sino las pequeñas partes. Y la radio responde mejor que cualquier otro medio a la hora de reflejar esa diversidad", dice.
Representar la realidad e inquietudes de una comunidad concreta es también el objetivo de Orgull Ràdio, un proyecto asociativo nacido el 17 de mayo de 2019 –Día Mundial contra la Homofobia–. Allí se hacen eco de actividades y reflexiones alrededor del colectivo LGTBI y que no tienen cabida en los medios de comunicación convencionales. "En los medios solo se habla de gays, lesbianas o trans cuando hay alguna agresión o cuando es un día señalado, como el 28 de junio [Día del Orgullo LGTBI] o el Día contra el VIH", lamenta Oriol Serra, director de la radio, que emite de forma ininterrumpida por internet y cuenta con un programa magazín en directo cada mañana. "Hay secciones que no se oyen en ninguna otra radio: política en clave LGTBI, un consultorio sobre sexo y enfermedades de transmisión sexual, o una sección propia para entidades como Familias LGTBI o la Plataforma Trans", repasa el director de Orgull Ràdio. La emisora, además, ha servido, según explica, para "empoderar a personas del colectivo a expresar su opinión y liberarse".
La radio LGTBI emite desde el casal de entidades Mas Guinardó, lo cual ha hecho que se generen vínculos con el tejido asociativo local, otra de las particularidades de las radios comunitarias. "Hay vida más allá del Eixample y el centro", dice Serra. La radio ha contactado con entidades feministas y LGBTI del barrio para poder emitir algunos de sus actos en directo y explorar colaboraciones.
Un modelo histórico
Además de las radios comunitarias y municipales, existe otro modelo de radio histórico que lleva años nadando a contracorriente: el de las radios libres. Fue en los años 80 cuando surgieron con fuerza estos proyectos autogestionados, no comerciales, de comunicación horizontal y en general de ideología libertaria, como Radio Pica, Contrabanda FM o Radio Bronka. "El panorama radiofónico y mediático estaba muy encorsetado y limitado, y había una necesidad de expresarse con libertad después del franquismo y la llamada transición. La aparición de las radios libres responde a esta realidad", cuenta Òscar Mateu, miembro de Radio Bronka, creada en 1987 en el barrio de Roquetes de Nou Barris y que aún hoy emite en el 104.5 FM y por internet.
Las radios libres, junto con el resto de medios comunitarios, pertenecen al tercer sector de la comunicación –el primero son los medios públicos, y el segundo, los privados comerciales–. Un sector que ha vivido siempre la falta de regulación legal en las ondas. "Cuando aparecimos en los 80, el espacio radioeléctrico estaba casi vacío, pero cuando se empezó a masificar es cuando comenzó la batalla", recuerda Mateu. "Hemos recibido interferencias de radios comerciales que quedan impunes y muchas radios están viendo cómo cierran los lugares en los que tienen colocadas sus antenas. Nosotros no queremos molestar a nadie, solo estamos ejerciendo el derecho a la libertad de expresión que recoge la Constitución de este Estado", añade. Según el Estudio General de Medios (EGM), en el año 2018 había 664 emisoras ocupando el espacio radioeléctrico en todo el Estado sin autorización legal.
La Generalitat de Catalunya tiene previsto modificar la Ley de Comunicación Audiovisual en los próximos meses, para actualizar la regulación de los servicios de comunicación audiovisual sin ánimo de lucro, entre ellos las radios libres y comunitarias.
Con la idea de articular algunos de los proyectos radiofónicos que venían funcionando en la capital catalana y en algunos municipios de su entorno, como L’Hospitalet de Llobregat y Esplugues de Llobregat, nació en 2018 la Xarxa de Ràdios Comunitàries de Barcelona (XRCB). El proyecto, basado en una relación público-comunitaria entre el Institut de Cultura de Barcelona (ICUB) y la comunidad Guifi.net, incluye un mapa de radios, un canal alimentado por los contenidos de los proyectos vinculados y una investigación radiolab sobre el futuro del medio.
"Nos dimos cuenta de que la radio podía ser un puente entre los productores culturales y proyectos de infraestructuras libres como el nuestro", afirma Efraín Foglia, miembro de Guifi.net y responsable de la XRCB. Guifi.net se encarga de facilitar a las radios de la red software libre, almacenaje de archivos de audio en la nube o un dispositivo específico para facilitar el streaming sin ordenador, entre otros servicios. La red, además, apuesta por poner los estudios de radio a disposición de todos los participantes o "comunitarizar" parte de los estudios existentes cuando estos estén infrautilizados. "Hemos abierto Radio Fabra, el primer prototipo de radio laboratorio, que, además, se presta a que cualquier proyecto vaya a hacer un taller o una grabación. Esperemos que sean más", explica Foglia.
Escuchando la radio del futuro
La red también reflexiona sobre los desafíos de la radio y sobre tecnologías, contenidos y maneras de hacer más sostenible este medio en el futuro. "Hay dos grandes retos: la sostenibilidad económica y las legalidades. Estos ejes son los que hacen desaparecer la mayor parte de los proyectos", afirma Foglia, que cree que la incorporación de las tecnologías de traducción simultánea puede significar un gran salto cualitativo. "El futuro pasa por el multilenguaje. Me imagino una radio local de Barcelona que pueda divulgar su discurso y su relato en todo el mundo, auxiliada por matrices tecnológicas. Eso sería muy potente", recalca Foglia. En cuanto a la continuidad de las radios libres, Òscar Mateu, de Radio Bronka, reconoce que "es necesario un relevo generacional" y espera que estos proyectos continúen formando parte "del ecosistema de una sociedad en lucha".
Tania Adam, de Radio África Magazine, resalta que "los medios de comunicación son fundamentales para crear imaginarios" y que la radio tiene que ser una herramienta para que "identidades subalternas, como las mujeres, las personas racializadas o las personas LGTBI puedan transmitir su manera de pensar, de quejarse, de disfrutar...". Las radios comunitarias, libres y participativas, permiten en la actualidad que en el dial haya una voz para cada manera de entender el mundo.